Valladolid. Imparable y a hombros Perera en la feria de San Pedro Regalado

Sólo el tercero de la tarde, el que le tocó en suerte a Perera, tuvo una mayor movilidad y resultó manejable. Apenas lo señaló el picador y el diestro arrancó la faena junto a las tablas a pies juntillas, inmóvil, viendo pasar muy de cerca la embestida del animal. Ya en los medios, la quietud y la hondura hicieron acto de presencia en tandas muy ligadas que tuvieron mucha transmisión en los tendidos.

 

El torero dejaba muy bien puesta la muleta y el astado repetía hasta que se fue apagando. Al natural, el animal no se desplazaba de la misma manera y a Perera no le quedó más remedio que sacar el valor en las cercanías. Lo mató de certera estocada, lo que le valió las dos orejas. Con anterioridad, en el tercio de banderillas, se habían desmonterado Joselito Gutiérrez y Guillermo Barbero.

 

El sexto fue un sobrero de Guadalest. Se lució con el capote Perera con un quite por chicuelinas, que incluyó tafalleras y gaoneras. Inició la lidia de muleta con un pase cambiado por la espalda en el centro del ruedo. Encaró los primeros lances con mucha despaciosidad y temple. Lástima que su oponente se rindiese cuando apenas al respetable le había dado tiempo a saborear el toreo que el de Badajoz lleva dentro. Otro espadazo en todo lo alto le bastó para obtener un apéndice.

 

Mal empezó la tarde con un toro inlidiable al que Morante no pudo sacar ni un pase. El de José Luis Marca ya había avisado en banderillas de sus condiciones impropias para la lidia y lo confirmó en la faena de muleta.

 

Con mucha fuerza comenzó el sevillano la lidia del cuarto, que humilló algo en su embestida. Sublime a la verónica en unos lances de capote con mucho gusto con los que Morante pareció detener el tiempo y encandiló al respetable. Fue lo mejor de una faena que no llegó a ser compacta porque el toro se quedó pronto sin fuelle.

 

El Cid basó en la mano derecha la faena al segundo, un toro que blandeó y que tuvo poco recorrido. La falta de emoción y transmisión en los tendidos hizo que la faena fuera a menos. No anduvo muy fino Manuel Jesús con la tizona al entrar a matar ni con su primero ni con el siguiente de su lote, un toro protestón, con la embestida descompuesta, siempre con la cara arriba y a la defensiva, más pendiente del torero que de la muleta, con lo que el diestro de Salteras no pudo emplearse ni torear al natural como ha demostrado que sabe hacer.

 

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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