18ª de San Isidro. El Fandi levanta pasiones en la locomaquia de Las Ventas

Una plaza llena de locos, de reventadores caprichosos sin ton ni son y sin saber por qué, ni como, ni cuando salvo con El Fandi odiado por los integristas de Las Ventas en donde, cada vez que viene, intentan reventarlo sistemáticamente haga lo que haga. ¡Qué asco da esta plaza cuando se pone como ayer¡ Nada de la primera plaza de toros del mundo. Más bien decir que es la mierda taurina más grande del universo. A El Cid casi no le hicieron caso y al mexicano Saldivar casi otro tanto. Los que vieron el festejo por televisión debieron enterarse mejor de lo que pasó que los que lo vimos in situ. No hubo un segundo de silencio, ni de respeto, ni de paz. Una murga de taberna gigantesca llena de gentuza más atenta a beber y a charlar de sus cosas en vez de atender a lo que sucedía en el ruedo mientras los reventadores profesionales se hacían los amos del ambiente y del cotarro. Como para no volver más.  

Madrid. Plaza de Las Ventas. Viernes 27 de mayo de 2011. Decimoctava de feria. Tarde nublada y lluviosa con casi lleno. Tres toros de Las Ramblas y uno (4º) de José Vázquez, largos y muy vareados unos, cuajados otros, y todos con mucha cara. Por  devolución del muy flojo primero, se corrió un sobrero de José Vázquez, blando de remos, fuerte de cuello y manejable aunque duró un suspiro. El muy descarado segundo resultó manejable sin clase y con sorpresivas pegas. Al colorao tercero le pegaron demasiado en varas y su nobleza quedó mermada. Un pavo fue el cuarto, pero también por muy débil, le devolvieron y se corrió el segundo sobrero, de Ortigao Costa, bravucón y sin fuerza para no desentonar. También devuelto éste, salió un tercer sobrero de Iniesta, escurrido, muy suelto, noble y también sin fuerza. El quinto, bravucón y noble a peor. El sexto, tardo y manejable sin clase. El Cid (nazareno y oro): Media caída y descabello, silencio. Cuatro pinchazos y estocada, silencio. El Fandi (verde ingles y oro): Media estocada trasera caída atravesada, silencio. Estoconazo, gran ovación con los de siempre a la contra. Arturo Saldívar (blanco y oro): Estoconazo, ovación y amago frustrado de vuelta. Tres pinchazos, aviso y silencio.

Escampó la pertinaz lluvia, tuvieron que arreglar el ruedo y, aunque con algo de retraso, la corrida empezó. Algunos dijeron ayer que ya estábamos en la parte más insufrible de la feria, pero se olvidaron de la decimoctava en la que había interés. ¿Remontará El Cid? ¿La armará El Fandi? ¿Volverá a interesar el mexicano Saldívar?. Por un momento creí que no estaba en Las Ventas. Pero las agresivas protestas que suscitó la flojera del primer toro de Las Ramblas, un tío con clase aunque inválido, me devolvieron a la cruda realidad de esta plaza tenida por la más importante del mundo. Ayer lo fue por lo alocada que no por sensata ni serena.

De José Vázquez, igual que el sustituto que remendó el envío manchego, fue el que abrió la tarde. También blando de remos. La eterna canción. El Cid brindó al público – señal que le gustó el toro – y empezó con la mano derecha por redondos de menos a mayor confianza sin añadir nada de particular. El toro empezó a remolonear enseguida y el torero a porfiar con la voz para sacar algunos pases más, que no una faena. No mató al primer viaje. Los isidros pagaron a El Cid con leves palmas.  

Las buenas intenciones capoteras de El Cid con el cuarto quedaron truncadas por su invalidez. Y otro toro devuelto. Y otro más por lo mismo.  Así es Madrid. Continuábamos en las insufribles Ventas. Con el enésimo sobrero, al menos pudo medio estirare aunque tenso por naturales. Porque con la derecha, ni uno completo pudo dar.

Los de tendido 7 le dan categoría a El Fandi por gritarle y negarle. Prefieren al pobre Frascuelo… Tras un buen quite de Saldivar, el granadino puso tres pares de los suyos. Esos que no gustan a los puristas aunque a El Fandi le han convertido en millonario. Ayer clavó el tercer par en el palo de una banderilla y se le cayó a la arena. El 7 rugió de placer. Luego ignoraron su más que estimable faena. Los demás siguieron entretenidos con sus móviles y tomando copas. El Fandi mató mal y la gente se calmó.

Con el quinto levantó pasiones y puso la plaza a su favor contra sus reventadores. Larga de rodillas, lances vibrantes, bien en la brega, vistoso en el quite, sensacional en banderillas y una meritísima faena de muleta con la plaza dividida a favor y en contra del granadino con el toro muy a peor. El estoconazo hasta las cintas y algo trasero pero arriba, dividió aún más las opiniones. ¿No saben los contrarios lo que ayudan al granadino con tanto gritarle? A los que fastidan es a los que pagaron para verle.

Arturo Saldívar empezó su faena al tercero en los medios con las dos rodillas en tierra, pero cuando se puso de pie, el toro le echó la cara muy arriba en casi todos los pases y, además, no repitió una sola vez. Las buenas maneras del mexicano quedaron truncadas por estos defectos por los que, al rematar un redondo, el toro casi le echa mano por el cuello y ese amago de cogida le vino bien. Desarmado al dar la primera manoletina, se decidió a matar y agarró un estocadón que fue lo mejor que hizo con este animal. No pasó nada especial con el sexto salvo las muchas ganas sin desistir durante largo rato del mexicano. 

La opinión de Domingo Delgado de la Cámara

LA  CABRA,  LA  CABRA

 

La cabra, la cabra, la puta de la cabra, la madre que la parió. Yo tenía una cabra y ¡en Las Ventas se lidió! ¡Cabreros del mundo! ¡unios, porque en la monumental de Las Ventas tendréis vuestra gran oportunidad!…

Tengo vistos treinta y tantos San Isidros, y nunca jamás he visto lidiar tanta cabra como este año. Lo de ayer fue bochornoso: el segundo y tercero de Las Ramblas, el sobrero devuelto de Ortigao y el sobrero de José Luis Iniesta, eran impresentables. Solo protestó el tendido siete. Claro, a los beneficiarios y beneficiarias de las entradas regaladas, y a los frívolos y frívolas de los bajos de sombra, el trapío de las reses les trae al pairo: no distinguen un toro de lidia de un basset hound. Desde luego, presidentes y veterinarios se están luciendo. Están dejando la plaza de Madrid a la altura del betún.

Y la mala presentación de los toros es una razón de mucho peso para que los Choperitas se vayan de una vez. Si este año de superabundacia de toros en el campo, traen esta basura, es porque son unos improvisadores y chapuceros. Imprevisión total. ¿Quién va a ver los toros al campo? Tengo la impresión, además, de que los Choperitas se gastan menos en toros que un ruso en catecismos cuando mandaba el padrecito Stalin. Y que tome nota la Comunidad de Madrid: cuando se exige mucho dinero por el piso de plaza, la empresa de turno reduce gastos en la materia prima y así, la avaricia rompe el saco.

Doña Esperanza: sepa usted que le he dado mi voto por asuntos muchos más graves que los temas taurinos, pero en lo que se refiere a la plaza de Las Ventas, la nota que merece es la de “muy deficiente”. A ver si se pone las pilas, hace un pliego como Dios manda, y concede la plaza a la mejor oferta, no a los amiguetes.

Muy poco que decir sobre la corrida de ayer. El Cid no mató ninguno de Las Ramblas. El primero de Pepe Vázquez fue muy noble y se dejó torear. El Cid, sin echar a correr como en otras ocasiones últimamente, no terminó de confiarse ni de ligar los pases. Solo hubo un natural y un gran pase de pecho. Muy poco. El cuarto fue un becerro de José Luis Iniesta, que aguantó una serie. Cuando el toro se para y hay que provocarlo, el Cid no se decide a hacerlo. Así que a otra cosa mariposa.

Ya sé que El Fandi tiene muy mala prensa, pero estuvo muy por encima de un lote muy parado y muy mirón. Sacó muchos pases limpios y ligados. Esto es así, aunque no quiera verlo casi nadie. Con las banderillas, arena y cal: clavó muy pasado en su primero y bastante más ajustado en su segundo.

Arturo Saldívar estuvo bien con su primer novillo, que embestía con la cara alta y punteando. Saldívar mostró firmeza y buenas maneras. Con el sexto, este sí era un toro, el único toro auténtico del festejo, estuvo menos bien. Animoso, pero si decidirse a tragar ni dar el último paso. Era un toro muy parado, aunque  tenía posibilidades sobre todo por el pitón izquierdo y, cuando embestía, lo hacía fuerte y con todo. Un toro muy exigente. A Saldívar le costó matarlo. Y la gente, tras dos horas y media de corrida, estaba hasta las narices.

¡Por favor, que Las Ramblas no vuelvan en una temporada larga! Son garantía de sobreros, por su flojedad y mala presentación, y de aburrimiento por su nula raza. Menos mal que mañana será otro día

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

1 Resultado

  1. josem dice:

    mis respetos al fandi como profesional que da todo lo que tiene, incluso me consta que es una gran persona y compañero, pero como torero es inexistente si lo sacas de las banderillas (y eso que ayer solo mereció la pena el último de los 6 pares). Su lote de ayer si le toca a alguno de los denostados matadores de las 2ª-3ª fila se habrían cantando sus bondades. No dió un solo muletazo aceptable. Increible que lleve 10 temporadas matando 100 corridas anuales

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