Bitácora de América. Los casos de Zotoluco en México y de Cubas en Perú

Le bastó al mexicano Zotoluco romper con su apoderado tradicional de años, para abrírsele el panorama y llegar exitosamente a su corrida número mil, y en la propia Plaza México. Cuando José Manuel Espinosa coordinó con el torero Eulalio López Zotoluco para pre-anunciar su inminente retirada del toreo, desde esta tribuna le hicimos llegar al maestro mexicano la sugerencia de que quien se debía retirar de su entorno era su buen apoderado responsable del diseño de una agenda muy recargada de corridas quizás para “maximizar los beneficios”, y en cualquier caso sin considerar dosificar ni cuidar a su preciado recurso económico y humano que era el torero capitalino. Desde entonces, hace casi un año, mucha agua ha corrido debajo del puente. Zotoluco reaparece este domingo 30 de enero de 2011 luego de varios años de ausencia en la Monumental Plaza México, en un cartel soñado con el número uno del mundo Julián López El Juli y el prospecto de figura del toreo el queretano Octavio García El Payo, con toros de Xajay.  

Como contraste, otro país taurino americano como es Perú – sin atrevernos a comparar las dimensiones de ambas industrias – exhibe un nuevo signo de subdesarrollo mental que impera en personas que rodean la Fiesta y sus autoridades. El caso es que Juan Carlos Cubas, el mejor torero peruano de la actualidad – allí están sus dos últimas actuaciones en las Ferias 2009 y 2010 del Señor de los Milagros – y potencialmente el mejor torero peruano de todas las épocas, exhibe una falta de claridad de ideas y reducida estima personal cuando despide a su apoderado actual…..pero a medias (nada menos que su respetable señor padre), en el marco de una nueva estrategia de desarrollo de su carrera con un auténtico apoderamiento profesional, en momentos que vive un momento técnico y artístico muy superior a cuando era representado por Tauromex y por el Consorcio de Acho liderado por el Dr. Roberto Puga Castro, el gran ganadero peruano injustamente discriminado en su propio país por pseudo-autoridades de la Fiesta vinculadas con un grupo de cínicos portadores de matracas agrupados en la fachada de una peña taurina – con su respectivo blog en que publican cobardes insultantes comentarios anónimos y que han sido perfectamente desenmascarados en su modus-operandi-.

El tema central es que el cambio de timón en el caso peruano es perfectamente irrelevante cuando el señor padre del torero Juan Carlos Cubas continuará asociado ya no como apoderado sino como “veedor de los toros de lidia a contratar” y como “acompañante” en los viajes del torero. El nuevo esquema diseñado, como lo menciona la periodista Magaly Zapata en “de toros y más”, no es compatible con un significativo cambio de timón recomendado al  buen torero peruano, porque un nuevo gestor-apoderado vendrá con sus propias propuestas y gente de confianza para ver ganado y reseñarlo de acuerdo a los contratos que se cierren aquí y allá.

Las comparaciones expuestas de los casos del mexicano Zotoluco y del peruano Cubas reflejan dos mentalidades claramente definidas. De un lado está el caso de un torero valiente en su decisiones –para el caso que nos compete – con casi 20 años de alternativa, sin reparos ni medias tintas en alejarse de una eminencia en el apoderamiento y en hacer empresa como José Manuel Espinosa, y decide seguir un nuevo camino con un nuevo enfoque mental innovativo y nuevos apoderados que le está dando resultados. Y del otro un torero en la soledad  más absoluta de ideas en el plano gerencial (Juan Carlos Cubas), que bien puede  emular o copiar en el plano del apoderamiento y de despegue de su carrera, casos emblemáticos, reales y actuales como son los que involucran a un Diego Silveti, un Juan Pablo Sánchez, un Luis Bolívar.  El peruano Cubas no consigue despegarse de vinculaciones establecidas, las mismas que le boicotearon e imposibilitaron participar (y triunfar) en las Ferias de Acho  de los años 2005 al 2008, algo inaceptable para una afición peruana ávida de verle torear. Y cuando llegó un importante manejo empresarial los dos últimos años a cargo de los señores Villafuerte en Acho, se llenó la Plaza y nos quedamos con la sensación que el subdesarrollo mental a todo nivel en la Fiesta peruana no tiene más espacio. Corresponde a los ganaderos locales desarrollar sus ganaderías, a los empresarios traer carteles con la más alta calidad, a los restantes estamentos a construir esquemas que volteen la página de los fracasos anteriores, a un torero con potencial como Juan Carlos Cubas, a rodearse de la mejor casa de apoderamiento internacional.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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