La temporada que nos aguarda: ILUSIÓN E INCERTIDUMBRES

La campaña americana que han cubierto las figuras del toreo español no pudo ser mejor ni más fiel al buen momento de cada uno de los que han participado. Como si la anterior temporada española – mejor decir europea porque Francia hace años que cuenta casi tanto como la nuestra – no hubiera finalizado y la que acaba de empezar hace pocos días en la madrileña plaza de Vistalegre fuera mera prolongación de la anterior, salvando las distancias que separan el ganado que se lidia aquí y el de los países taurinos del otro lado del Atlántico. En cuanto tamaño, trapío, bravura y casta, no hay color aunque en España no paremos de quejarnos.

Pero en cuanto al rendimiento artístico de los toreros en las Américas, nadie podrá decir que nuestras figuras se hayan dormido este invierno en sus laureles. De tal modo y por lo que respecta a la primera fila del toreo que, no nos engañemos, es la que verdaderamente cuenta, el panorama se presenta igual o incluso mejor que el que disfrutamos el año pasado.   

Salvo José María Manzanares que tuvo que interrumpir su campaña de 2010 cuando estaba a punto de coronarla con la misma fuerza y éxitos con que la inició a consecuencia de la costosísima lesión que le tuvo apartado de los ruedos hasta hace pocos días, todos los que venían triunfando en las plazas españolas y francesas, también lo hicieron en América. Empezando por El Juli, indiscutible campeón en todas partes; siguiendo por Enrique Ponce quien, al cabo de sus 21 años en la cumbre aunque ya por encima del bien y del mal – sus actuaciones son un regalo fuera de concurso en su increíble permanencia con todo hecho y más que superado en el toreo como jamás lo había conseguido nadie a lo largo de la historia -, ha mantenido su rango en las plazas donde compareció pese a continuar solventando sin suerte los peores toros, como el año pasado; Morante de la Puebla, que allá donde actúa deja una parte o todo de lo que es capaz como máximo artífice; los batalladores Sebastián Castella, mejor por cierto en América que en su última temporada aquí, y Miguel Ángel Perera, sostenido pese a sus muchos percances que, desgraciadamente, no le abandonan y cada año amenazan con restarle sitio y forma; el persistentemente imparable e inasequible a cualquier desaliento Fandi; El Cid, que todavía despierta dudas sobre si volverá a ser quien fue aunque tanto mediada la pasada temporada como en América ha dado pruebas de mejora, salvo en su último tropiezo de Vistalegre; y Alejandro Talavante que quizá ha sido el que más ha sorprendido allende los mares, sobre todo en México y, por lo que le acabamos de ver en Vistalelgre, continúa sin perder comba y cada vez más seguro de sí mismo.

Un encefalograma ciertamente alto aunque quizá demasiado plano. Podríamos decir, pues, que continúan los mismos con las mismas de cara a la campaña que mañana mismo se inicia en Valencia por todo lo alto con El Juli, Ponce y Vicente Barrera. Sin embargo, como siempre acontecerán sorpresas que podrían alterar la relativa calma en la que continúan instalados los espadas más importantes de la actualidad.

En los inminentes carteles de las Fallas y en los siguientes de Castellón y de Sevilla podremos comprobarlo, sobre todo si la suerte con los toros que les correspondan a cada uno se raparte de distinta manera a la del año pasado.

Al respecto, cabe especular sobre si los grandes e imparables triunfos de El Juli en su más que demostrada y espléndida madurez, se repetirían en igual o parecida medida este año, o si termina el estado de gracia que viene disfrutando la suerte le da la espalda y empiezan a salirle toros malos. Contrariedad que, de producirse, le daría oportunidad de dar una paso más en su fantástica carrera profesional.

La máxima atención, por tanto, se centra en primer lugar sobre El Juli como primera figura que es por derecho propio, seguido por Morante de la Puebla porque, no creo que a nadie le cabrá ya ninguna duda, se ha cuajado como el gran artista más regular en el éxito de toda la historia del toreo entre los más famosos diestros de su corte. Lo mismo que nadie podrá negar que José María Manzanares, por naturalmente dotado como pocos hayan existido, es de entre las jóvenes figuras quien tiene más proyección de futuro, aunque como cada cual a expensas de la suerte que, en su caso, continúa siendo malísima por las pertinaces enfermedades y/o percances que no le han permitido completar casi ninguna de sus últimas temporadas. En comprobar si terminan por hacer mella o no en su ánimo, también radica el interés que despierta porque lo que todos deseamos es que en sus inmediatas comparecencias volvamos a verle torear con el sosiego que, en su caso, es vital que recobre para que su arte luzca al máximo y no pierda la extraordinaria calidad ni la clase que le distinguen.

Podemos entonces presumir de contar con un importante ramillete de figuras a los que se añaden más toreros, entre los que destacan como avanzados en busca de mejores puestos, en primer y más avanzado lugar, Daniel Luque, seguido por  los albaceteños Rubén Pinar, Miguel Tendero y el prontamente matador salmantino, Juan del Álamo que, desde el año pasado, es el novillero que más preparado está para brillar en el escalafón mayor.

Casos especiales por veteranía y novedad son Juan Mora y Cayetano, éste último más figura mediática que real y todavía por serlo con todas sus consecuencias pese a seguir presente en los primeros puestos junto a las máximas estrellas aunque lo mucho que le cuidan desmerezca sus triunfos y los de sus ilustres acompañantes por conniventes en el habitual desmadre ganadero que le acompaña. Algo  intolerable se mire por donde se mire. Esperamos no se repita este año.

En cuanto al caso de Juan Mora, habrá que observar si, tras su reciente incorporación a la primera fila a raíz de su sorprendente y un tanto abultado triunfo en la pasada Feria de Otoño en Madrid, repite parecidos triunfos o se le tuercen las cosas como acaba de suceder en Vistalegre. Mora se ha convertido repentinamente en un torero idóneo para abrir carteles de lujo y no sería bueno que defraudara.  

Los restantes formarán el inevitable pelotón de relleno, en su mayoría toreros prescindibles cuando no intercambiables salvo escasas excepciones, con alguna figura que ya no lo es y otros que nunca lo fueron aunque lo intentaron. Unos por desgastados y otros por suficientemente contrastados sin mayores perspectivas, engrosarán las ferias otro año más a la espera de que suene la flauta. Los hay para todos los gustos y colores. Entre los artistas: Finito de Córdoba, Julio Aparicio, Uceda Leal, Javier Conde, Curro Díaz, Leandro y Oliva Soto. Entre los guerreros: Juan José Padilla, Diego Urdiales y Rafaelillo que, ahora mismo es quien mejor se bate el cobre con las corridas duras. Y en el batiburrillo general, los más conocidos de mayor a menor edad y gobierno: Francisco Rivera Ordóñez, Juan Bautista, César Jiménez, Antonio Ferrera, Miguel Abellán, Serafín Marín, Matías Tejela, Antonio Barrera, Salvador Cortés, Luis Vilches, Fandiño, Morenito de Aranda y varios más hasta el hartazgo.  

De cara a la inminente temporada, continúa desgraciadamente ausente el ansiado José Tomás, todavía a la espera de recuperarse totalmente de las serias secuelas que padece tras su cornada del año pasado en Aguas Calientes. Ojalá que pronto se pueda contar con su presencia en los ruedos aunque ya es seguro que no le veremos en las primeras grandes ferias. Si reaparece como sería lógico cuando medie la temporada en su Barcelona, tendría ocasión de figurar en las restantes más importantes como es obligado para cualquier figura que se precie de tal: la de San Fermín en Pamplona, la Semana Grande de San Sebastián, las Corridas Generales de Bilbao y la de El Pilar en Zaragoza se verían muy honradas con su participación.  

Pero a la temporada le aguardan más incertidumbres. Por lo que respecta al toro, en estas mismas páginas aborda el estado de la cuestión ganadera Domingo Delgado de la Cámara con la competencia que le distingue. Y en cuanto a lo que más nos inquieta, la crisis económica, la prohibición catalana y los intentos prácticamente logrados para que La Fiesta pase de Interior a Cultura, todavía está todo por ver a donde nos llevará. 

Lo más grave, la prohibición de celebrar corridas en el territorio catalán a partir del próximo año 2012, pende de la sentencia del Tribunal Constitucional que deseamos pronta y a favor de la Fiesta, como también de lo que ocurra en las elecciones generales. Porque si el Partido Popular no las ganara por mayoría absoluta, mucho nos tememos que la prohibición sería definitiva. En manos de los electores está la cuestión. No es baladí advertir a los aficionados a quienes deben votar si verdaderamente son amantes de La Fiesta. Será la hora de la verdad que evite o no el principio del fin que pretenden los enemigos del toreo y el de España.

La crisis está afectando la economía de la Fiesta como viene siendo notorio y la afectará aún más en la temporada que comienza. La reducción del número de festejos en las ferias y la moderación del precio de las entradas lo atestigua. Sin embargo y como no hay mal que por bien no venga, esta reducción beneficiará la calidad de las ofertas tanto de toros como de toreros. Los aficionados estamos más que hartos de corridas sin casta ni fuerza que solamente se tapan por dóciles, y del montonazo de toreros vulgares e irresolutos que siguen figurando en las ferias, incluso en las más importantes como acabamos de decir. Puede que la crisis contribuya a limitar el número de diestros sin categoría y de ganaderías sin ninguna garantía que no convencen a nadie. Y que nadie se equivoque con las ganaderías duras, casi todas en declive, porque los toros que tanto les gustan a algunos están saliendo de divisas tenidas por mejores e incluso por comerciales. Desde hace varias temporadas están echando corridas en las que a la vez de romper toros extraordinarios y hasta de indulto, suele saltar alguno cuando no varios de los tenidos por peligrosos o imposibles por su endemoniado genio. Tanto o más difíciles que los de las ganaderías más duras. Un ejemplo paradigmático de lo que digo fue el de Zalduendo que le tocó a Ponce en las pasadas Fallas de Valencia en el mano a mano con El Juli a quien correspondieron dos estupendos. Y como este caso, muchísimos más. Y es que siempre son más difíciles los malos toros de ganaderías encastadas que los de las mansas, incluyendo a las históricas como la de Miura que sigue en los carteles más por su historia y leyenda que por lo que últimamente nos sirven.

Finalmente y siguiendo con las incertidumbres, nos sigue preocupando por depender de la política, además de la ya comentada prohibición catalana, el que vemos como insuficiente paso de Interior a Cultura. Bueno será que, al pertenecer a éste departamento, el toreo gozará de más protección, fomento y difusión. Pero no por cuanto corresponde a la presidencia de los festejos y al orden público que debería seguir dependiendo del ministerio o de las consejerías de Interior hasta que los profesionales se decidan de una vez por todas a crear el tantas veces comentado Consejo Superior Taurino que, como el vigente de Deportes, sería el encargado de todo lo concerniente a las corridas y festejos taurinos.

Ya se intentó bastante en serio hace años e incluso fue elegido un presidente por entonces empresario de Las Ventas hasta que, advertido por los en ese momento mandamases en la Comunidad de Madrid de que si se llevaba a efecto la propuesta, en el siguiente concurso no sería elegido para continuar al frente de la primera plaza del mundo. Y ahí se terminó la intención de los profesionales para autorregularse. Algo a lo que últimamente se ha referido como ideal el gran aficionado y actual portavoz del Partido Popular en el Senado, Pío García Escudero, con lo que nosotros estamos totalmente de acuerdo. Ojalá que, ya en el Gobierno de España y en los de la mayoría de las Comunidades Autónomas, los populares se identifiquen con lo que tanto Pío como la inmensa mayoría de los profesionales y los aficionados más sensatos, están deseando que ocurra.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

5 Resultados

  1. FRUCTUOSO MARTIN dice:

    Me gustaria saber que opina a cerca del nuevo canal que vamos a tener los aficionados. pues me a extrañado que a dia de hoy todavia no haya dicho ni una sola palabra, seguramente si hubiera sido al reves, o sea, suprimirlo ya hubiera escrito algo. Espero una contestacion y sus buenas cronicas.

  2. Gabriel dice:

    Enhorabuena por el artículo. Me parace muy bueno y estoy deacuerdo en mucho, aunque lógicamente no en todo.
    Me parece muy interesante la reflexión que haces sobre las ganaderías “duras” y las “comerciales”. Hoy en día ganaderías como El Pilar, Cuvillo, Jandilla, Fuente Ymbro, Victoriano…. son las que lidian el toro más bravo y codicioso del campo bravo, aunque también sean toros obedientes y con fijeza, pero de eso se trata y no de que le arranquen la cabeza al torero de turno. Y además buscando el toro codicioso le salen algunos difíciles y exigentes pero que en muchas ocasiones dan opciones.
    Hay un torero del que no has hablado y está en todas las ferias y además bien colocado, me refiero a Luque. El Hecho de que no hayas dicho nada de él ya dice mucho, pero me gustaría saber qué opinión te merece.
    Por último creo injusto que metas en el mismo saco a toreros cuajados o maduros con otros que todavía están muy verdes, caso de Oliva Soto.
    Un abrazo y un saludo.

  3. JPP dice:

    Para mí, Morenito de Aranda no es un torero de relleno. Está entre los que pueden dar el paso al primer grupo. Su gran faena de Otoño, junto a otras actuaciones muy sólidas como Coruña o Bilbao lo acreditan. Merecería considerarse en el grupo de Pinar, Tendero y Del Alamo, e incluso, tras la temporada pasada, un peldaño por encima de estos tres. Yo a Del Alamo sigo sin verles condiciones para ser figura, creo que le falta personalidad. No torea mal, pero no tiene nada que le haga distinto.
    Suerte para todos esta temporada

  4. josem dice:

    morenito de aranda y sergio aguilar no son toreros de relleno, otras cosas es que sepan aprovechar la oportunidad en caso de que se les presente

  5. pesqueras dice:

    Parece ser que la cornada de José Tomas en Mejico fue fuerte el sr Del Moral lo puso en duda escudandose en el marketing que rodea al torero, que se sepa aun no ha pedido disculpas espero que ulgun dia lo haga

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