Artículo de Pedro Javier Cáceres. “El Indulto y su contrario”.

Un torero le perdona la muerte —que no la vida – a un animal cuya existencia de ser y reproducirse es morir en la plaza, lo ¿celebran? los “animalistas” en descarada pose pues sus objetivos son el extermino de una raza negándoles su razón de existir. Una banda de asesinos (consentida por muchos y mimada por bastantes) ejecuta a un ciudadano provocando el gozo de los “animales” de “dos patas”.

Animalistas y animales. Si no juntos, en muchas ocasiones, revueltos. Es un dato que con motivo de las “semanas grandes” de Bilbao y San Sebastián, “La Blanca” en Vitoria, y San Fermín en Pamplona, la patulea que se manifiesta en los aledaños de sus cosos taurinos con motivo de sus corridas de toros de las fiestas exhibe —en mestizaje con proclamas antitaurinas – símbolos fascistas conexos con esos abyectos depredadores.

Los toros como espectáculo degradante de la condición humana: exponente del disfrute en acto público de la muerte; no valen su filosofía ni la puesta en valor del previsto pero ocasional indulto de un animal. Así se postulan generalmente los sectores de la cultura “zapatera” que niegan tal hecho, la corrida como cultura. Son pacifistas, ¡no a la guerra!

Estos han venido celebrando esta semana uno de sus subvencionados actos de autobombo y complacencia a 200 kilómetros del “contraindulto” humano de Santoña, y a 700 del indulto animal de Barcelona con la misma sensibilidad: Cero.

A más: se promociona, cuando no se jale, el film de un advenedizo en el que el llamado, problema o conflicto vasco se escruta desde la equidistancia para argumentar uno- como muestra de un millar- de los asesinatos de las alimañas.

¡No a la Fiesta¡(menos, “nacional” – ¡que vergüenza!). ¡No a “Las Azores”! ¡Sí a Perpignan! ¡Sí a Lizarra! ¡Sí al ¿diálogo? Moncloa-Euskalherría askatuta! Y, en privado: ¡Gora!, “eta”… Y aquella, como justificaban, sin pudor, desde el “contraindulto” de Melitón Manzanas hasta bien mediada la Transición.

Su “nekane” Bardem recibe los honores socialistas de tener calle en ciudad declarada institucionalmente taurina a pesar de Monteseirín que, sin embargo, dilata deliberadamente el darle vía pública a las victimas del terrorismo.

José Tomás indultó un toro en Barcelona. ¡Será casualidad! en ciudad declarada institucionalmente antitaurina. El hecho específico, multiplica su valor relativo. Sucede en el epicentro inspirador de Perpignan y El Tinel; la cuna de Terra lliure (vientre de alquiler —negado a abortar-, ¡las vueltas que da la vida!, para alumbrar a ERC.

Aconteció donde se “contraindulta” a los niños para que hablen como 400.000.000 millones de personas y se le pegan tres puyazos carniceros a los comerciantes que pretendan rotular sus negocios en dicha lengua. Ocurrió en el baluarte del “seny”; de los “boixos nois” que el sábado asaetearon —cual “toro de de la vega”-, en espectáculo dantesco, a los “pericos” en la que era la fiesta de exaltación futbolera de “lo catalán”, nodriza de la anhelada Selección Nacional de Cataluña.

¿Pero el toro fue de indulto? Pues no hay nada escrito sobre requisitos, al margen de lo reglamentado y su interpretación. Por encima de todo José Tomás y Barcelona lo necesitaban. Para el torero suponía el tercer toro al que perdonaba la vida en su carrera, dos de corral (Salamanca y Madrid) y éste, que rasgaba el virgo, para él, de algo que blasona en cantidades industriales los currículos de otros compañeros.

El toro fue muy “movido” y el torero estuvo sensacional. El mérito fue del espada que con su actitud, gallarda y artística, provocó en el público indultarle a él de matarlo, y asegurarse todos —sin pasar por el fielato de la “suerte suprema”- el triunfo al máximo: dos orejas y rabo (lo de simbólico pertenece a la letra pequeña que sólo se escudriña a instancia de parte según convenga) y en Barcelona, que administrativamente es plaza de primera, con afición en crisis, temporada en desaceleración —salvo la burbuja JT-, y “toro” claramente en recesión asemejándose mucho al de Murcia, Salamanca, Valladolid, etc.

El indulto del toro en España es una subversión de valores, la prueba es que siempre va en collera con los máximos trofeos (lo de simbólicos, quedó escrito, es carácter menudo) que se conceden a su lidiador. De tal guisa se colige que el indulto del animal es, en instancia superior, un premio —con plus supremo- al torero.

En México hace tiempo se dieron cuenta de la mandanga de muchos matadores habilidosos y técnicos para dosificar las fuerzas de un animal que, supuestamente agresivo, tiene en su motor su mayor virtud y que obligarle (torear) podría griparlo -aflorando su mansita condición – para “acompañarle” a media altura buscando su “durabilidad” como complemento, agradecido, a su docilidad bondadosa; gestionando los tiempos hasta irse haciendo el “alipendi” y no matarlo, provocar los avisos y la catarsis del público en pos del triunfo de todos y, con la presidencia presionada, pañuelo naranja; toro de futuro incierto, al albur de lo que decida íntimamente el ganadero que nunca contará la verdad de sus intenciones, y premio gordo al matador ¡por no matar!.

Y en México el lidiador que provoca por parte del público el indulto del animal es “condecorado” con galones de “teniente general” en vez de “capitán general”: dos orejas. Punto. De tal manera en las grandes faenas de México, el torero no “marea la perdiz” y se va detrás de la espada, por si “fortuna” comparece, para conseguir los máximos trofeos ¿verdad, Enrique Ponce?

En ese mismo fin de semana del “indulto de Barcelona” hubo en Nimes dos gestas de superior calibre como las encerronas de seis toros de Juli y Castella saldadas en triunfos históricos. También Perera, todo el año y recientemente en Valladolid —”se montó” en José Tomás, como en Cuenca, Salamanca, Murcia y Albacete. Luego vendría Logroño – ¡coño!, con el toro que sale allí -, y el próximo viernes, como colofón, la gesta de la temporada del torero del año: seis toros, de una tacada, en Las Ventas. Es más, el día anterior en Barcelona salieron ejemplares de Zalduendo mucho más bravos que los “cuvillos” del domingo. Y Fundi y Juli estuvieron no menos bien que su compañero, pero no había “climax”. El mismo JT estuvo mucho más importante, por todo, la primera tarde de Madrid.

Pero era Barcelona —que es “bona si la bolsa sona”-: su final de temporada. Fin de ejercicio de José Tomás que desde la épica tarde del 15-j en Madrid no había provocado un “tsunami” parejo. Y la “tomatosis” necesitaba retroalimentarse para tener reservas en el largo invierno e ir diseñando la hoja de ruta de la próxima temporada negando la mayor: ser aficionados. Es lo que importa e interesa. El resto se desprecia y se procura que no haga sombra o quite protagonismo.

¿Pero el toro fue de indulto? No lo sé – o sí-. Lo que sí tengo claro es que “Idílico” ha colmado, en el tiempo de descuento, los objetivos de crear un “cordón sanitario” entre la figura de José Tomás y el resto de la Tauromaquia (que no sólo del escalafón de toreros), “contraindultada” en un ejercicio de ceguera.

¡Enhorabuena!

 

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

8 Resultados

  1. josé maría gómez dice:

    José Antonio: no se que hemos hecho los sufridos y asiduos “blogeros” de este portal, para soportar de vez en cuando las “sandeces” rebuscadas y cursis amen de muy poco taurinas del Sr. Cáceres, fuera ya de toda tribuna taurina que se precie por su nula sapiencia en esta materia. Si lo comparamos con los artículos de Domingo, por ejemplo, verás que es abrumadora la diferencia de comentarios de los “blogeros”, entre uno y otro, ¿porqué?, la respuesta es obvia, Domigo habla nuestro idioma, por lo menos el mío, y recibe un montón de comentarios sobre su trabajo y el Sr. Cáceres los puede contar con los dedos de media mano, de ahí su interés, sirva el mío como excepción que confirma la regla, ya que divaga entre temas inconexos que nada tienen que ver con lo estrictamente taurino, a pesar de ser este un portal democrático, sería un alivio no tener ninguna incomoda visita mas de este Sr.
    Un Saludo

  2. Chicuelo dice:

    Sinceramente. No hay quien se entere.

  3. josé maría gómez dice:

    CHICUELO: No me extraña que no te enteres, ni tú ni yo ni nadie. Este Sr. Cáceres no sé para quién escribe, pero desde luego a mi nada me interesa ó igual pretende una vez malogrados sus intentos como critico emular a Jardiel Poncela en el arte de lo “absurdo”.
    Un saludo

  4. paco dice:

    de acuerdo con ambos

  5. pedro alcantara dice:

    Yo creo que hay que respetar todas las opiniones.Y la de pedro javier Cáceres es tan respetable como otras.

    Pedro alcantara

  6. Forentino tarco dice:

    No sé en éste articulo en concreto ,pero consideroa Pedro javier Cáceres ,un buen profesional y un luchador nato.

    Florentino Tarco

  7. ludo dice:

    hay que respetar todas las opiniones ?
    porque lo escrito por el sr caceres es…opinion ?
    pues, en la tertulia de la feria post-moderna del todovale, claro, es opinion.y se la puede, como decir…consumir.
    igual que la de los antis que hacen comparaciones entre la shoah y la muerte de miles de toros bravos en los ruedos del planeta taurino.o con la que dice que igual que los nazis son los aficionados.
    los antis tienen sus opiniadores. porque no tendriamos los nuestros. eh ?

    ludo

  8. Javier dice:

    Sólo un apunte. “Idílico” no fue el primer toro indultado por José Tomás. Yo le recuerdo, al menos, otro. El toro “Dirigido” de Zalduendo en Manizales, alternando con Rincón y Joselito.

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