4ª de feria en Sevilla. Continuamos con las caras largas

Sin nada de particular y, otra vez más, de nuevo aburridos cuando no cabreados. En su mayoría decepcionante resultó la corrida de Victorino Martín salvo dos toros, el muy manejable tercero y el sexto, único realmente estupendo para la muleta. Ambos se le fueron a Salvador Cortés aunque al final se pegó una vuelta al ruedo. Ni siquiera El Cid consiguió triunfar como tantas veces lo consiguió en su vida aunque se esforzó en lograrlo aunque sin poder disimular el miedo que pasó en su faena al segundo. Pobremente acompañado el de Salteras, la plaza no se llenó al reclamo de la famosa vacada y de uno de sus mejores especialistas. El primer espada, Juan José Padilla, al menos mató pronto y eficazmente.

Sevilla. Plaza de la Real Maestranza. 28 de abril de 2011. Cuarta de feria. Tarde calurosa con menos de tres cuartos de entrada. Seis toros de Victorino Martín, desigualmente presentados y con solo dos toros realmente aprovechables. El agradable primero, sin fuerza, casi parado y con guasita. Bravo en varas el segundo, y en principio manejable pero tardo y engañoso. El tercero manseó en varas y esperó en palos pero fue más que manejable en la muleta. Al terciado cuarto le duró poco el alegre brío con que salió y, aunque noble, se paró en la muleta. Manejable aunque apagadísimo y soso resultó el quinto. Y aún más flojo que los más débiles corridos resultó el sexto que, sin embargo, resultó excelente por el pitón izquierdo. Juan José Padilla (parra y oro): Estocada casi entera, palmitas tras pitos para el toro. Estoconazo de efectos fulminantes, ovación tras pitos al toro en su arrastre. El Cid (almirante y oro): Pinchazo hondo sin soltar y estocada, ovación. Buena estocada, silencio. Salvador Cortés (lirio y oro): Media atravesada, silencio. Pinchazo y estocada, petición insuficiente y vuelta al ruedo.

Esto no levanta cabeza y ayer con mayor dolor por tratarse de la siempre esperada corrida de Victorino Martin y de la presencia en el cartel de uno de los grandes especialistas con los toros de esta ganadería, El Cid. Pero lamentablemente, los dos únicos toros realmente aprovechables, sobre todo el sexto, cayeron en manos del sevillano Salvador Cortés quien, salvo en una buena tanda por naturales al sexto que tuvo un sensacional y templadísimo pitón izquierdo, dejó escapar un gran triunfo porque, si su primer toro fue de oreja, este sexto fue de dos. Otro que tal baila como anteayer Oliva Soto. Y otro petardo más no solo de ambos, sino de los que siguen empeñados en contratarles a sabiendas de que no hay nada que hacer con ninguno.

Salvador Cortés, que en su alternativa en Sevilla triunfó por todo lo alto y, gracias a ello, se pegó una vuelta por todas las ferias de España, nunca o casi nunca volvió a repetir su primera hazaña que, en realidad, fue un simple espejismo. Uno entiende que estos chicos intenten seguir por si les suena la flauta. Pero en que saliéndoles, son capaces de remontar. Ya es hora que las empresas solamente contraten para sus principales ferias a los toreros capaces y nunca a los que, por mucho arte que tengan – no es el caso, por cierto y para colmo, de Cortés – tienen más que demostrada su inutilidad. Si los cinco buenos toros que han salidoen las dos última corridas se hubieran aprovechado, ahora mismo estariamos celebrando la buena marcha de la feria en vez de lamentando los petardos. 

El Cid tenía una seria papeleta que resolver porque, no en vano, en la mente de todos continúan vivos los recuerdos de sus grandes triunfos con toros de Victorino Martín. Desde el primero de aquella memorable tarde en Bayona hasta la histórica con seis toros para él solo en Bilbao, pasando por varias en Sevilla y en Madrid. Pero, precisamente por ello, a la gente no le gusta nada que El Cid no lo repita cada vez que se encierra con estos toros e incluso muchos pierden la paciencia y se enfadan que fue lo que ocurrió ayer en su larga y procelosa faena con el quinto toro, provocando que el mismo Cid también perdiera la paciencia y mirara de mala manera a los que le chillaban. A este cuarto toro lo toreó francamente bien por verónicas en el recibo y como el animal llegó muy apagado y soso a la muleta, seguro que por  lo muchos que lo pegaron en varas, su premiosa y tardona docilidad no trasmitió ninguna emoción, como tampoco los muchos aunque forzosamente aislados muletazos que pegó El Cid.

Otra cosa fue con el segundo. Un toro que equivocó a todos y más al propio matador porque, tras mostrarse bravo en el caballo y acudir presto a los lances de brega que le pegó El Boni, pareció que iba a ser un buen ejemplar en la muleta. Pero al tercer muletazo se revolvió, alcanzó a El Cid por un pié, lo derribó y, a partir de ahí, el toro no fue igual ni El Cid terminó de confiarse ni de asentarse. Su trasteo por eso, pecó de excesivo aunque comprensible mosqueo.

Juan José Padilla, por su parte, pasó sin pena ni apenas más gloria que sus vibrantes verónicas al cuarto y cómo lo mató de gran estocada. Claro que a este animal también le pagaron de lo lindo en varas. La verdad es que salvo cubrir dignamente su papel de telonero, pasó prácticamente desapercibido. Cosa rara dada su extrovertida personalidad gestual.       

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EL QUITE DE DOMINGO DELGADO DE LA CÁMARA

Todo lo malos que queráis, pero dos toros se fueron sin torear

 Si hay algo que gusta a la afición oficialista sevillana, es poner a parir a Victorino. Todas esas familias ganaderas, de rancio abolengo y larguísimos apellidos, en el fondo no soportan que un aldeano de Galapagar haya sido el ganadero más importante de los últimos cincuenta años. Y por eso van a degüello. Salían todos encantados por la Puerta del Príncipe tras el petardo de Victorino… Pero el petardo ha de ser matizado. Sí, hubo toros infumables, pero hubo dos grandes toros que se fueron sin torear. Veamos:

La primera crítica que hay que hacer a Victorino se refiere a la presentación de la corrida. El primero era un zambombo sin cara, impropio de una plaza de primera; y el tercero era un novillete con pinta de becerro, que tampoco era de recibo en una plaza de máxima categoría. Muy desigual, pues, la presentación del encierro tirando a chico. Y en cuanto al comportamiento, hubo tres toros que no me gustaron nada: el primero, el cuarto y el quinto. No me gustaron por su nula raza. Tres toros venidos abajo totalmente.

Es verdad que Victorino ha perdido el golpe cantado. Lo que ha distinguido a Victorino de los demás ganaderos es que él triunfaba cuando había que hacerlo, y nunca fallaba en los compromisos claves de la temporada. Pero ahora Victorino está en la misma tesitura que los otros: falla en los días clave y los toros buenos salen por casualidad e inesperadamente. Parece haber perdido el control de su ganadería.

Los victorinos han perdido raza. Por ejemplo, ya no sale la alimaña, aquél toro terrible que quería asesinar a todos los toreros que se le ponían por delante. Ahora está saliendo un toro muy descastasdo, muy parado y que no quiere pelear. Los toros duros y difíciles dieron a Victorino tanta fama como los bravos. Este toro duro ha desaparecido de sus corridas. Ahora los toros simplemente se paran y se niegan a embestir. En la corrida de ayer hubo hasta tres toros de estos, y el tercero tampoco fue gran cosa: un toro sosito y mansito que siempre salió con la cara por arriba.

Juan José Padilla fue el único espada que no fue agraciado con un toro bueno. Su primero, que salió humillando muy bien, se paró muy pronto. Su segundo se negó a embestir. Fue un marmolillo. Pero de la actuación de Padilla hay que destacar su buena disposición, cómo recibió a la verónica al cuarto de la tarde, y la buena estocada que propinó a este mismo toro. Poco más pudo hacer.

Salvador Cortés con el tercero estuvo animoso, pero tampoco había mucho que hacer con un toro que se iba siempre con la cara por arriba desentendiéndose de los engaños. Y el Cid intentó tapar la pésima impresión que dejó en su primero con una mayor decisión en el quinto. Pero era este un toro tan rajado y tan poca cosa, que no tuvo la menor importancia (en un momento de la lidia el toro se sentó en el suelo: de ser yo Victorino,  me lo haría mirar).

Pero después de hablar de lo mucho malo de la corrida de Victorino de ayer, hay que hablar de lo bueno, que también lo hubo. Por ejemplo, el segundo toro de la tarde. Bravo en el caballo y que tuvo mucha movilidad en la muleta. Destacó su gran pitón derecho, por el que embestía pronto, con alegría y con mucha largura. Y el sexto, que, siendo un toro manso en el caballo, en la muleta tuvo calidad. Era algo tardo, pero cuando se decidía a embestir lo hacía con mucha clase y haciendo el avión. Dos toros, pues, para obtener un triunfo rotundo. Dos toros de dos orejas. Dos toros que se fueron sin torear.

Hay un antes y un después en Manuel Jesús el Cid. Antes de la corrida, precisamente de Victorino, de los seis toros de Bilbao, era un hombre que se comía el mundo. Y después de esa corrida parece que se le ha acabado la gasolina y que ya no está dispuesto a arrimarse. Es cierto que el año pasado el Cid se ha pulido estéticamente. Pero a pesar de esta mejoría estética, ya no es capaz de hacer esfuerzos ni sacrificios delante de la cara del toro.

La imagen que dio delante del segundo victorino de la tarde de ayer, fue patética. Era incapaz de quedarse quieto y se marchaba antes de terminar el muletazo. Metió pico a destajo y nunca se decidió a cruzarse con el toro (de tan descruzado como estaba, alguna vez el toro se le venció). Una faena llena de dudas, de miedos, de intermitencias, sin quietud ninguna. El público de Sevilla, como es paisano, miraba aquello con benevolencia. En Madrid hubiera habido bronca cerrada. Y en Pamplona. Y en Bilbao… Muy mal el Cid, aunque en Sevilla lo quieran tapar. El toro era excelente y de presencia agradable: se parecía más a un toro de Buendía que a un Victorino.

El otro toro bueno de la corrida fue el sexto. Toro al que Salvador Cortés tardó mucho en ver. La primera parte de la faena, basada en la mano derecha, fue bastante chapucera y llena de enganchones. Solo cuando se echó la muleta a la mano izquierda, descubrió las bondades del toro, que embestía muy despacio y con mucha cadencia. Le dio una buena serie con la izquierda y, si hubiera matado a la primera, hasta hubiera cortado una oreja. Pero no aprovechó al toro. Salvador Cortés se queda quieto y parece tener valor. Además quiere torear largo. Pero de momento le ha faltado cadencia y le ha costado mucho acoplarse a la velocidad de la embestida del toro: el toro de Victorino embiste más despacio que el toro de Parladé, y Cortés no está acostumbrado a esta clase de embestida

Así pues, el petardo de Victorino no fue tanto. Hubo dos toros importantes que se fueron sin torear. Si estos dos toros hubieran sido toreados, estaríamos hablando de otra corrida.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

6 Resultados

  1. jose maría gómez dice:

    Victorino no está en buen momento, es notorio desde hace algún tiempo, algo raro pasa en esta gran ganadería, pero siempre sale un toro con la marca de la casa, veanse 2º, muy encastado, al que el Cid hoy asustado, en otro tiempo hubiera desorejado, estoy con Domingo en que tras la corrida de Bilbao se ha creado un antes y un después en la disposición y el valor del torero de Salteras, el 6º de gran clase y humillando con denominación de origen y con un torero muy por debajo de la calidad del toro. Yo los voy a echar de menos en Madrid, es como si la Feria no estuviera completa, los aficionados al toro, no los voceras de siempre, recordaremos grandes toros en esta Plaza, la mierda de las bodegas nos hará si cabe añorar mas al Paleto.
    Saludos

  2. macandro dice:

    Para el Señor Domingo de la Cámara:
    Estoy de acuerdo en que El Cid ayer no estuvo bien.
    Pero según su crónica , antes de la encerrona de Bilbao “Se comía el Mundo”.
    Repase sus crónicas y verá cómo nunca nos esbozó un perfil de Manuel Jesús en el cual se comiera el mundo.

  3. Cuentacuentos dice:

    Me duele y me indigna a la vez tener que decir esto, pero es la realidad y lo sabeis los que escribís de esto. El segundo fue un gran toro, claro que desarrolló sentido en la muleta y que era mirón pero, coño, había que ponerse de verdad y El Cid no lo hizo.
    Y a Salvador se le fue el sexto. Así como suena. Pocas veces se ve embestir así a un toro con esa profundidad.Qué pitón izquierdo!! Y cuanto tardó en verlo!! Al desolladero con las orejas puestas…

  4. Carnicerito de Rekakoetxe dice:

    SALVADOR CORTÉS ENCUENTRA SU SITIO: Dijo Luis Mariscal antes de la corrida que iban a apostar por el circuito de las ganaderías duras, y es un gran acierto. El sevillano tiene valor y poder de sobra, y como anda falto de clase, necesita que sus toros transmitan. Lo que hace falta es que le funcione la cabeza. Ayer tuvo pasajes aislados buenos con sus dos toros junto a otros peores por no verlo claro. Pero ya se ha adaptado a los toques suaves del toro de saltillo. Le auguro un digno futuro. Padilla sólo pudo dejar un vibrante recibo a la verónica y un gran espadazo al cuarto de la tarde. El Cid se asustó con la voltereta sufrida en su primero hasta el punto de perder los papeles de mala manera. Hubo una penúltima tanda buena, pero en la última fue incapaz de ligar los muletazos. ¡Cómo humilló ese toro con el capote! Bien Manuel Jesús Ruiz a caballo y el Boni en la brega. El quinto se rajó, siguiendo la tónica general de la mal presentada y descastada corrida de Victorino. Del miércoles decir que enamoramientos de la Maestranza con toreros como Oliva Soto son los que la desacreditan. Se le fueron los dos, pues el primero se rajó y aburrió de embestir cuando llevaba 63 capotazos contados. Pinar estuvo muy firme y Tendero muy tesonero con dos toros que no humillaron nunca. Ellos sí son el futuro.

  5. josem dice:

    de acuerdo con josé antonio, el 2º engañó a mucha gente incluido a domingo al que pareció de 2 orejas ¿vimos la misma corrida? Muchos aficionados sacan en el primer tercio una primera impresión respecto a un toro y ya no la cambian, no entienden que un toro altere su comportamiento durante la lidia

  6. DE TRIANA dice:

    OS VA A DOLER LA CABEZA CON OLIVA SOTO!!NATURALES DE ENSUENÑO Y CAMBIO DE MANOS PARA TODA LA FERIA!!VIVA OLIVA SOTO!!VIVA EL TOREO CLASICO Y PURO!!

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