6ª y última en Valencia (Venezuela). En el adiós de Otto Rodríguez, tarde gris y densa en el cierre de la feria

Por Rubén Darío Villafraz

 

VIII Feria Internacional de Valencia. Plaza de Toros Monumental. Domingo 16 de Noviembre de 2008. Sexta y última corrida de abono. Con tres cuartos de plaza y  lluvia torrencial tres horas antes del festejo, lo que motivó que se retrasara media hora su comienzo, y luego por causas de un enjambre de avispas en la plaza poco más de setenta y cinco minutos más, con ligera llovizna a lo largo de la corrida, se han lidiado seis toros colombianos de SAN ESTEBAN DE OVEJAS, anovillados en su conjunto, extremadamente escasos de pitones, bravos en el caballo, a medio gas en la muleta, sin romper a más ninguno aunque a la mayoría se les pudo aprovechar de mejor manera que lo hizo la terna de espadas. Pesos: 460-426-420-426-418-428. RIVERA ORDÓÑEZ (azul rey y oro): Silencio y saludos desde el tercio. OTTO RODRÍGUEZ (palo de rosa y azabache): Silencio en ambos. CÉSAR GIRÓN (azul rey y oro): Silencio y una oreja. INCIDENCIAS: Destacó en la brega Eliécer Paredes y Eduardo Graterol.

 

La corrida comenzaría con un retraso de aproximadamente 115 min. O lo que es lo mismo, una hora y tres cuartos. El fuerte aguacero que cayó dos horas antes, además de un enfurecido enjambre de avispas en la plaza hizo que el comienzo se dilatara hasta que la noche presente diera pie a la salida del primer burel. Y allí comenzó el desfile de “choticos” que de remate de corrida nos tenían preparados tanto empresa como el ganadero del hierro titular, San Esteban de Ovejas.

 

Rivera Ordóñez, si bien cabe, no se entiende el porqué viene a América en tal disposición y actitud. Ramplón y vulgar se le vio en sus dos toros que, pese a su flojera, no fueron malos antagonistas para hacerles faena. Al primero lo saturó de pases sin ton ni son, ni ángel en su ejecución. Al segundo, el cual banderilleó con cierta eficacia, más de lo mismo, diametralmente a lo que una vez fue un torero de corte, clase y genes, muy lejos de lo que en las dos tardes valencianas ofreció. A entender de cómo están las cosas y hasta que le repiten nuevamente, como premio. Silencio en ambos.

 

Otto Rodríguez, con terno “de la aguja” en su despedida, peor materia primera no pudo contar. En sus manos se le vio las dos mejores series de muletazos de la corrida, exactamente las que enjaretó al primero de su lote, el cual en el tercio de matadores le arrancó. Eso y poco más, pues el toro se desinfló al igual que las esperanzas del torero valenciano. En su segundo no se complicó ante el ambiente de tedio reinante  en el tendido y las opciones del toro ofrecidas, abreviando.

 

A César Girón no encuentran como meterlo y venderlo cual la reencarnación de su ilustre abuelo. Eso es una cosa, y otra la que el coleta sevillano nos muestre en el ruedo, sobre todo en la tarde de cierre ferial, donde se le vio desangelado y monótono. En su primero se dio una vuelta al ruedo por su propia cuenta, y en el que cerró feria, ante el hastió de los presentes, los efectos a la galería surtieron efecto en la petición de una oreja de tinte baratero, tras el espadazo tendido y el descabello que ejecutó, tras faena intermitente y deslavazada.

 

Cerraba así capitulo una de las versiones feriales más pobres artísticamente hablando de los últimos años, de la que es una de las citas más respetadas del calendario taurino nacional, que por una u otras razones, deja en el tintero muchas cosas que desear en muchos aspectos.

 

 

 

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Y al menos una buena noticia: El “Nuevo Circo” de Caracas vuelve a la vida tras once años cerrado

 

Larga ha sido la lucha para que de nuevo vuelva a la vida un icono de la ciudad de Caracas y por ende de la identidad taurina venezolana. En su ruedo se ha escrito gran parte de la historia taurina venezolana, y por ende de su evolución, lo que le da el rango de Patrimonio Histórico de la Nación.

 

Cerca de ochenta y nueve años han transcurrido cuando un 26 de enero de 1919, el Nuevo Circo de Caracas fuera inaugurado. Posteriormente indefinidamente fue eje de la actualidad taurina nacional, hasta que un fatídico marzo de 1997, la Sucesión Branger Ruttman le colocaba el candado a sus ya de por si deterioradas instalaciones, con el firme propósito d hacer presión para su demolición y saciar así sus ansias terrofagas.

 

La pasada semana, específicamente el viernes, finalmente tras una dura y larga disputa entre sus “supuestos” dueños y la Alcaldía Metropolitana fueron entregados pare de os trabajos de la profunda recuperación de lo que es una joya de la arquitectura, el cual fue levantada bajo iniciativa de la familia Gómez (Juan Vicente), así como del General Eduardo Mancera, en terrenos de lo que fue en su momento el matadero municipal, específicamente en la Esquina de San Martín. Los Drs. Alejandro Chataing y Muñoz Tebar fueron los encargados de palmar con sus ideas dicho proyecto siendo su capacidad en primeras instancias de 8.500 espectadores, ampliándose luego a 11.500.

 

Aún queda en el tintero la interrogante el porqué luego dichas instalaciones posteriormente a manos privadas, específicamente al empresario Luis Branger y luego a sus herederos, quienes pocos interesados en su mantenimiento y sí en su valor comercial de los terrenos lo dejaron al abandono a tal punto de decidir cerrarlo.

 

EPICENTRO DE GRANDES ACONTECIMIENTOS

 

Vivir del recuerdo es mantener el hilo del presente, y precisamente el Nuevo Circo ha servido de escenario de grandes hechos que han marcado la vida del caraqueño. Desde celebres mítines políticos, hasta disputas de campeonatos mundiales de boxeo sin dejar a un lado albergar la proyección de obras de teatro y circos internacionales, el coso de San Agustín se ha labrado una dilatada historia que guarda tras de sí sus actuales remozadas paredes.

 

Nombrar la lista de celebres figuras del toreo que han pisado su arena seria entrar en un dilatado pergamino de personajes el cual no es el propósito de este trabajo, solo resaltando que la huella perenne de ellos no queda en el olvido tras lograr recuperarse su estructura de un destino oscuro que incluso hizo temer por su futuro.

 

Queda ahora, por parte del Instituto de Patrimonio Cultural de la Alcalde Mayor, presidida por la arquitecto Fabiola Velasco, el velar por la total culminación de las obras, para de esta manera en un futuro cercan de nuevo, Caracas, contar con uno de los espectáculos más nacionalista en su acervo histórico y cultural, como lo han sido las corridas de toros, primero en el Circo Metropolitano a comienzos de siglo XX y luego en el Nuevo Circo, hasta nuestros días.

 

UNA OBRAS PARA LAS NUEVAS GENERACIONES

 

Según detalla la arquitecto Velasco el monto de las remodelación y recuperación del Nuevo Circo abarca una cifra cercana a los treinta millardos de bolívares, donde a su vez a la par de la adquisición de los terrenos, se hizo profundos trabajos de rehabilitación a estructuras puntuales como el edificio frontal, es decir la mezquita principal, reinstalación de drenajes al ruedo así como al sistema eléctrico.

 

La pintura que hoy luce fue seleccionada luego de un estudio cromático, el cual arrojó la textura original del edificio. También, según Velasco, se le reprodujo un cuadro ubicado en la parte superior.

 

“Además, trabajamos a fondo en el área de las gradas, pues allí había daños estructurales muy marcados, producto del paso de los años. Se trata de una de las primeras obras de concreto armado de la ciudad, que no cumplía con las normas de construcción actuales… La recuperación fue más lenta –aproximadamente dos años y medio- porque se consolidaron y reafirmaron las bases”.

 

En esta reinauguración abarca las dos terceras partes del trabajo que se tiene como tal para la total culminación de remozado del coso. Quedan pendientes para la nueva gestión varios inmuebles –inclusive estaban originalmente que van a estar colocados desde la esquina de Cruz Verde hasta la avenida Lecuna, específicamente la calle que está al frente del Metro. Esos edificios fueron tumbados en los años ochenta para dar paso al subterráneo; ahora, se deben levantar para completar el perfil urbano y patrimonial de ese cuadrante. Por ahora, el coso podrá ser usado para eventos culturales.

 

Es de hacer referencia que los últimos festejos taurinos que se dieron en el Nuevo Circo datan de junio de 1997 cuando para aquel entonces se lleva a cabo la temporada de novillada organizada por GAPROFICA. Aquella novillada de cierre realizada el 29 de junio contó con los novilleros nacionales Javier Cardozo, Morante Pérez (quien en esa temporada abriera tres veces de forma consecutiva la puerta grande, al cortar 3 orejas), y Dionner Mendoza.

 

Precisamente Mendoza pasaportó el ultimo astado que hasta los momentos ha pisado la arena del Nuevo Circo, perteneciente a la ganadería de Luis Gandica, de nombre “Palmero” de 400 kilos. / RDV

 

 

 

 

 

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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