Respuesta de Fernando Sánchez Vindel. “La corrida de Vistalegre”

“El pasado 29 de febrero, fecha singular donde las haya, arrancaban el paseíllo en el palacio Vistalegre con un cuarto de hora de retraso debido al colapso circulatorio de la capital, el “deseo” (vestido de mandarina y plata) y la “realidad” (de verde oliva y azabache), para lidiar una terciada pero en puntas corrida de Núñez del Cuvillo, en general floja, noble y a menos. El deseo se llamaba Rodolfo Rodríguez el Pana, y en su pausado y melancólico caminar arrastrando los pies durante el paseíllo, pareciera que cargaba sobre sus hombros todos los inconvenientes posibles: un cuerpo maltratado con sus cincuenta y tantos años, sus veintitantas cornadas graves, sus miles de juergas desenfrenadas que le sumieron en el alcoholismo, y el hecho de no haber lidiado nunca un toro en España, tan distintos de los toros mexicanos.

 

Pero los panaderistas que le vimos bordar el toreo el séptimo de enero de 2007 en la Monumental de Mexico no esperábamos un triunfo excelso del torero. Acaso pretendíamos tan sólo comprobar que aquel hombre convertido desde entonces en leyenda era cierto, humano. Ver en vivo y en directo cómo un bohemio tlaxcalteca era capaz de resucitar y hacer aparecer ante nuestros ojos por momentos un estilo de toreo puramente mexicano, ajeno a la estética gitanista española. Un toreo que invoca el idioma de una cultura taurina propia y definida, que viene de El Calesero, Garza, Silverio, El Callao… La maravillosa revelación de la riqueza estilística del arte más heroico y hermoso del mundo.

 

Aparte del inválido primero, al que acarició por naturales – a El Pana se le fueron los dos mejores toros de la corrida -,  el tercero bis por encastado y el quinto por bravo y enclasado que, por cierto, se llamaba Jergoso, como el que le permitió abrir el año pasado la Puerta del Príncipe a Talavante. Pero también es cierto que nos dejó trincherazos, lances del imposible, un pase cambiado por la espalda dejándose venir al toro al galope y, sobre todo, una serie de cuatro derechazos en la que demostró que, efectivamente, es posible ese milagro de enganchar al toro allá adelante, en todo lo que el brazo da de sí extendido, el hombro y el cuerpo volcados, y conducirlo muy por abajo, con el estaquillador de la muleta a la altura de las rodillas, y rematar atrás del todo, el cuerpo retorcido como un olivo acariciado por la cadenciosa brisa del Caribe. Siempre nos preguntaremos qué habría hecho el Pana esa tarde con 25 años menos, con 15 corridas más toreadas en España o con la preparación física conveniente. Pero lo que nadie nos podrá quitar es el placer de haberle dado las gracias con nuestra presencia a un hombre que ha recordado la universalidad de la belleza de la tauromaquia.

 

La realidad era Morante. La realidad es Morante, un torero en sazón, con la hierba en la boca, que ha vuelto para demostrar que sus gestas del año pasado en Sevilla y en Madrid no fueron casuales, sino el resultado de un estado de madurez total y absoluta. Al torero de la Puebla del Río no le duraron ninguno de sus toros más de madia faena, e incluso el sobrero que regaló salió manso y huidizo. Pero le bastó y le sobró para dar una tarde de toros de una dimensión impresionante. Paco Camino lo definió un día como “un torero sevillano pero en serio”.

 

A mí sólo se me ocurre decir que Morante sabe a limón y huele a Guadalquivir. Que Morante no torea, sino que dibuja a cámara lenta carteles taurinos desde que aparece en la plaza hasta que la abandona. Morante ha unido por fin la ambición y la pureza que tenía cuando empezaba con esos adornos llenos de sevillanía que ahora son lo que deben ser: el complemento de una labor central maciza y profunda. Cuajó tres toros a la verónica mandando en las embestidas y bajando las manos más que antes, en lances de rotundidad greco-romana. Hubo un precioso quite por delantales al toro de regalo, al que intentó banderillear sin demasiado éxito debido a sus constantes distracciones y arrancadas a destiempo. Y remató un accidentado quite por preciosas chicuelinas a su primero con una media verónica a pies juntos que puso la plaza boca abajo. Y con la muleta exprimió cabalmente hasta la última gota de cada uno de sus toros.

 

El inicio de faena por alto a su primero, dos series con la derecha al manso de regalo sin quitarle la muleta de la cara, un ramillete de naturales robados de uno en uno y al ralentí a su parado y a la defensiva tercero podría ser lo más relevante. Pero sería injusto no destacar el resto de su actuación, llena de belleza, temple, cabeza despejada, técnica depurada y un valor que le permite ser ya considerado no solamente el clásico torero artista de pellizco, sino una de las mejores y más completas figuras de la tauromaquia actual. Morante cierra el círculo del toreo sevillano, a la manera de Joselito con los grandes lidiadores, convirtiéndose en su enciclopedia viviente, sostenida desde el toreo rondeño fundamental de quietud, temple y ligazón. Morante es, definitivamente, un regalo de los dioses, un atrevimiento extraño, por excesivo, de la Madre Naturaleza y del Universo entero. El más dulce y embriagador de todos los placeres que envuelven la eterna tragedia del hombre”. 

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

10 Resultados

  1. El Tritri dice:

    Por mi parte, transcribo, tal como apareció, la crónica que escribí para la edición de Madrid del diario ?El País? de la misma corrida de Vistalegre. Me vuelvo a congratular de la coincidencia de su fondo con la del señor Sánchez Vindel:
    DOS TOREROS BISIESTOS.
    El desgarro de Morante triunfó en Vistalegre
    ALBERTO URUTIA – Madrid – 01/03/2008
    Había dudas sobre si la obsesión de Morante con que le saliera ese toro era una quimera imposible o respondía a la realidad. Esa permanente insatisfacción ante lo que le salía por chiqueros comenzaba a parecer una excusa demasiado esgrimida en diferentes ocasiones por el de La Puebla del Río.Mejores seguidores para verificarlo no pudo tener en la tarde de ayer, y su fidelidad tuvo el premio mayor que pudieran soñar: Morante toreó en Morante, al menos al sobrero que regaló a la parroquia. Aquello era de sueño, aunque sólo fuera por la derecha. Al fín Morante demostraba no ser un loco perseguidor de su propio sueño, si no que su toreo era una realidad tangible, llena de sentimiento y sabor toreros.

  2. El Tritri dice:

    DOS TOREROS BISIESTOS (sigue)
    El principio de faena al sexto de la tarde en lidia ordinaria también presagiaba algo parecido con los trincherazos que ejecutó, pero luego la cosa se fue para abajo de manera casi inexplicable, tornándose el toreo en aflicción. Había toreado también con gusto a su primero, aunque fallara a espadas.
    Lo de El Pana es México en estado puro trasladado al toreo. Todas las virtudes y fallas de este pueblo parecen encarnarse en él. Su toreo es un continuo y dinámico diálogo con el toro, salpicado del variadísimo repertorio con muleta y capote del que gustan los toreros mexicanos. Y en medio de ellos un natural, como un tesoro, un estatuario quieto, quieto, o una serie de derechazos suaves como una caricia, como los que le dispensó al quinto de la tarde, un toro serio y boyante al que le hizo cosas muy bellas, pero masacró con el estoque.

  3. josé maría gómez dice:

    JOsé Antonio: Entiendo que “de toros en libertad”, es un portal libre y democrático en el cual cada uno expresa libremente su opinión, pero me preocupa seriamente que en una época en que la temporada española ha finalizado y hay tantas cosas de que hablar, se manosee hasta la saciedad un tema de un torero tan irrelevante en nuestro país como el Pana, que solo tuvo una triste comparecencia en Vista Alegre rayana en lo grotesco a pesar de sus aduladores y defensores, tenemos un acto trascendental como fue la impresionante temporada de Perera y la controvertida de José Tomás, el recital de Enrique Ponce, la ascensión imparable de Manzanares, la izquierda del Cid, el toreo total del Juli y ya llevamos dos días de enaltecimiento por parte del Sr. Sánchez Vindel de un talludito mexicano totalmente desconocido para la afición española, otro tema a tocar sería el TORO, pero claro, con la Iglesia hemos topado, el desconocimiento de este elemento fundamental por parte de los aduladores del azteca hace que la afluencia de comentarios sea muy pobre por parte de los buenos aficionados dado el mínimo interés que los artículos despiertan. Estoy seguro, Jose Antonio, que un crítico como tú, sabrá reconducir en lo sucesivo el portal y publicar monográficos de diversa índole y mayor interés para los aficionados.
    Un saludo

  4. david_izurieta dice:

    Es lamentable ver como se menosprecia la figura de un Torero. Sobre gustos no se manda pero es preocupante ver como se trata a un ser humano como si su valia dependiera de un puñado de triunfos o si esta o no en la “actualidad” taurina. Estoy y estare siempre con El Pana. Mas alla del Torero hay un ser humano que merece respeto y apoyo. Pero sobretodo la justa valoracion de sus meritos en los ruedos. Seguramente quienes se han dedicado a menospreciarlo son los primeros en pegar la “espanta” cuando se ponen a 20 metros de un becerro bravo. Ojala que algun dia puedan sentir una emocion como la que Rodolfo nos hizo vivir aquel 7 de enero. Asi podrian entender mejor a la Fiesta.

  5. josé maría gómez dice:

    Señor Izurieta: Aquí no se está menospreciando en absoluto la figura de un torero, yo estoy totalmente en contra de la descalificación a los toreros, soy nieto de ganadero y desde los 14 años he realizado infinidad de tentaderos y conozco muy bien el toro en el campo, por eso le quiero decir que he reducido en mucho la distancia de 20 metros con respecto a las reses bravas que Vd cita en su comentario, en lo que estoy en desacuerdo total es que quieran Vdes enaltecer de manera exagerada a un torero, insisto, sin la menor relevancia en la temporada española y su única actuación en Vista Alegre fue le pese a quien le pese un rotundo fracaso. Aquí tenemos magníficos toreros de ese corte artístico que Vdes ponderan tanto como Luguillano, Leandro etc… y nunca se escribe sobre ellos a pesar de su bajo número de actuaciones y lamentablemente las empresas les ignoran y ningunean.

    Un cordial saludo

  6. El Tritri dice:

    Señor Gómez: Rodolfo Rodríguez El Pana no es ningún advenedizo indocumentado; forma parte importante de la historia reciente y del presente del toreo mejicano. Sólo por eso ya merecería un respeto mínimo, a no ser que sintiera tampoco el menor respeto por la Fiesta de ese país. Un hombre irregular, bohemio, romántico, rebelde y desafiante, capaz de lo mejor y de lo peor en el ruedo, cuya vida y profesión andan entremezcladas. Su personalidad llegó a seducir al mismísimo José Antonio Morante de la Puebla, torero entre los toreros, hasta el punto de traérselo a Madrid para tantear sus posibilidades en España. Estoy de acuerdo que su manera de hacer las cosas no gustó a la mayoría de los espectadores -recuerdo que algunos, pretendiendo insultarle, le llamaron “Cantiflas”, ignorando que lo elogiaban, pues Mario Moreno fue un gran torero aficionado-. Ocurre que a una minoría, nos gustó, y mucho, y hemos pretendido traducir en palabras las emociones que nos produjo su toreo.

  7. El Tritri dice:

    El Pana-II
    Ocurre que a una minoría, nos gustó, y mucho, y hemos pretendido traducir en palabras las emociones que nos produjo su toreo. Por todo argumento para denostarlo le he leído que fuma puros. ¡Como su compadre Morante y como Rafael el Gallo, nada menos! Que a Vd. en el toreo lo que le gusta es el sota caballo y rey y le inquieta todo lo que se salga de ahí, pues disfrute, hombre disfrute, pero deje también disfrutar. A mí también me gusta lo que a Vd., solo que agradezco asimismo un poco de originalidad y de frescura, paradójicamete, aportada por un hombre con muchos años encima. ¡Pues no se ha hablado hasta la saciedad de toda la figuras del escalafón como para no poder resaltar y rescatar en lo posible la entrañable y magnífica figura del El Pana, como persona y como torero! Quédese con sus anteojeras sin atreverse a mirar más allá, que con sus certezas está Vd. ahí muy tranquilito y no le va a romper sus rígidos esquemas ningún inquietante y vetusto torero mejicano vestido de ?tragabuches?. Un saludo.

  8. jose maría gómez dice:

    Sr. Tritri, Rafael el Gallo, fumaba puros, pero no en el paseillo.
    !Infórmese antes de de hablar!. Y hablando de vetustos toreros ¿Tuvo Vd la oportunidad, de ver a Antoñete con “Cantinero”, de Garzón en Madrid?.
    Eso si que fue traer aire fresco al adocenado toreo de aquellos días en los que los pegapases campaban a sus anchas. Si tener pasión por el toreo clásico es segun Vd sota, caballo y rey, no mirar más allá y tener rigidos esquemas, ha acertado Vd en sus afirmaciones.
    Un saludo.

  9. josé maría gómez dice:

    De todas maneras Sr.Tritri o Urrutia o como quiera que se llame, como su idioma taurino no es el mío, le ruego se abstenga de mentarme mas, no quiero entrar en interlocución con un señor , que a mi modesto entender, no ve “esto” del toro y el toreo ni por el forro. Le remito a mi comentario de 5/11/08 13.O4 H dentro del artículo “Carta de Fernando Sánchez-Vindel” a Rodolfo Rodríguez “El Pana” dentro del Apartado Colaboraciones Especiales.
    Un saludo y olvídeme.

  10. El Tritri dice:

    Será un placer hacerlo, no lo dude.

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