4ª de feria en Sevilla. Rafaelillo sobresalió y hasta cayó de pie por su valor sin suerte

Sevilla. Plaza de la Real Maestranza. 20 de abril de 2009. Cuarta de feria. Seis toros del Conde de la Maza, bien aunque desigualmente presentados en su común seriedad. Muy duros, difíciles y correosos cuando no evidentemente peligrosos los cuatro primeros y nobles los dos últimos aunque en distinto nivel porque el quinto se abrió al embestir por algo desrazado mientras que el sexto no cesó de acometer con alegre movilidad. Rafaelillo (lirio y oro): Buena estocada, gran ovación. Dos pinchazos y estocada tendida, ovación. Luís Vilches (verdegay y oro): Pinchazo muy hondo en los bajos y dos descabellos, aviso y palmas con saludos. Estocada atravesada que hizo guardia y bajonazo, palmas con saludos. Joselillo (grana y oro: Estoconazo de entrega saliendo prendido por el chaleco, ovación. Pinchazo y estocada baja, silencio. A caballo destacaron Francisco Romero y Francisco Vallejo. Magnífico en la brega y en un par de banderillas Luís Carlos Aranda. Y también en palos Álvaro Oliver,  José Mora, Pascual Mellinas y Agustín Serrano. 

 

Emocionó mucho Rafaelillo y hasta calló de pié en su muy tardío debut sevillano por el valor que echó sin cuento ante dos toros dificilísimos por correosos e imposibles para el toreo que ahora se exige y predomina. En su trasteo de muleta ante el primero, incluso consiguió sacar algún pase limpio y sentido pese a lo que fue desarrollando el animal a media que transcurrían los infructuosos aunque meritísimos intentos del murciano hasta dar fin al marrajo de muy buena estocada para la que costó que cuadrara, lo que Rafaelillo consiguió con no poca paciencia. Fue su desnudo valor lo que predominó y, sobre todo, la sensación que dio de estar acostumbrado a estas peleas que, en su caso y lejos de desanimarle, están convirtiendo al pequeño torero en gran especialista del combate en las corridas duras.

 

Y emocionó aún más con la frustrada larga cambiada a porta gayola del cuarto para la que tuvo que esperar eternos segundos porque el imponente torazo tardó en salir de chiqueros y lo hizo andando hasta impedir el trance. Aunque tras la suerte de varas pareció que el toro se había ahormado algo, pronto vimos que el brindis del torero murciano no iba a tener mayor traducción que otra faena cuerpo a cuerpo aunque en esta ocasión los doblones iniciales por bajo tuvieron caché como luego algún natural aislado. No dio el toro para más florituras porque, además de arisco y avieso, no humilló una sola vez, razón del fallo a espadas de Rafaelillo que pinchó dos veces antes de agarrar un espadazo tendido que fue suficiente.

 

Luís Vilches, que volvía a Sevilla tras la gravísima cornada que padeció el año pasado,  tuvo una de cruz y otra de inesperada cara. Vilches tiene cierta clase y, tras pasar las de Caín con el segundo marrajo al que intentó torear como sabe sin apenas conseguirlo, se le abrió el cielo después con el bravo aunque algo distraído quinto y a fe que tanto con el capote en el recibo como en su faena de muleta, logró convertir en paz lo que hasta entonces había sido pura guerra. No fue grande la faena, ni siquiera a la altura del toro, pero seguro que habría cortado una oreja de haber matado pronto y bien. No tan mal como lo hizo emborronando lo anterior y contrariando tanto a los aficionados, que apenas les aplaudieron tibia y cortésmente cuando salió a saludar. Oportunidad perdida.

 

Algo parecido le ocurrió a Joselillo al que quizá le correspondió el mejor lote dentro de lo que cupo apreciar las relativas posibilidades que tuvo el tercer toro respecto a sus anteriores hermanos. Joselillo no se atrevió a dar el paso con éste y cuando, por fin, se decidió a darlo, ligó una tanda con la derecha. Lo arregló todo con una estocada de verdadera entrega que fue calurosamente acogida. Pero, fatalmente, aburrió con su vulgar destajo en su abundante e inacabable faena al sexto, otro toro proclive por noble aunque sin clase que en otras manos, por ejemplo en las de Rafaelillo, hubiera lucido mucho más. Tras este desperdicio y el anterior de Vilches, salimos desolados.           

 

 

  

    

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

3 Resultados

  1. Carnicerito de Rekakoetxe dice:

    Por fin pudo Rafaelillo demostrar a la empresa Pagés por qué se equivocó gravemente el año pasado dejándole fuera de la feria. Dio gusto verle con su primero tan bien colocado,ganándole por cruzado la acción al terrible toro y hasta sacando de uno en uno algún muletazo largo y templado. Es un torero además con fondo para aguantar la temporada. A luis Vilches le vi gritón y algo moroso con el segundo, con el que pecó de dejarse enganchar en exceso, pero le vi mejor y con ganas con el quinto. Joselillo pecó de recetar medios muletazos a su primero, un toro que iba y venía sin humillar pero manejable y que habría resultado mas lucido de haberlo obligado menos. Sin embargo en el sexto realizó una labor tesonera que en otro orden de la lidia habría tenido más eco. Es cierto que pecó de acelerado, pero tampoco el toro embestía con ninguna clase.

  2. paolo dice:

    a joselillo creo q se le fue una buena oportunidad. el sexto fue el mas manejable de una complicada y peligrosa corrida y el no lo aprovecho’ y hasta aburrio el personal.
    pero todos mis respetos a los tres para intentarlo antes toros tan dificiles y serios y sobre todo a rafaelillo que se la jugo’ de verdad.
    hay que destacar unos detalles de arte de vilches (que con estos toros parecian imposibles) y una gran estocada de rafaelillo a su primero
    saludos

  3. josem dice:

    que vilches no mate los toros no solo le perjudica a él sino a los aficionados y al público en general, me explico, con el 5º, toro que no me gustó porque nunca humilló, dejó detalles de toreo importante como el inicio de faena y su disposición en general pese a llevar casi un año parado. Mucho mas de lo que habitualmente vemos en toreros de ferias como Barrera, Bautista, Conde, Finito, Cordobés, Rivera, etc. Prefiero mil veces a Vilches pese a no rematar las faenas, no es lógico que un torero capaz de estar como ayer mate 4 corridas al año y los anteriores 50 o mas y algunos de ellos sean cada vez mas malos y aburran mas.

    Joselillo es el típico torero que de vez en cuando lanza Madrid en un dia afortunado y que naufraga en ferias importantes cuando se le cruza un toro con posibiliadas, como el 6º de ayer que fue el menos malo. Madrid lanza a figuras que jamás saldrían del hoyo (Ojeda, Rincón, Ortega Cano) pero también a este tipo de toreros (Joselillo, Robleño) que no dicen nada

    Rafaelillo extraordinario, torero de ferias, conoce su rol dentro de la fiesta y se la juega en los sitios y momentos importantes (Madrid, Pamplona, Sevilla)

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