Toros en Madrid. David Mora, primer triunfador del verano

Tras los fastos de San Isidro y el Aniversario, ayer en Las Ventas volvimos a la normalidad del cuarto de plaza, con los dos mil japoneses y los dos mil aficionados de más entrega. El resto de la plaza, granito vacío. Pero estas corridas veraniegas son muy necesarias, porque Madrid es la única plaza de temporada que queda. Es, pues, el único lugar donde los toreros que no han tenido suerte pueden reivindicarse. Y ya tenemos un primer triunfador: David Mora. David Mora aprovechó su oportunidad y cortó una oreja.

La corrida de ayer en Las Ventas resultó mucho mejor de lo que a priori se esperaba. Los toros de Martín Lorca siempre han sido muy flojos, por lo que nos temíamos una corrida deslucida por inválida. Pero no fue así. Únicamente el primero fue un inválido. El resto de la corrida, aún manseando más de lo debido en el caballo, y aunque en el último tercio les faltó algo más de carburante, fue muy noble, muy buena para el torero. Casi todos los toros se prestaron al triunfo y con casi todos ellos los diestros podrían haber estado mejor de lo que estuvieron.     

Quien sin duda pudo estar mucho mejor fue Oliva Soto (por cierto, ¿quién hizo los lotes? Había cuatro toros muy serios y dos bastante más chicos que fueron precisamente los que le cayeron a Oliva Soto). Pues bien, a pesar de que el tercero era un toro anovillado y de buenísimas intenciones, Oliva fue incapaz de quedarse quieto ante él.  Ciertamente el toro no duró mucho, pero tenía treinta pases buenos y Oliva fue incapaz de darlos. Le falta la cualidad más esencial: el valor. Por eso baila tanto. Y con posturitas de tablao no basta. De vez en cuando hay que quedarse quieto y llevar toreados a los toros.

En el sexto salió más decidido y se quedó más quieto, pero la faena no tuvo calidad por la abundancia de enganchones y de muletazos vertiginosos. El toro era muy pronto y embestía con agresividad, aunque le costaba humillar. Oliva nunca le cogió el aire ni supo torearlo con limpieza. Mal con la espada en los dos. Ya son muchos los toros que se le han ido y ya son muchas las oportunidades malgastadas…

Serafín Marín se encontró en primer lugar con un imponente colorao muy noble, pero que resultó ser un inválido total. Debería haber sido devuelto. El cuarto, también muy serio, tenía mucha calidad y un gran pitón  izquierdo, pero estaba muy justito de fuerza y raza. Serafín vio claro que tenía que darle sitio y no atacarlo. Y así lo hizo. Lo toreó con limpieza y sin permitir que el toro se cayese. Sin embargo el triunfo no llegó. Faltó algo. ¿Qué era lo que faltó? Un punto más de despaciosidad en los muletazos y algo más de clase a la hora de interpretar. Pero Serafín, que es muy valiente, cada vez es más poderoso… Pero no dispone de esa chispa, de ese pellizco… No se puede tener todo en la vida, ¡qué le vamos a hacer!…

El segundo de la tarde era un burraco muy astifino y de gran presencia. Manseó lo suyo en el primer tercio, pero llegó a la muleta  con muchas posibilidades. Delante de él David Mora mostró sus avances y su buena evolución. Tuvo empaque y mucho valor. Ahora está empezando a saber torear. Cuando un torero tiene valor, tiene los cimientos necesarios para aprender todo lo demás. Y este es el caso. Ya echa los engaños al hocico y engancha los toros por delante. Esto le permitió ligar dos primeras series muy buenas, de muletazos largos y hondos. Después, muy vertical, dio otras dos series toreras y con empaque. El toro era muy bueno, pero no duró mucho más. Estocada de entrega y oreja merecida.

El quinto fue muy noble, pero le faltó fuerza y raza. David estuvo con su entrega de siempre y sacó bastantes muletazos estimables. Saludó desde el tercio. Ahora la próxima asignatura a aprender es la de dejar la muleta en la cara entre pase y pase. Esa es la diferencia entre una oreja y dos orejas. Este chico es un ejemplo de entrega y afición. Es impresionante observar la evolución que ha experimentado en el último año. Evolución lograda gracias a su tesón y a los buenos consejeros. Enhorabuena. A seguir así.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

2 Resultados

  1. Cuentacuentos dice:

    David Mora quiere hacer bien las cosas y tiene valor, tela.
    La pureza y la profundidad son sus credenciales.
    Le falta manejar mejor la muleta, que le fluya el toreo más natural, pero tiene una base muy sólida que es el valor. Y a partir de ahí, se hace un torero. Creo que puede tener su sitio, y de momento los empresarios se lo están dando.

  2. josem dice:

    la faena de mora me parecio un faenon en san isidro con la plaza llena le hubiesen pedido las dos orejas

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