3ª del Aniversario en Madrid. Petardo cantado y… silenciado

Más o menos, sucedió lo esperado aunque más de la corrida de Antonio Bañuelos. Muy bien presentada y seria pero deslucidísima. Apurando mucho, medio se salvó el sexto toro. Víctor Puerto no tuvo suerte alguna en su regreso a Las Ventas, pero cometió algunos errores impropios de su largo oficio y veteranía. Sorprendió El Capea con una actuación tan firme como solvente aunque solamente lucida con su variado capote. Y confirmó su alternativa Jairo Miguel, también sin suerte alguna con el toro de su doctorado madrileño y con mejor material, el último toro de la tarde, el menos malo de los seis sin que el cacereño hecho en México pudiera mostrar sino ganas envueltas en verdor e inexperiencia.  

Madrid. Plaza de Las Ventas. Jueves 9 de julio de 2011. Tercera de feria. Tarde medio nublada con dos tercios escasos de entrada.Cinco toros de Antonio Bañuelos, muy serios entre los armónicos y los regordíos. Muy deslucidos. A la defensiva y rajado el primero. El segundo, suelto, muy distraído y mular. El tercero, algo más franco aunque sin romper a bueno ni humillar.  Por devolución del segundo y correr turno, en cuarto lugar se lidió un sobrero de Adelaida Rodríguez, muy descarado y astifino, sin fuerza y sin emplearse. Con medias arrancadas y la cara por las nubes el manso quinto. El sexto fue el más alegre y claro aunque muy a menos. Víctor Puerto (añil y oro): Estocada corta, silencio. Casi entera atravesada, pinchazo hondo y dos descabellos, silencio. El Capea (amapola y oro): Buena estocada casi entera, palmas. Media contraria ladeada y descabello, silencio. Jairo Miguel que confirmó la alternativa (añil y oro): Pinchazo, estocada algo atravesada y dos descabellos, silencio. Dos pinchazos y descabello, aviso y palmas.  Bien las cuadrillas. Ángel Otero destacó sobremanera en palos.

Anteayer, los reventadores hicieron lo imposible para entorpecer las estupendas faenas de El Juli hasta que, por fallar a espadas, calmaron sus voceríos que cesaron para despedirle con una sonora pitada como si hubiera pegado un petardo. Vivir para ver. Pero ayer, no. Ayer se mostraron tranquilos y silentes pese al prácticamente nulo interés del festejo, al mal juego del ganado y la consecuente actuación de la terna. Solamente El Capea se mostró solvente y variado además de lucido con el capote.

El ya veteranísimo Víctor Puerto, regresó a Las Ventas donde triunfó en su primer año de matador sin que lograra repetir aquello por el equívoco que supuso cortar cuatro orejas de esas que se dan en Madrid sin merecerlas y de los elogios de la prensa, en su mayoría indocta. Lo pagó caro, sufrió un larguísimo bache, regresó la pasada temporada  sin nada de particular y ayer, la verdad, es que no le acompañó la suerte. Abusó de las trincheras con el segundo toro y, cuando se dispuso a torear de verdad, el animal no cesó de cabecear. Al menos, anduvo digno y macheteó enseguida.

Con el descarado sobrero de Adelaida Rodríguez, Puerto hizo mal en empezar la faena sentado en el estribo. Eso estropea a los toros y este lo acusó perdiendo las pocas posibilidades que pareció tener. Desistió pronto el manchego. Se desquitó con un buen quite al sexto toro.

A El Capea, enseguida se le notaron las ganas y los progresos mexicanos en cuanto a capacidad y a cierta mejora de estilo. Valiente, sobre todo. Variado, oportuno y efectivo con el capote en su primer toro, medio pudo acoplarse con la muleta que, con la derecha, manejó con temple pero no con donosura. Tampoco este toro valió lo que pareció al principio. Y muy por encima del pésimo quinto. Tranquilo y solvente. Aunque sin ninguna suerte, ayer fue la vez que más serio le he visto.

Jairo Miguel, hecho en México donde hace años sufrió una gravísima cornada, tuvo muy mala suerte con el toro de su doctorado. Corto de viajes y a la defensiva, no le permitió templarse con el capote y menos con la muleta. Rajado hacia tablas, no encontró modo ni manera de torear con limpieza ni de confiarse por los hachazos que pegó. Y muy animoso y valiente con el bastante mejor sexto al que dio sitio sin llegar a mayores por inexperto aunque se le adivinaron buena clase y maneras.    

 La opinión de Domingo Delgado de la Cámara

LA  ERA  DEL TORO  MANSO

¿Se han dado ustedes cuenta de la cantidad de toros mansos que se han lidiado en esta Feria de San Isidro? Es cierto que ha habido bastantes toros manejables en la muleta, pero toros de bravura integral, esos que pelean con agallas en el caballo, se han visto poquísimos. Se cuentan con los dedos de una mano y sobran dedos. Tampoco se han visto corridas completas. Ha habido toros aislados casi todos los días, pero no se ha visto un conjunto verdaderamente bravo en todo un mes de toros.

¿Qué está pasando? Pues que los ganaderos lo único que buscan en las tientas es la bondad en la muleta, mientras que la pelea en el caballo desde hace tiempo les da igual. El resultado es un toro que se deja torear, a veces hasta con calidad, pero de bravura escasa. Incluso en los conciliábulos de ganaderos se comenta que es mejor un manso en el primer tercio porque así no se rompe en el caballo y dura más en la muleta. Esto es pan para hoy y hambre para mañana.

Cuando se descuida la suerte de varas, poco a poco se va incubando la mansedumbre. Es verdad que hoy en día el juego en la muleta es fundamental, pero despreciar el juego en el caballo, aunque en un primer momento no se perciba, pone a las ganaderías en el camino de la mansedumbre y el descastamiento. E iniciado este camino, es muy difícil volver atrás. Ya veremos dentro de veinte años donde habrán acabado esas ganaderías que se cotizan ahora tanto.

La de Antonio Bañuelos lidiada ayer, fue muy mansa. Hasta ahora los Bañuelos eran toros blanditos y nobles, pero ayer fueron mansos, querenciosos y complicados. La corrida seguro que no le gustó nada al ganadero. Él lo que quiere son toros facilones para que los maten las figuras. Pero cuando se especula con la bobería y la mansedumbre, al final se llega a esto: al moruchón rajado que se niega a embestir. Aviso a navegantes: ¿qué creen que  les ocurrió a los Atanasios, los Núñez, Antonio Pérez…? Puede que solo salga mala esta corrida y no pase nada; pero una corrida tan mansa y rajada, a mí me asustaría si fuera ganadero.

Víctor Puerto tuvo un primer toro manso y áspero con el que no se quedó quieto ni una sola vez. Su segundo fue un sobrero de Adelaida Rodríguez, de gran trapío y muy malas ideas. Se quedaba muy corto y tenía mucho sentido. Se lo quitó de en medio. Para estar en este plan, lo mejor es estar retirado.

El Capea tuvo un lote de toros sin clase. De esos que embisten solo a medias y con la cara alta. Se volvió a demostrar que es un gran error comparecer en Madrid recién bajado del avión de Méjico. Es necesario aclimatarse a la embestida y reacciones del toro español. Capea estuvo sin ningún sitio y mostrando una vez más su pésimo estilo torero.

Jairo Miguel tuvo un primer toro muy bronco y con mucha querencia a toriles. Un toro difícil porque, además, tenía sentido. Se deshizo de él como pudo. El sexto de la tarde no tuvo nada que ver con sus hermanos. Lució mucha clase y calidad, pero de fuerza y de raza muy justito. Por esa poca fuerza y escasa raza le costaba mucho repetir. Jairo Miguel mostró con él muy buena clase y muy buena técnica. Es elegante, echa los engaños muy bien y tira de los toros con suavidad y cadencia. Desde luego Jairo Miguel es un torero muchísimo mejor que lo que Radio Macuto decía de él. Fue una lástima que el toro no repitiera un poquito más, porque fue el único momento interesante del festejo…, pero con la espada no lo ve claro.

Por mi parte, estoy deseando volver a ver a este chico, porque su clase y su clarividencia pueden hacer de él un torero importante. Tiene a su favor la juventud. Además ya ha vivido la cara más dura del toreo, con aquella cornada horripilante que casi lo mata. Pero a este chaval hay que darle toros porque da gusto ver lo largo y limpio que torea. Jairo Miguel estuvo rodeado de una muy buena cuadrilla: José Luis López y Ángel Otero brillaron tanto en la brega como con los palos.

La Feria del Aniversario está siendo tan mala como esperábamos. Con tan estupefacientes carteles, ¿qué se podía esperar? Demasiada gente está acudiendo a la plaza…

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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