13ª de San Isidro en Madrid. Heroico y solvente Serafín Marín. Y que viva España y la Fiesta Nacional. Los socialistas, cayeron por fin

La hermosa e imponente belleza de los toros de Pablo Romero supuso por sí misma todo un espectáculo unque los hubo pequeños y excesivamente grandes, como el cuarto. Lástima que los resultados no fueron los que todos deseamos porque, además de no dejarse torear ni medio a gusto e incluso con peligro, uno fue desechado y el que hizo de segundo fue devuelto. Muy digno estuvo Ignacio Garibay con el sustituto de Nazario Ibañez y sin posibilidades con el terrible cuarto que le cogió de muy fea manera resultando gravemente herido. Valiente y torero Serafín Marín que dio una merecida vuelta al ruedo tras recetar una dramática estocada al segundo y se superó en valor sereno con el peligroso quinto. Asimismo digno aunque pasándose de metraje y sin nada de particular, Sergio Aguilar.

Madrid. Plaza de Las Ventas. Domingo 22 de mayo de 2011. Tarde nublada y bochornosa con casi lleno. Cuatro toros de Partido de Resina (antes Pablo Romero), desiguales de presentación, mansos y malos en general.   Guapo el sustituto de Nazario Ibañez que abrió plaza, que se emplazó de salida y se mostró distraído aunque en el primer lance metió la cara y salió suelto buscando no sé qué pero, aunque tardo, resultó muy manejable. Distraído el bonito tercero de Partido de Resina que cumplió en el caballo, persiguió en palos y fue manejable en muy soso para la muleta. Imponentísimo el cuarto que manseó espectacularmente a la carambola en varas y no fue nada fácil en la muleta. Otro hermoso el cárdeno fue el quinto que, muy suelto de salida y en el capote, apretador y dejándose pegar mucho aunque también suelto en varas,  acabó peligroso en la muleta. También muy suelto de salida el cornalón sexto que manseó en varas y, además de flojo, empezó huyendo de la muleta y terminó viajando medio manejable sin ninguna clase. Por devolución del muy débil aunque hermosísimo segundo, se corrió un tremendo sobrero de Los Chospes que resultó muy noble aunque tardo por el lado derecho. Ignacio Garibay (añil y oro): Pinchazo y estocada baja, aviso y silencio con palmas para el toro. Más de media baja tendida y cinco descabellos, muchas palmas al pasar por su pie a la enfermería donde de atendieron de una grave cornada en el muslo derecho y de la pérdida de dos dientes. Serafín Marín (celeste y oro): Dos pinchazos, media estocada y dos descabellos, silencio. Sergio Aguilar (malva y oro): Pinchazo y estocada, silencio. Pinchazo, otro hondo y cuatro descabellos, aviso y silencio. Bien Vicente Osuna en palos.

Un mexicano, un catalán y un madrileño. Algunos quisieran  que hoy dijéramos que se trataba de un cartel internacional. Pero, por ahora, debemos celebrar y homenajear antes que ninguno de los participantes a Serafín Marín, catalán y español por los cuatro costados, además de defensor a ultranza y jugándose su reputación por haber sido el torero que más ha luchado y dado la cara contra la prohibición de las corridas en su tierra. Muchas gracias, Serafín, y que Dios te lo premie porque lo mereces.

Y la plaza de las Ventas otra vez llena a pesar de que el cartel no era de lujo. Por la mañana había leído a Antonio Burgos un oportuno artículo en el que aseguraba con razón que cada tarde en Las Ventas mientras dura la feria de San Isidro hay más gente que en la Puerta del Sol y ninguno de los que ocupamos sitio en la plaza de toros sacamos carteles pidiendo al Gobierno y a los nacionalistas catalanes que terminen de una vez con la dichosa prohibición. Veremos qué pasa según quien gane en las elecciones. Pero mientras tanto, no estaría de más que todos los aficionados de España llenáramos las calles del centro de Madrid y acampáramos un par de días. A ver si Rubalcaba tenía huevos de desalojarnos.

La espectacular estampa del primer toro confundió a muchos por creer que era de Pablo Romero. Distraído para empezar, apretador en varas y hasta recargador aunque saliendo suelto, y presto aunque muy flojo de remos en la muleta hasta el punto de echarse tras uno de los todavía escasos pases que le dio de entrada Ignacio Garibay quien, tras abrir al toro, consiguió que pasara por el lado derecho. Tardo también este animal, Ignacio aprovechó su nobleza por el lado derecho y la faena tomó cierto vuelo. También se dejó algo el toro al natural y el mexicano pudo estirarse y adornase en buen torero. El pinchazo y el bajonazo ensuciaron lo anterior.

Por bajo rodilla en tierra empezó Garibay su segunda faena ante el imponentísimo cuarto, ya de Pablo Romero, y de nuevo dignísimo y elegante en sus maneras al intentar torear con la mano derecha pese a lo cortó del animal que, para colmo, miró mucho al espada azteca. En una de las terribles miradas vio al torero, se fue para él y lo cogió de lleno, aparentemente sin graves consecuencias, Quiso matar enseguida, pero tardó en lograrlo con el descabello.

Olés arrastrados escuchó Serafín Marín al recibir por sabrosas verónicas y ganando terreno al sobrero de Los Chospes, otro toro noble y hasta bravo pero muy falto de fuerza. Tras un templado quite por tafalleras de Sergio Aguilar y ser banderilleado el toro, el catalán recetó pocos pero lentos y atemperados redondos para los que citó de lejos con la pega de que el animal tardeó demasiado y claudicó en más de una ocasión. Por naturales no pudo ser. Hizo mal en insistir por ese pitón por lo que el toro se agotó y, al volver a derechas, se negó a colaborar salvo en las manoletinas con que cerró el trasteo. Se tiró a matar con tanta entrega y fe que, al enterrar el acero, salió dramáticamente prendido y por milagro no gravemente herido. La heroica estocada provocó una insuficiente petición de oreja que no fue atendida y una merecida vuelta al ruedo apenas protestada al iniciarla por los energúmenos del 7, por cierto este año en franco declive y minoría.

Con el mansurrón quinto, Marín también anduvo valiente y firme pese a sus complicadas embestidas. El toro quiso engancharle varias veces en una faena a la par arriesgada y solvente. Serafín se la jugó de verdad y hasta logró muletazos diestros muy por encima de las condiciones del animal. Con la izquierda expuso hasta lo indecible arrancando aplausos aún sin poder rematar ningún pase. Tanto y tan natural valor, fueron la prueba de que Serafín torea como es, valiente a carta cabal.    

Firme, correcto y en buen torero anduvo Sergio Aguilar con el tercero, primero de Partido de Resina en este festejo, aunque debió cortar la faena porque sus postreros intentos cansaron al personal. Luego no se atrevió con la espada al primer viaje. También se pasó de metraje con el último frente al que volvió a querer mucho sin lograr nada de particular y fallando excesivamente con los aceros.

Al salir de la plaza después de escribir esta crónica, nos enteramos de que el PP había arrasado y de que los socialistas zapateriles y los que no lo son aunque no tuvieron otro remedio que obedecerle, habían muerto  víctimas del sunami electoral.

!VIVA ESPAÑA, VIVA LA FIESTA NACIONAL¡

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La opinión de Domingo Delgado de la Cámara

SERAFÍN MARÍN SIGUE EN LA BRECHA

A la entrada de la plaza solo se oía hablar del divorcio entre José Tomás y Núñez del Cuvillo. Al parecer el ganadero hizo un comentario que no gustó a la esfinge de Galapagar. Y hasta tal punto no le gustó, dicen, que ha vetado la ganadería. Y todo, dicen, porque Cuvillo expresó su deseo de que en sus corridas apareciera otra figura junto a José Tomás. No me sorprende nada. Aunque sus panegiristas han querido confundir los intereses del toreo con los de José Tomás, la realidad es que son contrapuestos. Haciendo gala de un egoísmo cegador, el de Galapagar lo quiere todo: todo el dinero de la corrida y que nadie le haga sombra. Esto no es nuevo, siempre ha actuado así. Sus partidarios dirán que se arrima. ¡Solo faltaba con los privilegios de que disfruta y los alivios que se toma¡ Estaría bueno no se arrimase. Seguramente a nadie se le ha consentido más en la historia del toreo…

Pero vamos a lo nuestro. Los pablorromeros ya no se caen, pero salen malísimos, con una gran mansedumbre y un pésimo estilo. Queda mucho por hacer en tan emblemática ganadería. Ayer, entre los toros que se rompieron en el campo, los que se pelearon en los corrales y el que se devolvió en el ruedo, solo se lidiaron cuatro  y su juego fue bastante mediocre. Y a consecuencia de todas esas vicisitudes, alguno era chiquitísimo, y solamente fue tolerado por ser de Pablo Romero. Sea como sea, quiero dar ánimos a los propietarios del Partido de Resina. Que no desmayen en su ardua labor de recuperar tan entrañable ganadería.

Sergio Aguilar se topó con dos pablorromeros sin la menor calidad en la embestida. Su intento resultó baldío y pasó de noche por San Isidro. Y el mejicano Ignacio Garibay lidió en premier lugar un toro de Nazario Ibáñez, manso en el primer tercio, pero de muchas posibilidades en el último. Aunque no humillaba mucho, embestía largo y templado. Y templado lo toreó Garibay en un trasteo sin enganchones. Si su quehacer no trascendió fue porque estuvo muy al hilo del pitón y, sobre todo, por no ligar los pases. Solo ligó una serie con la mano izquierda, que fue la única aclamada por el tendido. Pero fue contraproducente para el torero, porque con esa serie mostró la calidad del toro. El bajonazo fue de los de aúpa.

Y en cuarto lugar salió “la cosa”: seiscientos setenta y dos kilos de mansedumbre y mal estilo. El toro más serio de la feria, porque, además, tenía dos velas. Correteaba como un loco barbeando las tablas buscando la salida, y así fue como pudo ser picado. Miento: en realidad llegó entero a la muleta: muy brusco, con la cara por las nubes y con mucho sentido. Cuando Garibay intentaba encauzar tan tremenda embestida, fue prendido por el toro y castigado con muchísima dureza: una herida grave de 25 centímetros en el muslo, y varias piezas dentales fuera. A pesar de tan tremendo puñetazo, aguantó en el ruedo para dejar media tendida y trasera y varios golpes de verduguillo. Logró acabar con la fiera y se ganó el respeto de la afición.

Claro que, todo el planteamiento de lidia de este cuarto toro fue caótico. Y es que cuando sale un manso con poder nadie sabe qué hacer. ¿Qué es eso de cambiar el tercio con cuatro picotazos? Si hay que poner al toro veinte veces en el caballo, se pone como se hizo toda la vida con los mansos con fuerza. Y antes de intentar dar derechazos y naturales, hay que doblarse a conciencia con el toro, someterlo por abajo. Solo entonces debe intentarse el toreo preciosista. El intento de dar naturales y derechazos sin tener al toro dominado, es suicida, como se vio. Y si el toro, una vez dominado, se raja y se niega a embestir, cosa muy posible, pues a matar y en paz. Los buenos aficionados sabrían agradecer la buena lidia.

Quien sigue en la brecha es Serafín Marín. Con el quinto de Pablo Romero no pudo hacer nada. Era muy reservón y de embestida muy corta. Pero con el sobrero de Los Chospes, estuvo francamente bien. A pesar de lo que punteaba el toro, a pesar también de que no humilló nunca, Marín lo toreó con mucha limpieza y buen trazo. Después de una estocada de entrega, en la que salió volteado dramáticamente, dio una vuelta al ruedo de las auténticas, de las de verdad. Por cierto,  Serafín lleva un banderillero que vale un Potosí: Perfecto en la brega y en los palos. Se llama Vicente Osuna, anoten el nombre.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

4 Resultados

  1. puertagrande dice:

    Cuando se traiciona y engaña se paga y, al menos yo en cuanto al asunto catalán de nuestra Fiesta, me siento engañado y traicionado. Aún queda el segundo del lote, igual antes de lo que pensamos. ROMA NO PAGA A TRAIDORES

  2. Antonio Valverde Estepa. Antonio de Benamejí. dice:

    Abres este portal taurino y lo primero que te encuentras de frente además de la foto del maestro Ponce es que este portal no es de noticias taurinas al uso, sino de opiniones solventes e independientes. José Antonio sus opiniones pueden ser solventes, usted sabe de toros, es innegable. He leído su libro, pero independiente no. Se mete en política, defiende a unos toreros que son vilipendiados en otros portales y criticas a los protegidos de los anteriores. Esto no es crítica independiente, esto es repartirse entre unos pocos el pastel y tomar por gilipollas a la afición y a los que queremos aprender de toros. Conozco tres portales y los tres tienen un ideario definido que sobreponen a la realidad objetiva y empirica del mundo taurino, y eso querido amigo, da que pensar. He dejao de leer los dos primeros y ahora voy a dejar de leer el tuyo, solo mirare las reseñas de los festejos. Estoy aburrido de buscar un oasis de verdadera imparcialidad, y como creo que no es posible,desisto. A ti te importará tres pimientos, pero la prensa taurina no es más que un reflejo de la otra prensa, a la que llaman seria, sólo responden y velan por sus intereses, y pasan de la afición. La afición está desprotegida y desinformada. Un abrazo.

  3. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    Gracias por su comentario aunque bajo ningún concepto admito que dude de mi independencia porque, mantenerla, me ha costado muchos disgustos, mucho dinero y varias travesías de no pocos y algunos muy largod desiertos. Yo podré equivocarme en mis juicios, en mis preferencias y en mis discrepancias, pero tenga la absoluta seguridad que jamás dije algo que no fuera mi propia opinión y lo que siento. Sinceramente, amigo.

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