Tauromaquia snob (y II)

Primera: “Solera”. Nunca reconoce que lleva viendo toros tres años. Se las da de aficionado de prosapia que empezó a ir a los toros de la mano de su abuelito. Por supuesto, todos los snobs dicen haber estado en Vista Alegre el día en que Paula inmortalizó a “Barbudo” de Fermín Bohórquez. Mi amigo Juan Antonio Gómez, que sí que estuvo de verdad, no vio por allí a ninguno. Una variante snob, especialmente peligrosa, es la del snob campero, ese que se pirra por asistir a tentaderos y herraderos, presume de amigo de varios ganaderos, y en realidad es un ganadero frustrado. Este ejemplar es especialmente pesado.

 

Segunda: Pureza y castidad. Son gente íntegra y cabal que lucha contra los fraudes de la fiesta. Son los toristas. Hasta que llegan los toreritos artistas de su debilidad y les admiten cualquier borrega. Partidarios del toro manso y duro, res delante de la cual jamás se ponen sus toreros favoritos. El torismo y el currismo son incompatibles… Tampoco casan bien torismo y josetomasismo.

 

Tercera: Sibaritismo. Son degustadores de la “esencia”. Presumen de tener buen gusto. Desprecian a los toreros honrados que aplaude el populacho. Ellos son la élite, lo que pasa es que el tópico les pierde. Y si el tópico snob dice que un torero es muy bueno, le aplaudirán todo, aunque lo que haga sea una mierda. Y al revés: se han perdido a un montón de toreros importantes porque la crítica snob los zurraba, a pesar de lo cual eran grandiosos: Paquirri, Dámaso González, Paco Ojeda, Enrique Ponce, El Juli… El fenómeno de la “nouvelle cuisine” está directamente emparentado con los gustos cursis del aficionado snob. Se trata de lo mismo: de presumir de buen gusto cuando en realidad lo único que hay es ignorancia.

 

Reclaman el toreo perfecto, pero luego aplauden la suma imperfección, el toreo rápido y lleno de enganchones. Hablo una vez más del fenómeno José Tomás. Dicen que en una distancia tan corta no se puede templar. Miguelín, Manuel Benítez, Dámaso y Ojeda se ponían más cerca que José Tomás y templaban. No hay nada peor que el toreo enganchado. Es la suma imperfección. El toreo se acaba en el momento del enganchón, pues el toro consigue su objetivo. Por el contrario, el toreo limpio y templado supone la perfección. La pulcritud del Viti, de Paco Camino, de Manzanares, de Enrique Ponce representan la auténtica pureza del toreo. Y la máxima impureza: el enganchón. Y toda la mamandurria del pico y el cruzarse es eso: una estupidez propia de ignorantes.

 

Por cierto. En un extra que “6 TOROS 6” dedica a José Tomás se le hace heredero “del temple deslizante de Camino”. Es lo último que me quedaba por oír. Se puede alabar en José Tomás su firmeza, su imperturbabilidad, su raza, pero no su temple, porque de eso carece.

 

Un aspecto muy sucio de los aficionados snob es el desprecio que han dedicado a diestros como Ruiz Miguel, Dámaso González, el Fundi o El Cid. Ruiz Miguel y Dámaso, auténticos maestros del toro jurásico, capaces de hacer faenas heroicas a los toros que impuso el snobismo, luego eran despreciados por los snob porque no tenían clase. Lo mismo le pasa ahora mismo a El Fundi. Yo, que soy partidario del toro pavoroso, tengo en altísima estima a estos diestros, capaces de quedarse quietos con semejantes monstruos. Y las posturitas con toretes art decò me traen al fresco. Eso es “nouvelle cuisine” para snobs.

 

El Cid merece párrafo aparte. Se ha puesto de moda entre los snob empezar a despreciarle porque parece un tractorista y no tiene clase. Y yo contesto: la mejor mano izquierda de los últimos cuarenta años es precisamente la del Cid. Y las mejores faenas que se han hecho en Madrid, Sevilla y Bilbao en los últimos diez años, han corrido a su cargo. Y con esos victorinos que en cada muletazo te quieren comer. Las faenas del Cid son mandonas, redondas, macizas, mucho mejores que las del “salvador de la fiesta”, como le llama el Maestro Antonio Burgos.

 

Cuarta: Volubilidad. “La donna è mobile cual piuma al vento…” Son volubles como veletas. Cambian de opinión rápidamente. Cuando a los gurús del snobismo se les ocurre una nueva invención, todos abjuran de sus antiguas creencias para unirse a la nueva fe. Si no, que se lo pregunten a César Rincón y de la travesía en desierto que le hicieron pasar después de haberle adorado. Ya veréis cuando se ponga de moda y sea de “buen aficionado” atizar a José Tomás, cosa que va a suceder a lo sumo dentro de un par de años, no más. Entonces los mismos que ahora recomendamos prudencia y tranquilidad, seremos los que nos quedemos solos diciendo que José Tomás, a pesar de sus limitaciones (nadie es perfecto), fue un torero grandioso. Cuando le acusen de todo lo malo que hay en la fiesta, muy pocos seremos los que salgamos en su defensa. ¡Ay, cuando ser de José Tomás se pase de moda…!

 

Quinta: Proselitismo. Como a los snobs les gusta presumir de que saben, tienen que hacer sus comentarios en voz alta. Para que todo el mundo les oiga radian la corrida. Un suplicio.

 

Sexta: Afán inquisidor. Todas las otras características del snob, mal que bien, las soporto. Aquí cada uno tiene derecho a pensar y decir lo que le venga en gana. Pero lo que es intolerable es el afán inquisidor. El insultar a quienes no piensan como ellos, declarándoles inmediatamente malos aficionados, el desprecio constante y sistemático al público que paga y que, por lo tanto, es soberano. La soberbia, la imprecación al torero cuando se está jugando la vida, el ambiente soez y chabacano de muchas tardes de Madrid, plaza que se ha hecho insoportable. Por eso Pamplona me gusta cada vez más. En ese ambiente ingenuo y alegre, donde se premia generosamente al torero que se arrima a aquél torazo, las memeces de los snob son arrolladas por el triunfo de la fiesta, la auténtica fiesta. Por cierto, ahora llega Bilbao, la mejor plaza de España…

 

¿A que después de todo lo dicho podéis poner cara, nombres y apellidos al retrato robot que he hecho? Porque son omnipresentes. Pero paciencia. Sigamos desenmascarando la impostura y enseñando al que no sabe, tal como recomiendan las Obras de Misericordia…

 

 

10 Resultados

  1. josé maría gómez dice:

    Tu lo has dicho Domingo, !Son Omnipresentes!, lo digo para diferenciarlos de los Yuppies claveleros que vienen en San Isidro para luego emprender vuelo hasta el próximo mes de mayo. Estos “snobs”, los sufrimos en las Ventas y aledaños toda la temporada y parte del invierno, son prepotentes, !la ignorancia es atrevida!, presumen de su torismo a ultranza y luego alaban y rememoran la tauromaquia de Curro y Paula. Que contradición. Crean Asociaciones de corte fascista donde no son bien recibidos los aspirantes a integrantes de ella, que vayan con humildad, luego los jerifaltes se explayan a sus anchas en el tendido poniendose ostentosamente de pie, cuando el resto de los aficionados estamos, como debemos, sentados en nuestra localidad, vociferando inoportunamente, y no respetando a quien está en el ruedo, llevan en esto diez minutos y menosprecian, o eso creen ellos a los demás. Sus caracteristicas ya las has relatado con amplitud en tu artículo.
    Solo quería apostillar la diferencia entre Yuppie volátil de temporada y snobs “moscas-cojoneras” de toda la temporada.

  2. juan caballero dice:

    DOMINGO ERES UN GENIO.Ignoro si de todo cuanto dices son verdades absolutas o medias verdades.Pero escribes con un conocimiento y un sentido del humor que leerte se hace muy facil y de una amenidad pavorosa.Me recuerda mucho estas crónicas a Berlanga y algunos guiones de Rafael Azcona por las descripciones tan acertadas ,agudas y costumbristas de tus dos últimos articulos sobre el “snob”.

    por favor sigue regalandonos articulos como éstos que escribes en este nuevo y agradable portal taurino.

    Juan Caballero Gonnzalez

  3. Juan José dice:

    El amigo Domigo: Culto, inteligente y sabio. Se puede estar de acuerdo o no con él, pero en estos dos artículos lo has “clavao”.

  4. El Tritri dice:

    Pues ya que habla de “Nouvelle cuisine”, me parece a mí que el articulista ha hecho con sus palabras una especie de guiso de mero con chorizo o algo así. Quiere identificar a determinado sector de aficionados, particularmente “tomasistas” con el siete, pero se da cuenta de que no le encajan las piezas y comienza a soltar dislates aquí y allá, que algo de alguien caerá. Sólo tres precisiones para hacer mínimamente digerible este indigesto mejunje:1.- Por desgracia, no pude ver in situ la faena de Paula en Vistalegre. La he viso infinidad de veces en vídeo y me parece algo así como la Capilla Sixtina del toreo. Un Paula joven, el que emocionaba a Belmonte, pleno de facultades e inspiración y aun virgen de la cornadas que le acabaron amedrentando del todo. Cómprense el vídeo; está en la filmoteca Gan. Me lo agradecerán. 2.-Si hay algún torero con ambiente en Madrid, ése es El Cid. Un pedazo de torero del que se hablaría hoy en un tono mucho más alto si no llega perder casi tres puertas grandes el pasado san Isidro por culpa de la espada. Que es un gran torero, no hay duda. Que es un ?pinchuvas?,bien a su pesar y al nuestro tampoco.

  5. El Tritri dice:

    Snobs-III
    Lo que sí recuerdo es que estas opiniones a cerca del pico y el toreo cruzado surgieron hace aproximadamente veinte años de la plumas de ciertos críticos ?toreristas?, ansiosos de agradar a los toreros con objeto de obtener publicidad para sus publicaciones, una vez erradicada la vergonzosa práctica del sobre.

  6. El Tritri dice:

    Snobs-II
    3.-Desde los tiempos de Juan Belmonte, y por su divina voluntad, cruzarse con el toro para citarlo supone una de las grandes verdades del toreo puro, después definitivamente asentada en el toreo de Pepe Luis Vázquez, Bienvenida, Ordóñez, Camino,etc. Se trata de obligar al toro a elegir entre el cuerpo y la muleta, y de la habilidad del torero dependerá que elija ésta última. Ello entraña la idea demando, sin la que tampoco puede haber toreo puro, obligando al toro a rectificar la embestida para obedecer de manera total al diestro. No me venga con martingalas de que torear al hilo del pitón es ortodoxo o estético: sencillamente, el torero deja de exponerse, con lo que eso cuesta, y el toro no va debidamente mandado.4.-Torear con el pico puede ser, al principio de la faena, un recurso admisible para encelar la embestida de determinados toros. Usar el pico en todos los pases es, sin embargo, otro feo alivio. Al toro hay que llevarlo toreado por el centro de la muleta si es que se quiere obtener la impresión de dominio y mando absoluto sobre su embestida.

  7. Manuel Solano dice:

    Usted, El Tritri o como se llame por nombre y apellidos, pone mucho empeño en llevar razón, pero se nota demasiado que ni sabe lo que dice ni conoce usted de primera mano, o sea por su propia experiencia que también se nota que no tiene – para su suerte, por, imagino, ser muy joven-. De lo de cruzarse o no cruzarse se empezó a hablar por primera vez cuando el tamaño y el peso de los toros aumentó una barbaridad y éstos a pararse demasiado en la muleta. Antes, o sea ni con Belmonte y menos aún con Manolete, ´Pepe Luis Vázquez, Ordóñez, etc, lo de cruzarse ni se mencionaba. Los toros que ellos encararon se venían solos y había que quitárselos de en medio como sus respectivas intuicciones – tampoco se hablaba nunca de técnica en sus tiempos – les obligaba a hacerlo. Y lo del pico, según se mire. Porque pico meten todos pero solo se lo censuran a los que no se quiere. Ahora mismo, en este su segundo periodo, José Tomás es uno de los que torea más con el famoso pico. Pero como la propaganda que disfruta machaca con lo de que es el único que torea con “pureza”, casi todo el mundo traga, incluso usted, mi querido amigo y pertinaz comentarista. Le deseo suerte.

  8. El Tritri dice:

    Señor solano: Evidentemente, no vi torear a Juan Belmonte, creador del toreo como arte, tal y como lo conocemos hoy. Mi abuelo sí, y ya se indignaba con los toreros que practicaban el cite ?de pefil?, una ventaja inadmisible, a la luz de la tauromaquia belmontina.. En tiempos anteriores, los toros no se venían solos, salvo alguno excepcional, digno de vuelta al ruedo .Lo que venían eran largos, que lo referidos matadores por Vd. y por mí, daban a los bureles la distancia que pedían para acudir al cite. Ahogar al toro privándole de su distancia, toreándolo en corto y de perfil se convirtió así durante años en otra de las adulteraciones del toreo puro. Por eso hago tanto hincapié en la vuelta de Antoñete: le volvió a dar al toro, como si de una resurrección se tratara,. su distancia y él se volvió a colocar el lugar exacto del cite. Por si esto de cruzarse con el toro le pareciera asunto reciente, le remito al libro ?El toreo?, la tauromaquia escrita por don Luis Bollaín, publicada en 1968, basada en el toreo de Juan Belmonte. Ahí podrá ver, ilustrado con elocuentes fotografías, en le capítulo dedicado al toreo de muleta, el concepto sobre el cite que instituyó el trianero resumido glosada en aquella genial frase: ?poniéndose ahí, o te quitas tu, o te quita el toro?.

  9. El Tritri dice:

    Señor solano: Evidentemente, no vi torear a Juan Belmonte, creador del toreo como arte, tal y como lo conocemos hoy. Mi abuelo sí, y ya se indignaba con los toreros que practicaban el cite ?de pefil?, una ventaja inadmisible, a la luz de la tauromaquia belmontina.. En tiempos anteriores, los toros no se venían solos, salvo alguno excepcional, digno de vuelta al ruedo .Lo que venían eran largos, que lo referidos matadores por Vd. y por mí, daban a los bureles la distancia que pedían para acudir al cite. Ahogar al toro privándole de su distancia, toreándolo en corto y de perfil se convirtió así durante años en otra de las adulteraciones del toreo puro. Por eso hago tanto hincapié en la vuelta de Antoñete: le volvió a dar al toro, como si de una resurrección se tratara,. su distancia y él se volvió a colocar el lugar exacto del cite. Por si esto de cruzarse con el toro le pareciera asunto reciente, le remito al libro ?El toreo?, la tauromaquia escrita por don Luis Bollaín, publicada en 1968, basada en el toreo de Juan Belmonte. Ahí podrá ver, ilustrado con elocuentes fotografías, en le capítulo dedicado al toreo de muleta, el concepto sobre el cite que instituyó el trianero resumido glosada en aquella genial frase: ?poniéndose ahí, o te quitas tu, o te quita el toro?.

  10. miguel angel el del seis(madrid) dice:

    siempre me parecio triste hablar de gente y de o que hacen sin referirse concretamente a ellos. no de nombres pero diga quienes son estos personajes, hablar en general es muy facil. estamos hartos los aficionados cabales(me lo llamo por que me da la gana)de esa aficion que llevais algunos, que solo hablais de toreros y de nombres pero no de tecnica. sois como los aficionados al futbol……siempre acabais hablando del real madrid, aunque se hable del futbol de francia.

    me parece mal las cronicas de la critica taurina, que ya no dice la capa de los toros ni el peso ni su condicion, de como salieron los toros en los primeros tercios, y solo hablais de un toro de seis que se han lidiado. por favor informen primero y luego critiquen.

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