Observatorio Taurino. La vuelta de José Tomás sigue dando que hablar

Y se armó el follón  

La semana pasada habíamos escalado a la atalaya de este Observatorio para tratar de catalogar las luces y las sombras de la esperada reaparición de José Tomás. Aquella misma noche, recién entregada la página, surgieron nuevos datos sobre los entresijos y la estrategias del divino que han llenado de perplejidad el mundillo taurino. El blog Los Toros en el siglo XXI era el primero en confirmar ciertos rumores que se avanzaban la semana pasada: el madrileño no estaría en las plazas de los Chopera. Comenzaba el lío.

La torre de Babel

Casi sin solución de continuidad, el apoderado de Tomás, Salvador Boix, asomaba la gaita con tono campanudo y solemne para confirmar la noticia añadiendo que había existido “una gran tensión” entre ambas partes para justificar la ausencia. En esos momentos ya se sabía que el galapagarino tampoco iba a estar en uno de sus ruedos talismán, la plaza de Málaga. La negativa se produjo después de una farragosa e intermitente negociación -la empresa de Fernando Puche le había ofrecido reaparecer en ese coso- argumentando “falta de confianza en la empresa” ante la hipotética creación de un miniabono que apuntalara la morterá del madrileño con festejos de menor presupuesto. Llegados a este punto cabría hacerse algunas preguntas: ¿Se negarían a vender la entrada en un paquete por dignidad o es que quieren su propia parte en ese miniabono? La verdad es que estarían en su derecho de pedir participación en un beneficio generado por ellos pero otra cosa es erigirse en supuestos guardianes de una ética que se viene abajo al mezclarla con esos billetes que tanto dan que hablar…

La guerra fría

El caso es que las noticias encadenadas sacaban a la luz otros rumores. Ya habíamos avanzado la pasada semana las dificultades que podrían surgir al negociar con la casa Matilla, gestora de la simbólica plaza monumental de Barcelona, que vive sus últimos días en actividad sin saber si Tomás actuará en la última función taurina de su larga y rica historia. Pero había más: desde todos los flancos se empezó a insinuar un hipotético complot de los grandes nombres del empresariado taurino que perseguiría mantener el statu quo del negocio y rebajar las astronómicas pretensiones económicas del diestro de Galapagar. Blanco y en botella: lo que subyace es una pugna soterrada por un poder que hace muchos años pasó de los matadores a las empresas. ¿Es José Tomás un moderno Quijote? ¿quieren rebañar parte de las plusvalías que generan a las empresas? ¿Son unos peculiares -pero codiciosos- antisistema del toreo? A estas alturas ya no caben dudas: El Divino y su equipo -Boix sólo es la fachada- hacen la guerra por su cuenta aunque ese papel de Robin Hood justiciero que se han arrobado empieza a chirriar, y mucho.

Pasta y poder

Recapitulemos: el asunto se puede resumir con facilidad. José Tomás y sus muchachos, como todo hijo de vecino, persiguen sacar la máxima rentabilidad de una simbólica y contada reaparición que aún no se ha producido. El conflicto es de poder, de sacar mayor tajada económica que los empresarios que le contratan al calor de un indiscutible tirón que luego tendrá que refrendar en el ruedo. Que nadie busque otras alturas de miras: money, money, money. Lo demás son cuentos para ingenuos aunque algunos empiezan a bajarse del tren mientras se sigue cuestionando la calidad de unos carteles plagados de nombres mediocres. ¿O no?

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

2 Resultados

  1. Uno del dos dice:

    Money, Money, Money la trilogía de la reaparción de José Tomas según Alvaro del Moral. Frente a la lúcida apreciación de Dº Álvaro algunos insisten todavía en el cuento de la ÉTICA. Me viene a la memoria el artículo de opinión del tertuliano de El Albero -felizmente desaparecido- Ángel Arranz en una especie de tratado que tituló: Diez lecciones éticas sobre José Tomás. Algunas perlas alucinantes:

    1ª) SU PUESTA EN ESCENA.- Casi desde sus comienzos, y más desde su reaparición hace un año en la Monumental de Barcelona, los limitados pero suficientes paseíllos de José Tomás, han ido precedidos de auténticas expectaciones que rebasan con creces los círculos y circuitos taurinos. Si idiosincrasia, gallardía y entorno dan la categoría y solemnidad que todo acontecimiento taurino merece. Poco o nada que ver con el montaje frívolo, cómplice, déspota, rutinario o casposo del taurinismo casi al uso.
    2ª) TOREA Y DEJA TOREAR.- Podía y puede sumar más corridas y dineros, pero, parece que en su escala de valores predomina: “el vive y deja vivir”; es decir: “toreo y dejo torear”. Por supuesto, al igual que todos los personajes íntegros y sensatos, da prioridad a la calidad sobre la cantidad. Como llena las plazas, los emprendedores, empresarios o especuladores no le suelen anunciar en el mismo cartel con otras figuras: ¿pero cuantas figuras estarían dispuestas a sortear, alternar y seguir con frecuencia la emoción – conmoción que despierta José Tomás? Tienen mucho coraje los compañeros que se anuncian y actúan con el de Galapagar. Ha puesto en evidencia las carencias de las estadísticas.
    3ª) SU SENTIDO DE LA UNIDAD EN EL CEREMONIAL DE LA CORRIDA.- En las muchas “corriditas” de la pasada y pesada feria de San Isidro apenas se había toreado de capote. Apenas se habían dado ventajas a los toros. Apenas dejan lucir, o se lucen picadores y banderilleros. Ese histórico 5 de junio hubo variedad, colaboración, precisión, unidad y belleza, individuales y colectivas, en la bárbara y sagrada liturgia taurina. Poco o nada que ver con esa pseudotauromaquia posmoderna o modorra –de moda-, reducida a “faenitas” bipartidistas de muleta a base de pocos y mediocres naturales, y de múltiples derechazos repetitivos sin alma, corazón y vida. Claro que hay honrosísimas excepciones.
    4ª) NO SE INMUTA ANTE LAS ADVERSIDADES.-Es el lidiador que con más generosidad se aplica lo que dijo Belmonte: “para torear hay que olvidarse del cuerpo”. Su sentido de la responsabilidad lo define muy bien cuando dice y hace eso de: “antes una cornada que un paso atrás”. Ese sacrificio no es obligado, ni siquiera recomendado por sistema, pero tampoco justifica tantas excusas o pasos atrás de muchos colegas. De todos los toreros que he visto y analizado, es el que se pasa más cerca a más toros, y es el que menos se queja, enmienda y alivia antes las contrariedades límite que se puedan originar en el ritual melodramático del ruedo.
    5ª) TIENE PERSONALIDAD PROPIA.- Se agradece que en esta globalización de copias, fotocopias, inercias, imposiciones, controles o imitaciones sosas y romas del más de lo mismo en la aptitud y actitud de personillas y cosas, haya fenómenos iconoclastas que descubren horizontes con más verdades y honduras que las conocidas o establecidas. En eso consiste ser genuino y crear formas y fondos de ser, de estar y de sentir con adeptos que motiven el porvenir. Las decisiones que toma solo o en grupo dentro y fuera del ruedo para realizarse o conseguir objetivos, dan sopas con honda a muchos típicos-tópicos y costumbres agotadas, caducadas, maleadas o equivocadas que parecían imprescindibles. Dos muestras: su apoderamiento, o sus brindis al conjunto del respetable por encima de respetuosos brindis particulares. Poco o nada que ver con el mamoneo y manoseo de lo hipócrita o artificialmente “correcto”.
    6ª) EXIGENTE HASTA LA PERFECCIÓN.- Queda algún tontaina diciendo que a José Tomás, los toros le tropiezan bastante los engaños. Es un espejismo, a otros les tropiezan menos porque casi siempre se inhiben con esos toros que topan los engaños. Además José Tomás alarga las series o tandas de capote y muleta hasta lograr o intentar lograr la perfección en su concepción del arte de torear. Visualizar y estudiar sus demostraciones maestras y artísticas del día 5, o las prácticas épicas del día 15. ¿Se puede tener más afición y compromiso? Ha demostrado que hace los deberes con altruismo y aguantes infinitos a toros que hasta ahora creíamos que eran ilidiables o imposibles para éxitos y triunfos.
    7ª) SU TAUROMAQUIA DERROTA AL TOREO POSMODERNO.- Y nos da la razón a los que veníamos criticando y denunciando el adocenamiento de casi toda la tauromaquia actual. Ese confundir ética con cosmética, estética con sintética, postura con compostura o técnica con arte; en la cara, en la distancia, en la colocación, en el terreno, en el manejo de los “trastos” y en el embroque con el toro ya no tienen argumentos ni perspectivas de repercusión y continuidad. Ese toro, torero y toreo abundante, consentido y aburrido tiene las temporadas contadas. Y si llegan a televisar los sucesos “tomasistas” de los días 5 y 15 de junio del año 2008, el falso toro, torero y toreo posmoderno se hubieran derrotado al instante.
    8ª) UN TORERO EXPERIMENTAL.- ¿Porqué algunos toros cogen varias veces a José Tomás? Quizá porque está ensayando nuevas fórmulas, métodos o códigos para conseguir más vistosidad y expresividad en la lidia a toros que en principio no parecían reunir condiciones para dar el juego y fulgor que clama y reclama el público y el toreo propiamente dicho. Y lo hace con la sencillez, la “locura”, la calma y la naturalidad de los genios que han logrado transformaciones de cualquier tipo para el progreso o provecho comúnes.
    9ª) MÁS ALLÁ DE LA ESFERA TAUROMÁQUICA O TAUROMÁGICA.- Es lógico que un artista innovador y creativo del calibre de José Tomás traspase barreras y fronteras acotadas o sectoriales. Su entrega y pundonor aparca la primitiva y eterna polémica de: “toros si o toros no”. La cuestión es vislumbrar, plasmar y contrastar la fuerza de la razón con la razón de la fuerza.
    10ª) CONSECUENCIAS.- La impronta tomasista produce secuelas de alcance y calado en el presente y futuro de LA TAUROMAQUIA. Entiendo por toreo posmoderno, como el destoreo sistemático de la suertes descargadas; el destoreo por trazos y líneas rectas horizontales o en diagonal hacia las afueras incapaces de dominar y repetir las embestidas de los toros. El toreo posmoderno es el destoreo de orejitas en plazas consumistas, y que inspira palmas de tango en plazas consumadas a la quinta o sexta tanda que se repite sin ton ni son con las anteriores. El torero y el toreo posmodernos son derivados de los numerosos toros mansoinválidos, mansosuavones y mansodesconcertantes que salen por los chiqueros. En efecto, son antitoros bravos que dan sustos y cornadas, pero que cuestionan el mérito y vigencia de la verdadera Tauromaquia.

    CUANDO UNO LEE ESTAS CHORRADAS Y LAS COMPARA CON LO ESCRITO POR ÁLVARO DEL MORAL Y EL COMPORTAMIENTO DEL MONSTRUO COMPRENDE A LA PERFECCIÓN QUE NO HAY UN TONTO BUENO

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