8ª de feria en Sevilla. Mejor el doctorado Esaú que los doctores Morante y El Cid

Dos orejas, una de cada uno de sus toros, cortó Esaú Fernández que, aunque parezca increíble, pegó un serio repaso a su padrino de alternativa, Morante de la Puebla, y al testigo del evento, El Cid. Ambos veteranos, aunque dejaron aisladas muestras de sus respectivos estilos, sobre todo con el capote, no anduvieron ni de lejos a la altura de sus nobles enemigos ni de ellos mismos. Sobremanera El Cid que dejó escapar al quinto, el mejor toro por más bravo y encastado de la noble corrida de El Pilar. El nuevo torero de Camas gustó mucho por su natural tranquilidad, por su asentadada valentía, por su facilidad y por su seguridad como estoqueador. 

Sevilla. Plaza de la Real Maestranza. Martes 3 de mayo de 2011. Octava de feria. Tarde de sol y viento con lleno. Seis toros de El Pilar-Moisés Fraile, desigualmente presentados en tres y tres con el denominador común de la nobleza en distintos grados de fuerza, escasa en algunos casos. El primero fue blando en varas aunque muy noble en la muleta. El anovillado segundo se lastimó al salir de un violento capotazo tras desarmar a Morante y su nobleza quedó afectada. Muy suelto aunque noble por el lado derecho pero mirón e inquietante por el izquierdo. Suelto y noble aunque también inquietante por mirón el cuarto. El más bravo y encastado quinto, un hermoso ensabanao salipcao capirote, fue muy noble, siendo aplaudido en su arrastre. Como también el imponente colorao sexto que, asimismo, fue muy dócil. Morante de la Puebla (grana y azabache): Estocada corta sin soltar y media trasera tendida que se hunde, silencio. Pinchazo hondo desprendido y cuatro descabellos, aviso y silencio tras leve división. El Cid (carmín y azabache): Estocada, palmas con saludos. Media sin soltar y casi entera tendida caída, silencio tras palmas para el toro en su arrastre. Esaú Fernández (blanco y oro), tomó la alternativa: Estocada desprendida de rápidos efectos, oreja. Estocada, oreja.  Muy bien en varas Manuel Jesús Ruiz Román.

Aunque sabíamos todos que Esaú Fernández había sido el novillero triunfador de la pasada temporada en Sevilla, como del famoso certamen anual de Algemési y de la feria de Almería, nunca creímos que resultara el único triunfador y además por partida doble en la corrida de su alternativa. Nada menos que alternando con Morante de la Puebla y con El Cid, ambos favoritos aunque salvando las distancias de la afición maestrante. Tan favoritos y consentidos ambos que podemos decir que si lo de ayer hubiera sucedido en otra plaza, ambos habían salido entre los pitos y las protestas de los asistententes.

No cabe en la cabeza de nadie que un grandioso artista como Morante, sobradamente acreditado por ser el torero más capaz y regular en el éxito de todos los de su corte, y que El Cid, tantos años gran triunfador en Sevilla, en Madrid y en Bilbao, iban a pegar el petardo que pegaron. Petardo ensordecido por el elegante comportamiento del público de la Maestranza aunque, luego, en los corrillos que se forman delante de la Puerta del Principe y en El Arenal, se le pusiera a parir. Algo muy característico en esta ciudad, donde hasta son capaces de darte hasta la oreja de un buen toro y luego decir que se te ha escapado el animal.

Y eso fue lo que pasó ayer, tanto con el señor Morante como sobre todo con El Cid. Aunque ambos se lucieron con el capote en los recibos. Morante con el cuarto toro y El Cid en los dos suyos; y aunque Morante se estiró en tal o cual muletazo suelto de su mejor corte con su dos oponentes, lo cierto y verdad es que ninguno logró lo que se esperaba de ellos.

Morante, sin duda molesto por el viento en el saludo del segundo toro, se enredó y hasta fue desarmado, momento en que un peón pegó un capotazo violento al animal y lo hizo caer de tal mala manera que hubo que tirarle del rabo para levantarlo. Sin duda lastimado por el accidente, el torerte continuó embistiendo con nobleza aunque no con la suavidad ni con la fijeza que podría haber tenido. Morante no terminó de asentarse del todo y, salvo en un par de redondos al principio y otro par al final, no consiguió conjuntar su pretendida obra. Y menos cuando prosiguió ya desmoralizado tras rajarse su minúsculo oponente. Y casi otro tanto o peor con el cuarto al que le solo consiguió pegarle algunos pases sueltos de cierta factura junto a otros deleznables. A los dos, además, los mató mal.

El Cid también se gustó con el capote a la verónica como ya hemos dicho. Pero con la muleta no acabó de confiarse nunca aunque pegó muchos pases con la mano derecha, el mejor lado del animal. Bien es cierto que su primer toro fue muy mirón por el lado izquierdo y ello mosqueó más al de Salteras. Pero cuando El Cid dio aún peor impresión fue en su faena al estupendo quinto. Un bravo y encastado animal de muy hermosa estampa y espectacular pelaje que cantó su excelente condición pese a la poca firmeza y a las continuas dudas que evidenció su matador. Mal asunto. Pero a El Cid le queda su tercera comparecencia en esta feria. No a Morante, por cierto, que ha pasado por ella con más pena que gloria aunque contando con la incondicional aquiescencia de sus fervientes partidarios, duchos en gritarle el olé y el bieeen hasta por pases mal rematados. No sé si a Morante y a El Cid les pasa algo malo. Quizá los dos también estén afectados por la losa manzanarista. Lo está hasta El Juli…, lógico que ambos también o más. 

Por todo lo dicho, al nuevo doctor le bastó mostrarse tranquilo, sin ningún nervio, resuelto, seguro de sí mismo, francamente templado y realmente fácil para así resultar el único triunfador del festejo. No es que se trate de un torero dotado de especial personalidad ni arte singular. Fue simplemente por su desacomplejada disposición y su natural manera de resolver la papeleta. Como si su padrino y el testigo fueran dos toreros más. Tuvo suerte con su lote, eso por supuesto, pero supo aprovechar la oportunidad y pegó el campanazo de la tarde y uno de los de esta feria. En cualquier caso, para emitir un dictamen más fiable, habrá que verle más.       

EL QUITE DE DOMINGO

Esaú aprovechó su oportunidad

 La única ganadería representante del Campo Charro en la Feria de Sevilla ha sido la del Pilar. Moisés Fraile ha lidiado una gran corrida de toros. Tres fueron muy buenos, bravos y nobles: primero, quinto y sexto. Y otros tres mansos, pero que se vinieron arriba en el último tercio, y que tuvieron mucho que torear. Un conjunto, pues, excelente, que habla muy bien de una ganadería de gran regularidad y que lleva muchos años ya en primera línea. Los rabosos de Moisés Fraile no pueden faltar en una feria, y es una pena que no vayan a estar en San Isidro por problemas de dinero.

A priori, el convidado de piedra era Esaú Fernández. Un novillero de Camas incluido en el cartel para que Morante de la Puebla no tuviera que matar el primero de la tarde. Y Esaú, consciente de la oportunidad que se le presentaba, aprovechó la ocasión con creces. Le ofrecieron un plato de jamón pata negra, y se lo zampó a puñados.

Tuvo un excelente lote, pero estamos hartos de ver como muchos excelentes lotes se van sin torear. Pero Esaú no dejó pasar la oportunidad. Muy animoso y entusiasta toda la tarde, se fue a porta gayola en sus dos toros, y destacó sobremanera su gran sentido del temple. Todo lo que hizo estuvo presidido por la limpieza y la suavidad. Se llevó un gran lote, sí, pero cuando salen esos toros tan buenos es muy difícil estar a la altura y no desmerecer. Esaú estuvo a la altura. Por sus condiciones físicas no es un torero de gran clase, pero tiene valor, conoce el oficio y tiene sentido del temple.

Su primer toro tenía la fuerza justa y fue muy cuidado en varas. En la muleta derrochó nobleza y prontitud, con un excelente pitón derecho. Por el izquierdo humillaba algo menos, pero también era bueno. La faena de Esaú fue muy limpia y bien construida: dos series de arranque muy buenas con la mano derecha, después con la mano izquierda, y un final también bueno otra vez con la diestra. Una estocada y cortó una oreja

Al sexto lo toreó bien en un quite rematado con una buena media verónica y se intuía una Puerta del Príncipe. El toro, muy cuidado también en el primer tercio, empezó la faena embistiendo muy bien. Un toro de mucha calidad y nobleza, pero a lo largo de la faena fue a menos. Muy bien las dos primeras series, pero a partir de la tercera ya embestía con la cara más alta y con menos brío. La faena tuvo dos muy buenas series con la mano derecha. Luego bajó de tono porque el toro también bajó en su embestida. Con la mano izquierda hubo un enganchón inoportuno y la faena fue de más a menos. Tras una estocada desprendida de gran entrega, cortó otra oreja. Una más una, dos.

Pero lo que es más importante: un torero que en principio no contaba nada en la temporada, ha clamado a gritos su sitio en las ferias y esperemos que se lo den: los triunfos deben ser premiados (no es de recibo que un becerrista llamado Cayetano esté en todas las ferias mientras los que cortan las orejas en las tardes de compromiso se quedan fuera). Esaú merece crédito porque ha demostrado que es capaz y sabe torear despacio. ¡Enhorabuena, muchacho!

El lote de la corrida se lo llevó Esaú, pero el mejor toro se lo llevó El Cid: el quinto de la tarde. Un precioso toro ensabanao, capirote, botinero, que fue muy completo de principio a fin: bravo en el caballo (en dos puyazos muy bien dados por Espartaco), y de gran suavidad y temple en la muleta. Un toro sensacional. Para mi gusto más completo que el indultado de Núñez del Cuvillo. Este del Pilar hizo una pelea mejor en el caballo… El de Núñez del Cuvillo tuvo la suerte de tener enfrente a un Manzanares inspiradísimo, pero el del Pilar tuvo la desgracia enfrentarse a un Cid en horas muy bajas. El Cid ya lleva tiempo en caída libre. Hace tres o cuatro años un toro como este no se le hubiera escapado. Y se le fue completamente. Una faena llena de dudas y desconfianzas ante un toro de embestida templada y de gran clase. Resultó penoso.

El otro toro del Cid fue manso en los dos primeros tercios, pero que en la muleta tenía mucho temperamento y embestía bien. La faena del Cid fue muy rápida, siempre sobre la mano derecha. Cuando se echó la muleta a la zurda el toro lo desbordó. La faena se tapó porque los pases de pecho que remataban cada serie eran muy buenos, largos y sobre el hombro contrario. Estos pases de pecho tapaban unas series vertiginosas en que el toro nunca fue dominado. Estuvo entero hasta la hora de la estocada.

Es muy triste la situación del Cid. Pegar un petardo como el del jueves ante un exigente toro de Victorino, puede disculparse. Pero dejarse ayer un bombón como el toro “Dudoso” del Pilar, es inadmisible.

Morante de la Puebla tampoco está en su mejor momento. Se llevó el peor lote, sí, pero se le vio muy obtuso, con las ideas muy poco claras. Su primero fue muy protestado en el primer tercio por su debilidad. Pero se vino arriba y acabó haciendo pasar apuros a Morante. Se puso muy en corto, quizá porque temía que si le daba más sitio, el toro lo iba a arrollar. La faena, salvando tal o cual muletazo, fue muy deslabazada y siempre al son que tocaba el toro.

Y en el cuarto más de lo mismo. Se esforzó toreando a la verónica y tuvo un inicio pinturero. Pero  desarrolló la faena muy cerrado en tablas, donde el toro apretaba y achuchaba hacia adentro. De las rayas para afuera el toro no era nadie, pero Morante se empeñó en torearlo en las tablas (lo mismo ha hecho en todos sus toros de esta feria). No sé por qué últimamente Morante tiene querencia a tablas y torea muy abrigado en ellas. Hace mal, porque fuera el toro bueno luce más, y el toro malo pesa menos. Lo intentó sobre la derecha, pero desistió pronto, cuando el toro lo achuchó hacia adentro. Mató mal.

A Morante de la Puebla, salvo el quite brillantísimo del sábado, se la ido la feria. Y la de Sevilla no es una feria cualquiera: es su feria. Pero…, tratándose de un genio, en cualquier momento puede cambiar la moneda. Los genios son así: imprevisibles.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

2 Resultados

  1. Carnicerito de Rekakoetxe dice:

    LA TARDE DE ESAÚ: No he tenido la oportunidad de ver a Esaú Fernández de novillero, pero conociendo un poco su carrera se antojaba (él mismo lo dijo) algo precipitada esta alternativa. Sin embargo el camero se comportó ayer como si llevara varios años de matador de toros. Tranquilo, templado, listo. Gozó con un buen y noble lote de el Pilar, y si no llega a durar tan poco el sexto abre la puerta del Príncipe. Con el primero la clave estuvo en templar los nervios y dejársela siempre en la cara. Tiene valor suficiente para ello, y tira de las embestidas con temple y gusto, aunque creo que le falta mando. Al último le dio dos buenas series por el pitón derecho, pero al echarse la muleta a la izquierda el toro comenzó a defenderse y la faena no tomó el vuelo necesario para que cortara las dos orejas. Sinceramente, no creo que llegue a figura por su falta de mando, pero en todo caso se ha ganado de sobra la oportunidad de intentar serlo yendo a todas las plazas, incluídas las más importantes. A Morante y al Cid (este salvo milagro) se les ha ido su feria de Sevilla. Morante sólo nos ha dejado dos quites de antología, pero nada destacable con la muleta. Su primero de ayer fue un laberinto: En tablas apretaba para adentro, pero en los medios hacía viento; si le bajaba la mano se caía, pero a media altura se le montaba encima. El laberinto del Minotauro. Su segundo, falto de raza, duró poco y casi nada pudo hacer el de la Puebla. El tercero, con el que el Cid y Alcalareño montaron una capea de salida, fue un toro al que en otro tiempo el de Salteras habría comenzado a muletear en los medios con la pañosa en su poderosa zurda. Ayer le dio varias series a mil por hora, sin parar quieto y eso sí, con pases de pecho que acallaron los posibles pitos. Con el que ya no se pudo tapar fue con el precioso ensabanado, muy bien picado por Manuel Jesús Ruiz Román. Toro de caro son que descubrió a un Cid que está para torear pinturero al torito bondadoso, sobre todo con la mano derecha, pero que ya no arrastra la franela como antes, con media bamba por el suelo, y le cuesta un mundo echársela a la izquierda. Me temo que su ilusión de encerrarse en Madrid con seis victorinos va a pasar a la historia. Esperemos que, tal y como se han dado las cosas, Sevilla pueda presumir de torero el próximo doce de octubre.

  2. Cuentacuentos dice:

    ¿Qué más vas a exigirle a un chaval que toma la alternativa?
    Mostró ganas, tuvo reposo, desparpajo, y siempre intentó hacer las cosas bien. Claro que tuvo lagunas pero el conjunto de su actuación fue bastante bueno.
    Morante bastante regularcito. Además se le aplaude todo… Se le jalean todos los lances como si hubiera acabado con el cuadro y ayer los capotazos no pasaron de vulgares con la mano que torea por las nubes…
    Del Cid, prefiero ni hablar…
    Y Molés y Emilio Muñoz alabando a los dos y poniéndoles peros a los toros.

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