2ª de la feria de San Antolín en Palencia. Los toros de Montalvo no están en Cultura

Un podrido envío de la ganadería salmantina de Montalvo, elegido y apañado para el ayer también ausente Cayetano, deparó uno de los espectáculos más vergonzosos de la temporada. Solo El Cid pudo estar medio entonado con el más resistente primer toro. Luego, el mismo Cid, Miguel Ángel Perera y el sustituto, Daniel Luque, se estrellaron por completo frente a una colección de reses inútiles, incluidos los dos sobreros que salieron del mismo hierro.

Palencia. Plaza de los Campos Góticos. Jueves 1 de septiembre de 2011. Tarde nublada, algo bochornosa y amenazante con media entrada escasa muy repartida. Ocho toros de Montalvo incluidos los sobreros que reemplazaron al segundo y al sexto, devueltos por inútiles. Bien aunque desigualmente presentados, con cara y nobles en distintos grados de fuerza, pero sin casta.  Escasa la del muy manejable primero. Blandísimo y casi nulo el sobrero. Enclenque el más alegre de salida tercero. Aún más el manso cuarto. Renqueante y completamente inválido el quinto que murió apuntillado. Devuelto el inválido sexto, se corrió otro sobrero de Montalvo, asimismo inviable que fue mantenido para que el desastre terminara de una vez. El Cid (malva y oro): Dos pinchazos y estocada, aviso y silencio. Tres pinchazos y estocada atravesada que hizo guardia, silencio tras leve división. Miguel Ángel Perera (musgo y oro): Tres pinchazos y casi entera, silencio. Daniel Luque (marfil y oro con remates negros): Casi entera trasera ladeada y descabello, silencio. Estocada caída, follón mayúsculo.

Nos adherimos a lo que ha escrito en ABC nuestro querido amigo y compañero, Andrés Amorós, sobre la reciente aparición en el BOE del decreto por el que los toros pasan a depender del Ministerio del Interior al de Cultura:

“No hay novedad alguna con lo que ABC ha publicado varias veces pero conviene reiterarlo:

1/ No se opone esto a las competencias asumidas por las Comunidades Autónomas porque se trata de una función de fomento y protección.

2/ Se concreta en las competencias que tenía Interior: registros administrativos y presencia en la Comisión Consultiva Nacional de Asuntos Taurinos (Presidencia, reservada a la ministra, y Secretariado).

3/ Lo más importante es lo simbólico, la razón que se aduce oficialmente para todo esto: proclamar que la tauromaquia es «una disciplina artística y un producto cultural». Y que es oportuno defenderla «en atención a la tradición y vigencia cultural de la fiesta». A estas frases nos agarraremos todos reiteradamente, a partir de ahora.

4/ ¿Quiere esto decir que la Fiesta es ya intocable respecto a las decisiones de los Parlamentos Autonómicos? Me temo que no. Otros, más optimistas, creen que sí: que esto, de haberse aprobado antes, hubiera impedido la prohibición catalana. Desde luego, no se afirma así literalmente en el Decreto. Si llegara a producirse otro intento de prohibición, el conflicto jurídico sería muy complejo. Hablarían los abogados. Y el tiempo. Y la voluntad política de los que, en ese momento, ejerzan el poder central.

En todo caso, no es una mala noticia para los aficionados a la Fiesta. Esta vez, las venerables páginas del BOE nos han dado una alegría.”

Y añado yo que será la profesión en su conjunto la que tendrá que tomar cartas de naturaleza sobre el tema si de verdad quieren que la crianza del toro, la lidia y el toreo sean tomados completamente en serio por cuantos nos movemos alrededor y, sobre todo, por los aficionados. Como decíamos ayer, y no quiero insistir, los matadores sobre los que pesa el grueso de cada temporada deberían hacerse respetar tanto dentro como fuera de las plazas. Ese núcleo de grandes figuras que a primeros de año se dio en llamar “G 10”, lo primero que debería hacer es que entre ellos solo estén los diestros que son realmente importantes y prescindir de los que se arriman para pasar por uno de los principales. Ayer mismo, en Palencia, estaba anunciado Cayetano quien, por unas cosas o por otras, lleva varios años figurando en la mayoría de las ferias con rango y en lugares preeminentes sin merecerlo. De ahí que, cuando se supo que por su prolongada ausencia iba a ser sustituido por Daniel Luque, el cartel quedó completamente cerrado al alternar con El Cid y con Miguel Ángel Perera. Y es que para serlo hay que merecerlo. No bastan la fama, ni los apellidos, ni la popularidad, ni la propaganda exacerbada. Las figuras tienen que serlo sobre todo profesionalmente. Y en ello, ser y estar para que nadie pueda dejar de tomarles en serio. Y que sea el toro y solo el toro el que ponga a cada cual en su sitio. Los de ayer, elegidos y apañados para Cayetano, no valieron para situar a ninguno de los tres espadas.

La ganadería de Montalvo tiene un nombre histórico. Nunca olvidaré a Juan Mari Pérez Tabernero que fue quien heredó estos toros de su madre, doña María Montalvo, procedentes de los de su inolvidable padre, don Antonio, ni de sus toros de infinita clase que se disputaron todas las grandes figuras de su tiempo. Ahora, los toros herrados con los dos círculos concéntricos, los cría el nieto de don Antonio, José Ignacio, y llevan las sangre de Domecq. No ha sido fácil entroncar ambos encastes aunque los lleve por separado. Desde estos antecedentes y consecuentes, asistimos expectantes a la corrida de ayer sin saber que nos esperaba un desastre sin paliativos.

Echando las manos por delante y noble aunque sin clase tomó el primer toro los iniciales capotazos de El Cid que, ganando terreno, los cerró no del todo bien en los medios antes de que tomara un serio puyazo. El Cid quitó más asentado que antes, perdiendo las manos en toro en banderillas. De menor a mayor ajuste empezó la faena por redondos que mejoró en las siguientes rondas, perdiendo el toro las manos otra vez aunque sin gravedad. Abierto y ya tardeando aceptó los naturales que mejoró al repetirlos. Luego redondeó los redondos, añadió circulares invertidos sufriendo un susto en uno de pecho hasta ligar otro que cosió a la dosantina, único instante en que reaccionó el público. Sobraron los adornos que El Cid casi nunca siente como propios y pinchó.

Visto lo visto hasta la salida del cuarto toro, lo mejor de la tarde había corrido a cargo de El Cid. Pero tampoco este toro pareció valer un duro en su salida. Tomó un puyazo de corrido en su viaje suelto hacia el picador contrario, esperó, escarbó, se dolió en palos, y aunque El Cid intentó pasarlo de muleta muy por arriba y aliviándolo, el animalito la tomó rebrincado y sin la más mínima intención de comerse el engaño salvo en un par de redondos y en el de pecho. Pero se cayó al rematar uno el de Salteras mientras algunos empezaron a clamar lo aburridos que estaban. Paciente e insistente, El Cid continuó en un baldío propósito con la zurda, su mano favorita que, esta vez, solo le sirvió para descararse en los cites y para darlos medios cuando no cortísimos. Y lo mismo de nuevo con la derecha. Los adornos, como los del primer toro, también sobraron. Como asimismo los varios pinchazos.    

¿Es Miguel Ángel Perera el más valiente entre los que más lo sean actualmente?  Yo creo que sí. Pero no pudo demostrarlo con el descoordinado segundo toro que fue devuelto. Tampoco le valió a Perera el más serio aunque blandísimo de remos sobrero que peleó queriéndose quitar el palo en el puyazo que tomó. Sin embargo, galopó en el segundo y tercer par de banderillas, dejándose luego en la muleta que Perera manejó con firmeza y exactitud al llevarlo a media altura sin que el toro prestara emoción por cada vez más agotado. Ni para el arrimón valió.

Aliviadísimo en varas pasó a banderillas el renqueante quinto. Pero Miguel Ángel lo brindó y quiso empezar la faena en los medios con pases cambiados sin que el toro acudiera al cite. Tuvo que desistir. Al dar un tercer pase por alto con la derecha en el tercio, el toro se desplomó. Tampoco pudo pasar en un primer redondo y volvió a derrumbarse. Tuvieron que apuntillarlo. La bronca fue de campeonato.

El sustituto Daniel Luque solo pudo apuntar sus siempre esperadas  verónicas con el vareado y más alegre aunque también débil aunque bravo tercero que salió hecho polvo el único puyazo. Bien bregado por Mariano de la Viña, Luque lo tomó con la muleta para sobarlo por alto con la mano derecha. El toro protestó por arriba y, lo mismo, en los solamente iniciados redondos porque, al tercero, se cayó. Por el lado izquierdo no pasó y volvió a caerse. ¿Para qué seguir?

Y menos mal que no vino Cayetano quien, actúe o no, los toros que le eligen casi siempre dar lugar al escándalo. Al menos, Luque pudo estar sembrado por verónicas antes de que el sexto también se derrumbara. Luque lo tiró a la arena para que lo devolvieran y asomó el pañuelo verde. No tuvo fuerza ni para volver a los corrales y Luque se ofreció a matarlo. Con otro sobrero del mismo hierro, asimismo inválido, se reprodujo el escándalo y fue mejor lidiarlo como terminal para que el festejo acabara eutanásico. Luque pegó tres suaves redondos, el toro volvió a echarse y  mató en medio de un monumental follón que se prolongó hasta después de terminar el festejo. Todos los toreros de la primera fila como los empresarios de las principales plazas, incluidas todas las de las capitales de provincias, no deberían contratar a Cayetano nunca más. De eso hablaban ayer en el callejón los afectados.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

1 Resultado

  1. J.A. del Moral J.A. del Moral dice:

    Muchas gracias a ti. Un gran abrazo

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