5ª de feria en Mérida (Venezuela). Vergüenza de indulto que quita categoría a esta plaza.

Mérida (Venezuela). XL Feria del Sol 2009. Lunes 23 de febrero. Plaza de Toros Monumental “Román Eduardo Sandia”. Quinta corrida de abono. Con lleno “hasta la bandera” en tarde soleada y calurosa con molestas ráfagas de viento en los cuatro primeros toros, se han lidiado cinco toros de RANCHO GRANDE y uno (1º) de EL PRADO (Hugo Domingo Molina), dispares de presencia, anovillados 2º y 6º, todos de dudosa pulcritud en sus astas, con irregular comportamiento en los engaños, con movilidad pero sin clase, dejándose más el lidiado en ultimo lugar, premiado absurdamente con el indulto. Pesos: 432, 460, 440, 425, 428 y 442. JAVIER CONDE (Blanco y azabache): Bronca y una oreja. “MORANTE DE LA PUEBLA” (Pistacho y oro): Silencio y dos orejas. LEONARDO RIVERA (Mandarina y oro): Silencio y dos orejas simbólicas. Buen par de Mauro Pereira al cuarto. ACOTAVE anuncia que para la tarde de hoy, en la persona de su presidente, Antonio Arteaga “Arteaguita” entregara un reconocimiento al fotógrafo taurino Rafael “Chato” Plaza. Ausencia en el curso de toda la corrida de dos miembros de la Comisión Taurina en sus respectivos puestos en el palco.

 

 

Salía de la plaza de toros ayer apenado por el talante de esta plaza de toros merideña, cuarentona que, desgraciadamente, desde ya hace varios años vive inmersa en los designios de unos ciudadanos, que lejos de hacer un favor, por ser participes de la regaladora de orejas que se han prodigado en estos ultimas ediciones, y en especial en esta, lo que están es haciendo convertir en vergüenza de muchos un recinto de tanto respeto y orgullo como lo debería de ser nuestro coso monumental. Qué pena que no lo vean así, y prefieran seguir siendo comparsas de no se que oscuros intereses, por que ayer, lo demostrado con ese proceder, deja mucho que desear del parcialismo que debiera imperar en funciones estrictamente taurinas de tales menesteres.

 

Igualmente, a la salida de la plaza, me hacia la siguiente pregunta: ¿Qué ira hacer Hugo Domingo Molina una vez en su finca con el avacado y escurrido ejemplar que ayer se digno de pedir el indulto, cual sanjuanera se estuviera bailando en el callejón, cuando la plaza, por inercia de emociones postreras a un festejo aburrido y de poco contenido lo que pedía era cultura taurina de cómo ver un toro bravucón, con movilidad, que nunca humilló, y además de todo, se rajo en los últimos muletazos que le recetó un voluntarioso Leonardo Rivera? ¿Qué interés hay todo el tiempo hacerse protagonista junto a la “vitalicia” Comisión Taurina de Mérida en ofrecer este tipo de espectáculo?

 

Otro hecho curioso por demás que pasó desapercibido ayer, para muchos, la ausencia de dos miembros del palco presidencial. Desconozco las razones de su no presencia, pero si eso es una demostración de vergüenza y pundonor, los felicito, pues han dado el primer paso, el de muchos que han de ser necesarios, para cambiar el sobrio panorama que se cierne sobre la Plaza de Toros “Román Eduardo Sandia”.

 

Corrida dispareja en presencia y juego, que no del todo satisfizo las necesidades de demanda al entradón registrado ayer. Vaya que a Dios gracias la Feria goza de buena salud, pero con hechos como los sucedidos ayer, cuidado y no estemos acabando con la «gallinita de los huevos de oro». Señores, la gente no es pendeja, el que sabe y por lo menos tiene tres dedos en la frente entiende que este no es el camino adecuado, y menos en época de tanta crisis para la fiesta brava en Venezuela.

 

Baile por aquí, tirar líneas por allá, brinquitos y saltos de tercio a tercio. Y la gente como en la época de la Conquista, engatusada con los espejitos que nos daban a costas de nuestras perlas. Así de sencillo señora y señores, se puede resumir la actuación del diestro malagueño Javier Conde, idolatrado por muchos, pero que nuevamente lejos está de aquellos momentos sublimes, unos cuantos años atrás.

Con el que abrió plaza, literalmente no lo vio. Luego de la colada por el pitón derecho con la que le aviso el toro, además del molesto viento reinante, lo demás fue «quítame yo que esto no va conmigo». Una pena, porque el toro por lo menos merecía una lidia más digna. El pinchazo hondo saliéndose de la suerte, despertó la temprana bronca de los presentes.

 

Ante el cuarto, un precioso jabonero claro, el mejor presentadito del lote, le costaría gran parte de su faena descubrirle las bondades que por el pitón derecho atesoraba. El dominio del toro, hacerse con la embestida, templarle en los terrenos menos proclives al viento, y en fin, torear en verdad, fue lo que faltó, y de tal lo que hubo fue más decoración que contenido de faena. El precioso «Desteñido II» aburrido se cansaría de embestir una muleta inerte a falta del concepto principal del toreo como es ambición de triunfo. La estocada trasera y desprendida con la posterior concesión de una oreja, solo mera anécdota en lo que ha sido casi norma en esta feria.

 

Vamos al grano, y que bueno que haya aún toreros con vergüenza. No era para las dos orejas que se inventaron, tal y como se demostró en la aleccionadora salida por su propio pie el torero de Puebla del Río. ¿Hacen faltas más señas?

 

En su primero, un anovillado ejemplar, a pesar de voluntad y ganas poco se le vio al “patilludo” coleta, con reminiscencias barrocas. No había opciones a más cosas por lo que abreviaría de medio espadazo y dos descabellos, siendo silenciado.

 

En el quinto, más a gusto se le vio, esto en parte por el noble recorrido que desarrolló luego del sabroso inicio muleteril por bajo, para luego en los medios, aguantándole mucho y pulseándole la embestida, hacer ver un toro que iría a más. Los abelmontados remates por molinetes y los torerisimos pases de pecho fueron sello personal. La estocada entera, ligeramente desprendida y trasera no dio más que opción otorgar las dos orejas, si en tal caso comparamos la concesión de una al compañero de terna Javier Conde, con cosas menos resaltantes. Y así iba la tarde de toros…

 

Leonardo Rivera tuvo enfrente al tercero de la tarde, animal que no se saldría del guión como fue la corrida en los tres primeros toros. Soso y suelto a los engaños se mostró «Collado», del que expuso voluntad y tesón el torero de Las Américas, astado que buscaría las tablas cuando se vio podido, en especial sobre el burladero 1, donde logró Leonardo sacarle los mejores pasajes sobre la mano diestra. El fallo con la espada de cruceta le dejo con respetable silencio su más que valerosa actuación.

 

Escurrido de culata, cariavacado, largo y alto, así era el fenotipo de «Pajarito» Nº 82 de 442 kilos que por la mañana enlotaron para el diestro merideño Leonardo Rivera en sexto lugar. A primeras le saludó con brillantez, tal y como lo había hecho en su toro anterior –el tercero-, donde las verónicas y la revolera hacían preveer algo bueno.

 

Tras cuidarlo en un puyazo delantero sin mucha sangría a cargo de “Maraco” tomo las banderillas, el cual clavo un solo par, a petición propia cambiando el tercio, sin entender las razones, cuando es en este tercio cuando mayor lucimiento debe resaltar el matador que considere clavar las farpas, y más como ha puesto las cosas tan caras El Fandi tras su irrupción. Luego en la muleta se prodigio Leonardo de llevar la muleta a la velocidad que imponía el toro, noble, con movilidad, el que más del encierro de Hugo Domingo Molina, pero no excepcional.

 

El publico entregado con el torero merideño, quien en varias ocasiones se le vio la falta de rodaje ante toros de este fuste, justificable por demás. Los muletazos de uno en uno hicieron un hervidero los tendidos y no tardó su mozo de espadas Martín Ramos en agitar la toalla blanca que cargaba en su hombro derecho para asomarse en el común de los tendidos los primeros pañuelos blancos. Se sucederían tandas por ambas manos, a calor de una petición creciente, hasta que el toro en una de esas miró las tablas y allí se fue. «Canto la gallina» dijeron muchos por allí en los bajos de sombra. Y como arte de Birbiloque, el pañuelo naranja se asoma tímidamente desde lo alto de la Presidencia concediendo el indulto del toro, para indignación y sorpresa de muchos, incluso del torero, que en su afán de emoción, no se salvaría de llevarse una peligrosa paliza, en los medios, cuando hizo hilo con el toro, lo que le provocaría una luxación de hombro, del que ayer estaba pendiente de estudio radiológico.

 

Y así culminaba una corrida con todo el marco preparado, como las grandes tardes que preteritamente se ha sucedido con tal ambiente. Otra cosa fue lo que deparó el juego de los toros en conjunto, del que no hay culpables; pero sí quienes tienen la potestad de regular y contar la firmeza de la autoridad en la plaza. Lo más evidente, la lección solapada de “Morante de la Puebla” evitando salir en hombros, donde a tal merito se le ha perdido el respeto. Con todo el dolor es así…

 

 

 

 

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

1 Resultado

  1. david_izurieta dice:

    Leccion de toreria y de honradez de Morante! Muchos deberian de aprender de estos episodios, donde brilla el torero y no las matematicas! Una lastima lo ocurrido la tarde de ayer en Merida. Decisiones ligeras que devaluan a una plaza y a una aficion que merecen algo mucho mejor por parte de la autoridad. Es un tema desagradable pero empiezo a pensar que el indulto se esta utilizando como arma politica ante los ataques que recibe la Fiesta. Como que si con un indulto se quisiera demostrar que somos “politicamente correctos”. Un tema que implica pensar en el futuro de la Fiesta pues si nos cuestionamos que productos van a dar estos indultos ligeros nos estrellamos con lo mediocre. El indulto es algo muy serio para la Fiesta y es una lastima y una preocupacion muy fuerte que dichas decisiones esten en manos de gente incompetente. No olvidemos que en Venezuela se esta lidiando al manso toro de la politica. Ojala que el segundo manso no este en la propia casa!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: