¡Puaf¡?, la Medalla

Y me atrevo a escribir de este tema desde la frustración de no haber sido agraciado jamás con un premio. Les aviso, para no engañar a nadie, que el día que me toque la Lotería Primitiva no pienso renunciar a los millones, aunque a la semana siguiente el agraciado sea alguien que no pertenezca a mi familia o me desagrade. No hay que equivocar las cosas. Sobre todo hay que darlas el valor que tienen y, la verdad, esta condecoración al mérito en las Bellas Artes huele a polilla, está más pasada que las medallas de los salones de pintura del siglo XIX, a los que no podían presentarse los impresionistas. Este tipo de honores no se corresponden con un país  del siglo XXI.

Cuando en 1917, tras el escurridor de botellas y de la pala de nieve, Marcel Duchamp firmó con el pseudónimo R. Mutt sobre un urinario de porcelana, revolucionó el concepto de arte. Con ese acto lo que realmente estaba haciendo era preguntarse y preguntar a todo el que quisiera escuchar sobre cuáles son las características que hacen que algo sea una obra de arte. La respuesta vino implícita en el desarrollo artístico que siguió tras los revolucionarios gestos de este creador conceptual, uno de los más influyentes del pasado siglo.

Y fue en esos años, a partir de la guerra del 14, cuando la lidia de toros empezó a ser algo más que un oficio. Según la idea de que arte es todo aquello que contemplamos como tal, el toreo superó lo que tenía de esfuerzo para lograr matar un toro de una estocada, para conseguir que los espectadores, cada cual según su criterio, consideraran que estaban presenciando una obra de arte, bien como una escultura móvil de Calder según unos, o bien como una estatua de Fidias, según otros. El toreo es un arte abierto que no necesita de premios impostados y académicos. Lo único que necesita es libertad y apoyo informativo desinteresado.

Que cada cual piense lo que quiera, pero lo de la medalla no tiene un pase. Quienes la otorgan no parecen aficionados; no sé si quien la recibe ha realizado alguna gestión para lograrla; los que la devuelven parece que aducen una “vergüenza torera” que no tuvieron cuando la aceptaron. Lo dicho: Puaf, la medalla.

Como dijo  un sabio espectador momentos antes de entrar a la plaza de Olivenza, lo importante en los toros es lo que sucede en el ruedo, lo demás son circunstancias.

 

3 Resultados

  1. david_izurieta dice:

    Yo creo que hay un tema muy de fondo y realmente muy importante para la Fiesta. Mas alla de las opiniones que podamos tener respecto a la concesion de la medalla, mas alla de la polemica y los nombres propios, el tema de las “bellas artes” ha puesto sobre el tapete la preocupacion sobre el tratamiento que recibe la Fiesta por parte del gobierno. Algunas personas han escrito mucho y muy bien respecto a este particular. Otros han hablado de “guerra de toreros”, impulsados seguramente por declaraciones desafortunadas de terceras personas en relacion al tema. Otros, fieles seguidores de lo mediatico, han abierto la boca para embarrar mas el tema, con la unica intencion de figurar en un diario o revista, sin siquiera importarles el ridiculo que con sus declaraciones hacian. En fin…lo de la madalla debe pasar a un segundo plano. Lo que no debe ser olvidado es el tema de los principios, cosa que fue lo que dio pie a todo el “alboroto”. Porque Morante, JT y el Maestro Camino se han referido precisamente a esto. Una cuestion de PRINCIPIOS, ETICA y RESPETO para el Toreo. Nunca se planteo una guerra personal contra nadie, salvo por los intentos de veto y las referencias al “puro en el callejon”, dos contraataques ante ningun ataque personal. La medalla tendria un gran valor, en el Siglo xxi o en el xxx, si es que el gobierno que la concediera fuera consecuente con la fiesta que va a premiar. Ante el arrinconamiento que sufre la Fiesta, la falta de garantias para disfrutarla y la libertad de ataque por parte de quienes quieren destruirla, la medalla a las “bellas artes” seguira siendo una Verguenza.

  2. COMENTARIO dice:

    El tema de la medalla toca el que es tema del día, del otro día y del otro más: el desprecio con que se trata desde los poderes del estado el asunto de los toros. Si los que han devuelto la medalla pensaron, según su leal saber y entender, que devolviéndola manifestaban el rechazo que a ellos les provoca el maltrato que el gobierno da a la Fiesta de los Toros, pues bien devuelta está. Era suya. Desprecio que en esa ocasión ellos creyeron ver en la concesión a alguien que según su juicio subjetivo, no la merecía tanto como otros…Una concesión hecha con unos argumentos ridículos que evidencian desconocimiento: “..dando prioridad a afinar su técnica que resulta ahora más estética, reposada y profunda”. El 0% de los periodistas taurinos y los aficionados tenía tal opinión un día antes de la concesión .
    El tema de todos los días, y lo importante: el Tribunal Supremo avala la prohibición de los recortes en Cantabria.

    .

  3. COMENTARIO dice:

    El tema de todos los días: hoy toca la prohibición del Tribunal Supremo a los recortes en Cantabria. Se fundamenta en que según la normativa estatal hay que acreditar que es un festejo tradicional. Y aquí no es tradicional. En Nueva Zelanda sí.
    La corrida de toros tal como hoy la conocemos no deja de ser un compendio de todas las suertes que al publico aficionado le han ido pareciendo más gallardas y floridas. Lo más valorado, una síntesis de aquello que puede ser hecho delante del toro. Que puede ser hecho y que se hace. El recorte es una suerte más que puede ser vista encadenada a otras cualquier tarde.
    Pues bien, siendo que hay corridas de toros “convencionales”. Y que estamos en España, donde evidentemente estas no son “no tradicionales”. Y que hay corridas de toros en Santander. Y que hay 5000 pueblos que celebran sus fiestas con toros…, hay una ley estatal que en su momento aprobaría la piara que hoza en el Congreso, que es aplicada por otra piara más chiquita que gruñe en el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria. Y que es ratificada en sentencia por los ibéricos pata negra que van criando capas de tocino debajo de sus togas mientras sestean en el Supremo.
    Se puede poner un club de alterne en cada km de una carretera de España. Pero no se pueden celebrar unos recortes.
    El antitaurino que lo promovio, tirado por el suelo de la risa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: