Consideraciones valencianas

Apareció en el portón de cuadrillas muy pálido y ojeroso, con una delgadez casi propia de la anorexia. Y mal vestido de torero: por primera vez en su carrera, pésimamente vestido de torero. Se pasó la tarde ausente, mirando al suelo. Su cara de sufrimiento era patente. Debió pasarlo fatal. Tuve la impresión de que solo reaparecía para que no se diga que el toro de Aguascalientes lo quitó del toreo. No pudo con su primero, un toro encastado que había que someter por abajo. La faena fue una sucesión de enganchones y desarmes. Con este toro no convenció a nadie. Pero en su segundo llegó el volteretón y se desató la histeria.

Mal asunto es que para triunfar haya de cogerte un toro. Triste sino el de los toreros patéticos: solo mantienen su fama a base de golpes. Y cuando consiguen dominar la técnica y el toro ya no los coge, dejan de interesar. Se trataba solo de un asunto de morbo.

Se ha hablado mucho sobre el valor del elegido. Sin embargo yo veo que cuando los toros le cogen, se debe a su pésima técnica, a su mediocre conocimiento de los toros y  a su nulo sentido de la lidia. Las volteretas llegan por su pésimo oficio, no por una voluntad deliberada de arrimarse.

Y, señores, a una figura del toreo se la debe exigir una técnica pulida y un buen conocimiento del toro. Estar a merced del toro, cual becerrista incipiente, no es de buen torero, por mucha clase que se tenga. Así se explica el miedo pánico a la televisión, el cuidado escrupuloso de las ganaderías a lidiar y las minitemporadas parcas en festejos. Con una temporada normal, como la de cualquier torero, con televisión, toros normales y corrientes y ochenta corridas, el fenómeno se derretiría como se derrite un helado en el calor de un día de verano. Hubo que tenerlo en el frigorífico. Jamás ha terminado una temporada. Y visto lo visto en Valencia, los dieciséis toros que le esperan me parecen demasiados. Vamos a ver si es capaz de llegar a Barcelona allá en septiembre.

Por todo lo dicho, es un agravio la dureza con que se trata a los demás toreros, mientras que al elegido solo se le dan palmaditas en el hombro. Sin ir más lejos, los tres señores que torearon el viernes en Valencia, con independencia de gustos personales, son tres profesionales capaces de poder al toro y dar la cara en todas partes durante años y años. Y solo les llueven pedradas. Vivir para ver.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

6 Resultados

  1. COMENTARIO dice:

    En el toreo, el valor es una virtud. Si sólo se necesitase inteligencia y no valor, sólo nos gustaría el ajedrez. En vez de gustarnos el ajedrez y el toreo. Por supuesto el toreo nos gusta muchísimo más. La legítima apreciación de las cosas lleva a la gente a admirar a José Tomás porque le encuentran valentísimo. Virtuoso. Sin desmerecer a nadie.Como debe ser, claro.Por eso el mejicano salió a hombros. Faltaría más. Es de una impertinencia gigante bromear hablando sobre lo mucho que José Tomás ama la vida para afearle el hecho de que haya elegido qué ganadería quería matar, como todos los que están arriba. Y hablando sobre la tecnica torera de JT, se puede decir exactamente lo mismo sin resultar faltón. Naturalmente todo el mundo puede tener apreciaciones legítimas sobre cómo se debe torear. Pero puede ser una falta de educación, don Domingo, hacerlo como si usted estuviese harto de matar toros a estoque. Ustedes dos, a quienes siempre leo, deciden dónde o cuándo se publican sus cronicas o libros… Igualmente José Tomás decide que no quiere televisión y es legítimo. La expresión vergüenza nacional hay que dejarla para zp o para los borrachos etarras de los tendidos de sol de la plaza de Pamplona. Pero no para José Tomás.

  2. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    No me ha entendido. La vergüenza nacional no es José Tomás que tiene todo el derecho de mundo de hacer lo que hace. la verguenza nacional es que los mismos que han creado el mítico producto crean en su propio invento con un fanatismo exclusivo realmente inaguantable. A mi me ha encantado muchas veces José Tomás y ahí estan mis crónicas. Pero que actuaciones como la de ayer en Valencia se magnifiquen y se sobrevaloren hasta el infinito, me parece una vergüenza.

  3. Currillo dice:

    Triste sino el de los toreros patéticos: solo mantienen su fama a base de golpes
    A mí me gustaría que Domingo abundara esta frase sobre los toreros patéticos. ¿Le ha pasado lo mismo a David Silveti? ¿Qué otros toreros han estado arriba a base de golpes?

  4. Antonio Fuentes dice:

    Domingo, lo que no entiendo es el soberano repaso que le pegas a José Tomás y la manera con la que alabas a las tres figuras del día anterior después de matar una gatada indigna de figuras del toreo que tenían que haber salido a reventar la tarde porque aunque no estuvieran en el mismo cartel que Tomás, de una forma u otra estaban alternando con él.Y deberían haber salido a morder y decir: “ni José Tomás ni leches, aquí el que manda soy yo” y salieron a pasar una pachanga los tres. Sobraditos y sin ningún ajuste. Manzanares a años luz del que yo vi este año en Córdoba, Jerez y Sevilla.
    Yo creo que definitivamente a tí solo te interesa el dominio del animal y las formas y el fondo las valoras poco.
    Son dos formas de entender esto: la de la técnica y el oficio por un lado y la de la emoción y la pasión por otro. Yo sin estas no entiendo el toreo.
    Respeto muchísimo vuestra opinión porque sé sobradamente de vuestro conocimiento sobre la tauromaquia, pero creo que os pasáis un pelín dando caña.
    Un abrazo!!

  5. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    Antonio, cuanto siento que padezcas tan gravemente de tomatosis aguda. Eso limita lo buen aficionado que eres y que hasta pierdas la ecuanimidad en tus juicios. Recurres a desmerecer lo hecho por Ponce y Manzanares la tarde anterior en la que todos hemos coincidido que la corrida de Garciagrande estuvo mal presentada aunque solo los tres primeros toros, no los tres últimos. La faena de Ponce al cuarto fue con abismal diferencia la mejor de la feria y así la ha calificado en Jurado de la Diputación. Lo que pasa es que Tomás os ciega, os vuelve locos de atar. Sé de primera mano que el gran torero que tanto apasiona a los Molina le dijo a un ilustre compañero durante la corrida en que torearon juntos en Roquetas de Mar, que Tomás no pegó un solo pase bueno y que estuvo toda la tarde a merced de sus toros. Que Tomás estuvo muy valiente nadie lo ha negado. Pero a mi el que me gusta es el Tomás de hace tres años en Jerez y en Huelva. El Tomás de anteayer en Valencia me parece desastrso. Por muy emocionante que fue lo que ocurrió, eso no es torear, eso es exponerse locamente a la cornada. Eso es el antitoreo. No me explico como un hombre tan inteligente como tu puede caer en semejante equívoco y pase a formar parte de los alucinados y de los críticos trincones de la mafia tomasista que también están forrándose a cuenta de su asquerosa connivencia con el aparato propagandístico que inunda todo.

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