5ª y última de feria en Valdemorillo (Madrid). Minueto, número 26 de Buenavista

Plaza de Toros de Valdemorillo (Madrid). 8 de Febrero de 2009. Media entrada. Seis toros de Buenavista, desiguales de presentación y de muy buen juego. Al segundo, bravísimo, se le dio la vuelta al ruedo. El Fundi (de verde y azabache), saludos desde el tercio y oreja. Antonio Ferrera (de verde y oro), saludos con protestas y oreja Ángel Teruel (de rosa y oro), oreja y silencio tras aviso.

 

Minueto era bajito, pegado al suelo y pesaba solo 480 kilos. En cualquier plaza de importancia hubiera sido desechado. A pesar de su astifina cabeza, debido al gusto por el toro grande que se ha impuesto entre nosotros, hubiera vuelto al campo sin posibilidad de ser lidiado. Se ha lidiado en un pueblo, pero este era el tipo de toro que se lidiaba en las capitales hace cuarenta años. Y este era el toro que con su embestida repetidora encendía la emoción del toreo, por que estas son las hechuras propicias para la embestida. El toro de lidia siempre fue así, y lo novedoso en la historia de la fiesta es el toro grande que se para y no embiste.

 

Minueto era puro Domecq, no debe de extrañarnos. Dejando aparte a Victorino Martín, lo de Domecq es lo más bravo y lo más regular. Ganaderías de reciente formación, como Fuente Ymbro, el Ventorrillo o Victoriano del Río, atestiguan lo que digo. Por eso ese prurito antidomecq no es más que una estupidez de mal aficionado. Sí, nos gustaría que hubiese más variedad en la cabaña brava, pero lamentablemente los otros encastes son más mansos y embisten menos. Por eso se ha impuesto lo de Domecq.

 

Antonio Ferrera tuvo la desgracia de encontrarse con Minueto. Y es que encontrarse con un animal tan bravo es una jugarreta, pues es muy difícil domeñar una embestida tan repetidora. Ya lo decía Belmonte: “Dios te libre de un toro bravo”. Después de arrancarse al caballo alegre, a pesar de que fue al relance, Minueto desbordó a Ferrera en banderillas y después se comía la muleta. Ferrera le trasteó rápido, en series cortas y sin terminar de bajar la mano. Al menos no corrió donde otros sí lo hubieran hecho. El toro iba en tromba desde que intuía la muleta y no paraba. Cuando Ferrera fue a por la espada, Minueto tenía todavía ochenta pases dentro. Seguramente Ferrera estaba lamentando no haberlo picado más. Pero cogió la espada ligero, antes de que el toro terminara de desbordarlo. No lo podía cuadrar porque el toro seguía pidiendo guerra y no estaba dominado. Un pinchazo recibiendo, otros dos pinchazos y un bajonazo espantoso necesitó Ferrera para acabar con tan extraordinario ejemplar. El bajonazo fue innoble: un toro así no merece esa muerte. Y Ferrera puede dar las gracias de que Minueto le haya salido en Valdemorillo y no en Madrid o en Sevilla. No poder con un toro así hace un daño profesional tremendo. Pero, ¿quién hubiera podido con él? Muy poquitos. Hace falta un valor sobrehumano para aguantar ese tirón, y también mucho arte para quedar por encima del toro.

 

El resto de los buenavistas no tuvieron esa agresividad sino todo lo contrario: mucha dulzura y mucha calidad. Por ejemplo, el quinto fue un animal muy noble. Pero Ferrera está sin sitio. Banderilleó a toro pasado completamente, y el trasteo fue muy rápido y lleno de trallazos. El bajonazo final infame, y la oreja de verbena.

 

Ángel Teruel tiene clase, torea despacio, pero es a la vez  muy frío y despegado. Al nobilísimo tercero le hizo una faena elegante, con suavidad y cadencia, pero algo despegada: se echa los toros muy afuera. Cortó una oreja a un toro de dos. El sexto, sin la clase del tercero, también se dejó torear. Faena larga con mucha pausa, pero con muletazos de buen gusto. Si hubiera matado bien es posible que hubiera cortado otra oreja. Este Teruel tiene empaque y buen gusto y, desde luego, es mucho mejor torero que mucho maula que está por esas ferias. Habrá que ver cómo evoluciona.

 

El Fundi, con lo menos bueno del encierro de Buenavista, tuvo una actuación con bastantes puntos de interés. Sin haber sido ni mucho menos su mejor actuación, lanceó con sabor a su primero, hizo un quite por chicuelinas muy pinturero y el inicio de faena por trincherazos, fue de mucho sabor. A partir de aquí la faena tuvo altibajos. El toro de largo se vencía y no obedecía. Sin embargo en corto tomaba bien la muleta. Cuando el Fundi se puso en corto pegó muletazos buenos; cuando citó de más lejos hubo algún que otro atragantón. Faena irregular por tanto. Picó muchísimo al cuarto, que llegó muy parado a la muleta. Faena de gusto de menos a más. Como es su costumbre, mató muy bien a los dos toros, echando la muleta al hocico y cruzando con limpieza. Matando así, las orejas no se discuten.

 

Por último una pregunta:¿cómo es posible que una ganadería así no la maten los de arriba ni esté en las ferias de más alto copete? Misterios de la fiesta.

 

 

1 Resultado

  1. baltasar de la torre dice:

    Yo a la sección de Domingo,la llamaria simplemente”lo cuenta Domingo deldado de la Camara” ó ” la sección de Domingo Delgado de la Camara” porque dá mas amplitud y se ciñe más a lo que Domingo hace en este portal,quitando el encorsetamiento de Libros,videos y curiosidades históricas porque no se ajusta a lo que habitualmente hace y escribe Domingo.
    gracias

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