6ª de San Juan en Alicante. Perera, lo único serio de la tarde

Bajón de público. Natural. Aparte la crisis, la gente ya no traga carteles con Cayetano. Y para colmo, Julio Aparicio. Asegurado el petardo de ambos, quien pagó el pato de la taquilla fue Miguel Ángel Perera que fue el gran salvador de la tarde. Con el peor lote, el extremeño cumplió con creces y triunfó saliendo a hombros. Se la jugó a tope como siempre y cuajó la faena más importante de la feria con el quinto toro de La Palmosilla del que podría haber cortado dos orejas si hubiera manejado bien la espada. Logró una de cada toro de su lote. El año que viene deberían meterlo junto a los mejores. Él es uno de ellos.

Plaza de toros de Alicante. Jueves 23 de junio de 2011. Sexta de feria. Tarde medio nublada, con brisa  a veces moleta y un tercio de entrada. Seis toros de La Palmosilla suficientes pero con muy poca cara. El pobrísimo de pitones primero se defendió en el caballo y terminó andarín aunque inofensivo. Más aparente fue el segundo que, en apariencia manejable, cortó los viajes, sobre todo por el pitón derecho. Cubeto y sin fuerza aunque muy noble el tercero. Enclenque y mediocre el quinto. Y con muchos pies aunque liquidado en varas el sexto. Julio Aparicio (añil y oro): Pinchazo horrible y estocada, pititos. Estocada, división al saludar. Miguel Ángel Perera (grana y oro): Pinchazo y estocada, oreja. Casi entera caída y descabello, aviso y oreja. Salió a hombros. Cayetano (agua marina y oro): Dos pinchazos y casi entera, silencio. Estocada atravesada y descabellos, división de opiniones.

Duele ver a estos hijos y nietos de grandes figuras que continúan empeñados en seguir vistiéndose de luces a sabiendas de su incapacidad. Julio Aparicio muy especialmente, mas el famoso del cuore Cayetano, no tienen el más mínimo respeto por sus apellidos ni por la historia de sus progenitores. Y la gente, inevitablemente mosqueada cada vez que los ven en los carteles, ya no se fía y por eso ayer no hubo ni un tercio de entrada de pago.

La tarde la salvó el único torero serio y digno del la terna, Miguel Ángel Perera que, como siempre, dejó patente el excepcional valor que posee sin que las muchas gravísimas cornadas que ha sufrido hayan hecho la más mínima mella en su ánimo. Ayer mismo, tras sufrir una terrible voltereta al empezar su faena al primer toro, continuó jugándosela como si tal cosa, incluso por el lado derecho a sabiendas de que por ese pitón el toro era un criminal. La vergüenza torera de Perera no tiene límites. Hasta con el enclenque quinto – ¡qué mal lote tuvo el extremeño¡ – hizo en los medios lo mejor de la tarde y lo más importante de esta feria a base de templarlo firmísimo y de llevarlo prendido de los vuelos de su poderosa muleta, sacando magistral partido de un toro que no valió un duro.

Lo de Aparicio con el primer toro fue de pena. No lo quiso ni ver desde que salió y se limitó a matarlo prontísimo sin haberle dado ni un pase. Ni lo intentó. Pero lo peor para el torero fue que la gente pasó del petardo y ni le pitaron. Luego se estiró con el capote en el mucho mejor quinto, pero de seguido se fue de naja de mala manera. Y con la pañosa, otro tanto, un buen arranque y hacer como que quería sin querer de verdad. Menos mal que el toro se rajó y el paripé quedó desacreditado pese a los pellizquitos que pegó en algunos remates.

A Cayetano le molestó mucho el viento en su baldío intento de recibir al tercero. Muy débil el animal, a poco de iniciar la faena, se echó dos veces mientras el torero exhibió como pudo su natural empaque al torear con todas las ventajas con que suele al presentar y mover la franela. Las pocas fans que le quedan, le jalearon todo. Y como el toro fue un bendito, la gente tragó hasta que Cayetano se echó fuera con la espada. Al sexto, tras darle feos capotazos en cuclillas, se lo mataron en varas y poco le quedó para que Cayetano volviera a las posturas inútiles en una faena de imposible trazo y llena de tropiezos por lo moribundo que había quedado el noble animal. Increíble la escena de este atentado a la grandeza de sus antepasados.  

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: