8ª de feria en Sevilla. Cuando no puede ser, no puede ser

La pésima corrida de El Ventorrilo echó por tierra las esperanzas puestas en El Juli, Miguel Ángel Perera y Daniel Luque que se fueron de vacío. Lo mejor del festejo fue su brevedad, circunstancia  que aligeró el aburrimiento. La noticia de la tarde fue que se quebrara el estado de gracia del maestro madrileño después de casi dos años con mucha suerte con los toros y sin un solo tropiezo. No obstante, El Juli hizo todo lo posible con el cuarto, el menos malo de su infame lote. Perera se estrelló con el suyo, el peor con mucho del envío. Y Daniel Luque fue el que más partido pudo sacar de sus dos toros aunque, a la postre, no consiguió redondear sus faenas.

Sevilla. Plaza de la Real Maestranza. Lunes 2 de mayo de 2011. Octava de feria. Tarde nublada con viento y casi lleno aunque con perceptibles huecos.Seis toros de El Ventorrillo, bien aunque desigualmente presentados y de vario pelaje. El primero manseó en varas y desarrolló genio en la muleta. Manso, gazapón, corto de viajes, rajado y defendiéndose el segundo. Solo un poquito mejor el tercero aunque también de medios viajes con la cara alta y sorpresivos acosones. Manejable por el lado izquierdo, muy escarbador, remiso y rajado a media faena el cuarto. Escaso de fuerza, prontamente ajado y muy parado el quinto. Y sin ninguna energía el apenas manejable sexto que fue largamente protestado por muy débil. El Juli (davidoff y oro): Estocada al salto casi entera atravesada, silencio. Media tendida trasera, palmas con saludos. Miguel Ángel Perera (musgo y oro): Pinchazo hondo, otro pinchazo y estocada casi entera, aviso y silencio. Estocada trasera, casi entera y caída, silencio. Daniel Luque (nazareno y oro): Pinchazo, otro tres feísimos y sartenazo, silencio. Estocada entera trasera, silencio. Bien a caballo Benito Quinta y en palos Joselito Gutiérrez, Juan Sierra y Emilio Fernández.

Cuando las figuras no pueden triunfar, surge el desencanto y es mayor el disgusto de los aficionados que cuando los actuantes son de medio pelo. Y es que lo que no puede ser, no puede ser y, como dijo El Guerra, además es imposible. Lo que pasa también es que en los corrales no siempre acierta la autoridad. Me consta que varios toros rechazados en el reconocimiento tenían bastante mejores hechuras que las de algunos aprobados. Yo no suelo dar el nombre de los presidentes de las corridas. Me importa un comino. Pero también me consta que el de ayer, está cometiendo no pocos desafueros por incompetente en la materia. Y esto, en La Maestranza, no es de recibo.

Mala, deslucidísima fue la corrida que ayer vimos de El Ventorrillo, ganadería que, por otra parte, desde hace dos años no está ni de lejos como estuvo antes. Pero la de la  pasada feria en Sevilla, que también la toreó El Juli, echó un toro sensacional que fue el que le abrió la Puerta del Príncipe. Y como casi todos los toreros hacen cuando pasa eso, apuestan por lo mismo en la siguiente cita. La verdad es que casi nunca se repite la suerte. Estamos hartos de comprobarlo en infinidad de ocasiones.

El fiasco de ayer fue morrocotudo porque había tanta fe en que El Juli iba a tripitir el triunfo en Sevilla que muchos hasta tuvieron que frotarse los ojos. Al no conseguirlo, todos nos llevamos un gran chasco. No sé cuanto tiempo hacía, mucho, que El Juli pasaba de vacío en una corrida importante. Parecía que su estado de gracia iba a durar lo que él quisiera por su incuestionable capacidad lidiadora y su infalible poderío. Pero, repito, cuando los toros se niegan, no puede ser aunque quien se ponga delante sea el mejor de los mejores toreros. Quizá, ese al que están pidiéndole otra vez que se vaya, al segundo toro de El Juli le hubiera sacado más partido. Por eso espero que, viendo que El Juli no pudo conseguir más de lo que intentó con no poco mérito, a nadie se le ocurrirá decir hoy que se corte la coleta.

Al primero de la tarde, El Juli se lo quitó pronto de en medio e hizo bien. Se quedaba corto, se metía por debajo y en la mayoría de sus breves embestidas lo hizo con genio cuando no queriendo coger. Destaco la pronta habilidad con que lo mató el madrileño. Pero con el cuarto, que tuvo   algún resquicio posible por el lado izquierdo, si que echó el resto Julián aunque sin poder sacar casi nada que mereciera la pena. Y así fue  la cosa hasta que el bicho se rajó por completo. Volvió a matar con facilidad al primer intento y el público le obligó a saludar, lo que Julián hizo con los ojos cerrados y gesto de circunstancias. Imagino que por dentro llevaría lo que no está en los escritos. Sobre todo después de lo que había hecho su gran amigo aunque ya temible rival José María Manzanares.

Estamos viviendo estos días en Sevilla uno de esos momentos cruciales en la historia del toreo y, mira por donde, cuando todos estábamos esperando la respuesta de El Juli a la portentosa tarde de Manzanares, lo impide el mal juego de los toros. ¡Vaya por Dios¡

Claro que, peor fue lo de Miguel Ángel Perera que venía de triunfar en la feria mexicana de Aguascalientes y se encontró en Sevilla con dos marmolillos sin posibilidad alguna. Perera, como siempre, quiso y mucho, incluso demasiado. Hasta cansó al respetable por insistir tanto con el quinto toro. Una mala pata. El mal sino. Estaba escrito que no iba a ser una de sus grandes tardes. La que, por cierto, le hace falta en esta feria para aguantar el ciclón del alicantino.

Con respecto a Daniel Luque, casi otro tanto cabría decir aunque a éste le correspondieron los dos menos malos del envío y tanto con el capote y como con la muleta en el tercero, y al natural con el sexto, consiguió algunos lances de buena factura y contados muletazos estimables con la zurda mano. En su primero, hasta consiguió encandilar a los tendidos. Pero mató desastrosamente y todo se enfrió. También con el sexto logró que la gente medio le echara cuentas cuando, después de las protestas para que el animal fuera devuelto a los corrales y brindar entre pitos, consiguió despejar la tormenta con algunos naturales. Pero el toro se rajó, escarbó, empezó a defenderse por arriba y menos mal que esta vez anduvo acertado con la espada.

_____________________________

EL QUITE DE DOMINGO DELGADO DE LA CÁMARA

Bueyes de carreta

Mansos, descastados, huidos y rajados. Así fueron los seis toros del Ventorrillo. Una calamidad de corrida. Parece claro que en manos del constructor Fidel San Román los toros del Ventorrillo ya no embisten como lo hacían cuando el dueño era Paco Medina, creador de la ganadería. Para ser un buen ganadero no solo se necesita dinero. Se necesita también mucha sapiencia y mucha paciencia. Se trata de una labor muy larga, muy ardua, llena de disgustos y contratiempos. La corrida de ayer fue, como digo, una calamidad.

Muy poco pudieron hacer con ella los toreros. Por ejemplo, El Juli se enfrentó a un primer toro de ideas asesinas, que se metía mucho por los dos pitones,  y que le buscaba constantemente. Un toro con olor a cloroformo que tenía muchísimo peligro. Lo único que se podía hacer es exactamente lo que hizo El Juli: quitárselo de en medio.

El cuarto parecía que sí iba a embestir. Salió alegre de toriles, lo que permitió que El Juli lo toreara bien con el capote. Tras dos series de afianzamiento, dio una extraordinaria serie con la mano izquierda, en que brilló sobremanera un natural portentoso. Pero hasta ahí aguantó el toro. Se rajó y ya solo quería huir… Nuestro gozo en un pozo y fin de la faena.

Si hay alguien perjudicado por el gran triunfo de Manzanares del pasado sábado, son El Cid, Castella y Perera. Manzanares se ha distanciado de ellos y se ha metido en el grupo de los elegidos, junto a Morante y El Juli. Por lo que El Cid, Castella y Perera están obligados a hacer algo verdaderamente grande para no quedarse descolgados y postergados, tanto en el gusto del público como en su cotización ante las empresas. La tarde de ayer, pues, era muy importante para Perera. Pero no pudo hacer prácticamente nada.

Perera tuvo dos toros muy parecidos: sin ninguna clase, andarines, con la cara por arriba, y muy informales. De vez en cuando, muy de vez en cuando, dejaban una embestida buena, pero lo normal era el gazapeo y la cara por las nubes. Perera se mostró animoso con los dos, pero las faenas no pudieron ser, porque los toros en realidad no tenían nada dentro. En otra ocasión será.

Me gustó mucho el tercero de la terna. Daniel Luque no brilló, pero dejó entrever que ha salvado el bache del año pasado, y que está dispuesto a luchar para ascender hasta la cumbre del toreo. Su primer toro era un toro muy complicado, siempre con la cara arriba y frenándose mucho. A pesar de ello, Daniel Luque le sacó buenos capotazos de recibo y estuvo bastante firme con él. Y el sexto parecía que iba a embestir. La cuadrilla lo cuidó mucho. Pero después de una muy buena serie de naturales, el toro se vino totalmente abajo y ahí se frustró la faena.

Lo único malo de Luque fue el mitin con el acero en el tercero de la tarde. El toro estaba con la cara por las nubes, era muy difícil pasar. Por lo que Luque dio tres o cuatro pinchazos horribles en los bajos y una espantosa estocada baja y trasera. Pero salvo este incidente de la espada, se vio a un Luque muy dispuesto, y de nuevo con ganas e ilusión. Hay que destacar lo bien que el picador Benito Quinta picó al tercer toro.

Una cosa buena tuvo la corrida de ayer: su duración. Dos horas justas. Es mucho mejor un calvario de dos horas que uno de tres o de tres y media.

¿Por qué hay corridas tan malas y tan aburridas? Pues porque la vida es así. El toreo es una metáfora de la vida, y como sucede en la vida, casi siempre estamos contrariados, o frustrados o, simplemente, aburridos. Los momentos memorables se suceden con cuentagotas… Pues eso mismo sucede en el toreo. El atracón del sábado no es previsible que se repita muy a menudo. Y está bien así, porque si lo excelente fuera más frecuente, dejaría de ser  apasionante…

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

2 Resultados

  1. jose maría gómez dice:

    El “ladrillero” San Román ha embastecido y descastado la magnífica ganadería que le vendió Paco Medina, tan solo el 4º, fino de cabos y mas bajo de agujas se salvó de la quema. Rebobinando a la corrida del día 30,
    he de de manifestar mi total coincidencia con Domingo, el toro, en absoluto de indulto, se fue un par de veces a tablas, un puyazo y un picotazo sin recargar nunca ni meter los riñones, eso si repetidor y con clase en la muleta. Gran generosidad de Manzanares, al propiciar con su postura el indulto solicitado por los “curritos”. Y una recomendación al torero, que posee una gran clase y empaque amén de un un gran sentido del temple: no se deje Vd, la pierna de salida atrasada, es un defecto que puede y debe corregir y use engaños de menor tamaño y apresto para que su toreo fluya de manera mas natural. No obstante gran éxito del que puede convertirse en el número 1. Se hizo un gran favor a la Fiesta al poderla ver toda España por Canal Digital. Esto es luchar contra los “antis”, difusión. Y no el ocultismo de José Tomás y su flautista. !Ya está bien!.
    Saludos y enhorabuena a Manzanares que tendrá ahora en su mano ascender un puerto mucho más difícil: Las Ventas y los que le esperan con el “cuchillo entre los dientes”. Los buenos modales acaban en Sevilla y Bilbao. En las Ventas acritud y despotismo de los mesiánicos y complicidad cobarde y silenciosa de otra gran parte.
    Saludos.

  2. Carnicerito de Rekakoetxe dice:

    LA CORRIDA SOMNÍFERO: Por dos veces, tanto en directo como repetida, he intentado enterarme de lo que pasó ayer en el ruedo maestrante, pero en ambas ocasiones el sopor y una extraña duermevela me lo han impedido. Sólo cabe destacar la buena actuación de Daniel Luque, tanto con el tercero, que no humilló nunca y al que robó buenos capotazos y templados y gustosos naturales, como en el sexto, al que exprimió lo poco que tenía por el pitón izquierdo hasta que se rajó. Destacar la emocionante vara de Benito Quinta. Y la excelente estocada al sexto, con la que se redimió del sainete que pegó con la espada en el tercero. Y del Juli resaltar tres naturales espléndidos al rajado de inmediato cuarto, ya que el primero fue un asesino y bastante hizo con matarlo. Perera no se pudo ni arrimar a su lote, manso, rajado, escarbador y melifluo. Esperemos que esto no sea una señal de que a Fidel San Román se le está yendo la ganadería de las manos. Sería una pérdida tremenda en estos momentos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: