1ª de la Clausura en Bayona (Francia). Perera destrona a Castella en el escenario más importante de su feudo

Bayona es la primera ciudad taurina de Francia y su plaza de toros la más seria y la de mejor público del mundo tras las de Sevilla, Bilbao Lima y La México. Ayer se dirimía un duelo en esta cumbre entre la máxima figura que ha dado el país galo, Sebastián Castella, y el más valiente de las figuras que lo son de verdad entre las españolas, Miguel Ángel Perera, frente a una corrida muy seria y no fácil salvo el estupendo sexto toro de Jandilla. Ganó el extremeño con cuatro orejas y salida a hombros. Castella no cortó ninguna.

Bayona (Francia). Plaza de Marcel Dangour. Sábado 3 de septiembre de 2011. Tarde nublada tras una mañana de intensa lluvia con dos tercios largos de entrada.  Siete toros de Jandilla incluido el sobrero que reemplazó al primero, devuelto tras desprendérsele la vaina de un pitón. Magníficamente presentados y de juego desigual. Con genio el primero. Bravucón y manejable el segundo. No tanto aunque también el tercero. El cuarto rompió a noble gracias a quien lo templó de maravilla. Y al contrario el bravucón quinto. Y excelente por todo el sexto que fue el de la corrida. Sebastián Castella (amapola y oro): Estocada caída, silencio. Casi entera caída, ruidosa petición menor y ovación con saludos. Buena estocada, ovación. Miguel Ángel Perera (coral y oro): Estocada, ovación con saludos. Estoconazo desprendido, dos orejas. Gran estocada, dos orejas y salida a hombros.

Había expectación entre los aficionados y los profesionales con este enfrentamiento entre Sebastián Castella y Miguel Ángel Perera. Ya venían compitiendo con distinta fortuna aunque en la mayoría de las ocasiones con más puntos a favor del extremeño. Recordemos que ambos habían protagonizado dos temporadas históricas. Castella la del año 2006 y Perera la del 2008. Castella no volvió a repetir otra igual. Perera tampoco aunque mantuvo un gran nivel pese a sufrir terribles y sucesivas heridas y percances a partir del cornalón que recibió en su encerrona con seis toros en Madrid al final de aquella memorable campaña. Cada cual por su lado fueron avanzando y/o retrocediendo alternativamente en las temporadas que siguieron. Muchos no querían verlos juntos tantas veces por cantar ambos parecidos palos.  Pero el destino quiso enfrentarlos a cara de perro en este peligroso septiembre. La semana pasada, Perera le pegó un baño a Castella en Colmenar Viejo. El de ayer fue oceánico en Bayona, el feudo más importante del francés que hasta ayer venía reinando en su país como máxima figura que había dado esta nación a lo largo de su historia.

Primer dato negativo a tener en cuenta en el haber de Castella: no se ocuparon más de dos tercios de entrada. Los empresarios franceses tomaron nota. Y los de España, más. No sé si los de América también. Pero aparte de este aspecto comercial que para Castella era vital en Francia por el mucho dinero que aquí cobra, lo más determinante iban a ser los resultados artísticos. Y los de ayer en Bayona fueron inapelables.

Bien es cierto que Perera tuvo un sexto toro superior. Pero no lo fue menos que, antes, con otro difícil, lo transformó en bueno gracias al temple y al aguante con que lo toreó. En manos de Perera cayeron las dos primeras orejas de la tarde. Y con el muy buen sexto, otras dos aunque debieron darle el rabo, porque la faena fue absolutamente perfecta. Castella estuvo muy valiente y bien a secas con el más fácil suyo. Pero le falló el temple en los toros que no se dejaron templar fácilmente. Pero vayamos toro a toro.

El imponente castaño sobrero que abrió la tarde, blandeó de remos y no se dejó con el capote por echar las manos por delante y derrotar alto en sus cortos viajes con genio. Cómo sería, que enganchó el capote del gran peón Javier Ambél. Castella volvió a cometer el error de empezar la faena agarrado a las tablas donde el toro se pegó un tremendo golpe. Luego estuvo valiente, aguantando los primeros viajes con la derecha en los que templó sin hacerse del todo con el toro que, en un viaje, le sorprendió poniéndole en apuros. Con la izquierda, fue peor el toro. Y el torero, también. Cuando volvió a derechas, el toro ya se había puesto imposible. Lo cazó de estocada caída.

Se lo pensó mucho el más bonito tercero en el capote que tomó con la cara alta y punteando. Le aliviaron en varas por justo de fuerza. Valor de Castella en las tafalleras del quite con el toro muy a su aire. Bien Morenito de Arles con los palos. La clave, como siempre, fue no dejarse enganchar la muleta y Castella, dando sitio al toro, lo consiguió mejorando la condición del animal. Lástima que se frenara en un remate pectoral. Fue más difícil de lograrlo al natural, pero lo consiguió con el toro ya venido abajo. La cosa terminó con un frustrado arrimón que no gustó a muchos

Muy montado el quinto. Y muy suelto. Pero embistió con celo y comportamiento de bravucón. Magnífico Ambel en Palos. Brindó Castella. Estatuarios y de pecho sin moverse tras intentar un imprudente cambio. Bien Castella con la derecha hasta que el toro se para, derrota y engancha. A partir de ahí, el toro no colaboró casi nada. Otro enganchón y la cosa se pone negra porque toro no acepta ni el arrimón. Más enganchones y se acabó lo que se daba. Salvó el honor con una buena estocada. Pero ya había perdido en el duelo.  

Un pavo fue el jabonero segundo que fue bravucón y, de salida, pareció iba a dejarse más que el anterior. Pero protestó mucho al principio de la faena de Perera que, sin embargo,  no tardó en gobernar sus embestidas. Primero con la derecha. Templó y mandó. Y aún más al natural. Firmísimo y preciso. Su valentísima faena fue muy bien resuelta y rematada con una estocada casi entera. Si la hubiera hecho después de las dos primeras orejas que cortó, le habrían dado una.

Blandeó el muy serio cuarto al que también cuidaron en varas sin poder evitar que perdiera las manos. Frustrado quite por gaoneras. No era toro para eso por echar la cara muy arriba. Pero brindó Perera. Cambios en los medios y mucho temple en los firmes redondos con el toro rompiendo a muy noble. Perfectos y lentísimos los pases del extremeño con la zurda. Aguante en las protestas finales del animal que pide la muerte. Pero faltaba el arrimón. Perera no sería quien es sin hacerlo. Estuvo enorme con este toro y, como lo mató bien, cortó dos merecidas orejas. Por eso yo le tiré mi gorra en la vuelta al ruedo. Cuando se está tan por encima de un toro con problemas, hay que quitarse el sobrero, señores. 

También cuidaron en varas al agresivo sexto que esperó en palos pero fue excelente en la muleta. Perera lo reventó en un faenón de los mejores suyos. Firmeza, temple, ligazón, intensidad, verdad y todo lo que quieran añadir. Bordó el toreo clásico desde su concepto más genuino. Y sensacional el arrimón. Lo brindó al gran fotógrafo Maurice Berho. ¡Menuda colección de imágenes le va a regalar¡ Enhorabuena a los dos.   

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

1 Resultado

  1. chicuelina dice:

    Para mí lo más preocupante, no de ayer, sino de la temporada taurina en Francia, es el bajón tan espectacular de público que ha habido en Bayona ésta temporada (en la feria de Agosto hubo entradas muy pobres). Algo tiene que pasar en aquella ciudad, cuando el resto de plazas del país vecino no se han resentido tanto. Tendrán que plantearse fechas, carteles…etc,etc.

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