Una feria de Quito sin la muerte del toro creará un pésimo precedente

Recibimos amplia información que vamos a reproducir íntegramente en este portal sobre el funesto panorama que puede tener lugar en la próxima feria de Quito (Ecuador) en donde, tras un extraño referéndum – malintencionadamente convocado por el Gobierno Ecuatoriano para acabar allí con La Fiesta -, los habitantes de aquella ciudad han votado por mayoría que en las corridas de toros que se celebren en el coso de Iñaquito, la lidia prescinda de la muerte del toro. Los carteles de su feria están casi cerrados y en ellos figuran nombres preeminentes de toreros españoles con Enrique Ponce a la cabeza. Dicen que El Juli se ha negado a participar en los yugulados eventos por respeto a la tradición y a sí mismo. Los demás toreros contratados deberían hacer lo mismo. Si en Quito se celebra su feria con festejos en los que la suerte fundamental del toro queda suprimida, los antitaurinos de todo el mundo, también en España y Francia y no digamos los en los vecinos países americanos, harán todo lo posible para que cunda el pésimo y mortal efecto. Desde aquí nos adherimos a cuantos han iniciado una campaña para intentar evitar que el disparatado asunto se consume.  

Ordenanza Taurina: Las barbaridades del nuevo proyecto

Desde El Albero de Quito

Algunas barbaridades del nuevo proyecto de Ordenanza para el cantón Quito:

1. Primero, debemos preguntar al Comité taurino por qué si en el peor escenario, se debía simplemente eliminar la muerte del toro en cumplimiento de la consulta popular, se ha creado ahora toda una nueva ordenanza, que modifica aspectos de fondo de la actual, que no fueron objeto de la consulta popular.

2. Se elimina el reconocimiento a los espectáculos taurinos como tradiciones inalienables de los Quiteños, siendo deber del Municipio fomentarlos y difundirlos como acervo cultural y elementos, irrenunciables de la identidad histórica de Quito.

3. Se elimina el registro de ganaderías de lidia. Se elimina el registro de profesionales taurinos.

4. Se elimina el registro de nacimiento de machos, que es el único mecanismo existente para verificar que en Quito se lidien reses de cuatro años y además de las ganaderías registradas.

5. Se elimina las categorías de las plazas de toros y los requisitos que deben tener éstas para ser consideradas de forma diferente.

6. Se eliminan los requisitos que deben contener las plazas.

7. Se elimina todo el acápite de los servicios médicos que debe tener una plaza de toros.

8. Se elimina todos los requisitos previstos para que el Municipio conceda los permisos, especialmente aquellos relacionados con los contratos con los toreros y las ganaderías, así como la mínima exigencia de cierta calidad en los carteles en relación al escalafón español. Bajo el proyecto presentado, el promotor puede efectuar una feria de Quito con los peores carteles disponibles, sin que el aficionado tenga posibilidad alguna de reclamar.

9. Es simplemente inaudito que el equipo de autoridad de plaza sea designado directamente por el promotor del espectáculo, pues con eso pierde precisamente cualquier clase de autoridad frente al propio promotor. De esta manera, jamás un presidente se atreverá a contradecir un solo pedido o requerimiento que le formule el promotor, aún cuando el mismo vaya en contra de los intereses del espectador. La autoridad de plaza está concebida para precautelar la integridad del espectáculo en beneficio del propio aficionado, por lo tanto debe ser completamente autónoma e independiente de los sectores involucrados en el espectáculo taurino (empresa, ganaderos, toreros, etc.). Además el proyecto elimina todos las obligaciones a cumplir por parte de los miembros del equipo, lo que es un contra sentido, pues para que se designa un inspector de plaza por ejemplo, si no se indica que demonios debe hacer dicho inspector.

10. Es también inconcebible que sea el promotor el que determine la concesión de premios y trofeos, pues importará poco lo que haga un determinado torero, si el promotor tiene claro a quién quiere premiar, pase lo que pase.

11. Se elimina los reconocimientos en el campo de los toros a lidiarse.

12. Se elimina la posibilidad de revisar las astas sospechosas.

13. Se elimina todo lo referente al manejo del callejón, que en la práctica del espectáculo es de vital importancia.

14. Se elimina todo el capitulo referente a las sustituciones de cartel. Bajo elproyecto actual, el promotor puede reemplazar a El JULI con el bombero torero, si al promotor así le da la gana.

15. Quizá lo más grave de todo, se elimina en el proyecto todo el capítulo referente a la integridad del espectáculo; y, en especial, lo referente a la edad, peso y trapío de las reses de acuerdo a la clase festejos en los que deben lidiarse.

16. Se elimina lo referente al arribo de las reses a la plaza, lo que también es vital, pues si la corrida llega horas antes de iniciarse el festejo y se debe reemplazar un toro por cualquier motivo, será simplemente imposible hacerlo. Ni siquiera se exige un número mínimo de ejemplares y de sobreros.

17. Se elimina todo lo referente a la reglamentación de la lidia (Se elimina como debe practicarse el tercio de picar y banderillear por ejemplo).

18. Nada se dice respecto a cómo se premiarán las faenas, o sobre loseventuales premios a los toros por su bravura, pues se elimina el indulto, y se elimina la vuelta al ruedo al toro.

19. No se regula nada respecto a la lidia del rejoneo.

20. Desaparece el tema de las alternativas y confirmaciones.

21. El régimen sancionador del Municipio es ínfimo, pues en el peor escenario de incumplimiento la máxima sanción es de 20 salarios básicos (USD 5.280,oo)

Cómo puedes observar, el proyecto presentado a debate es absolutamente preocupante, pues el prestigio adquirido por la fiesta en el Ecuador, quedará simple y llanamente en manos del promotor de cada espectáculo, quién bajo esta ordenanza tendrá prácticamente vía libre para hacer y deshacer como simplemente le venga en gana. (JMM)

 

Irresponsabilidad municipal… 

REPRODUCIMOS LA CARTA ENVIADA AL ALCALDE DE QUITO POR PARTE DEL EX PRESIDENTE DE PLAZA, QUE SE EXPLICA POR SÍ SOLA Y QUE DEMUESTRA LA IRRESPONSABILIDAD CON LA QUE EL CABILDO QUITEÑO TOMA LOS TEMAS TAURINOS. 

(Desde el albero.com)

“…Terminamos la presente comunicación, haciendo una cordial invitación a la Alcaldía de Quito, a efectos de que la misma recupere la verdadera importancia que siempre ha merecido la Fiesta Brava en la ciudad, como parte del patrimonio cultural inalienable de los Quiteños, herencia de nuestra estrecha relación histórica con España y del propio mestizaje que tanto nos caracteriza. No por nada, el propio himno de nuestra ciudad capital en su parte pertinente señala: 

“Oh, ciudad española en el Ande, 

Oh, ciudad que el Incario soñó

Porque te hizo Atahualpa eres grande,

y también porque España te amó”.

Quito, 25 de agosto de 2011

Doctor Augusto Barrera G.Alcalde del Ilustre Municipio del Distrito Metropolitano de QuitoPresenteSeñor Alonso Moreno. Presidente del Comité TaurinoIlustre Municipio del Distrito Metropolitano de QuitoREF: Renuncia colectiva del Equipo de Autoridad de Plaza Señor Alcalde: 

Desde el primer instante en que tuvimos el privilegio de ser sus representantes en todos los asuntos relacionados con la actividad taurina en el Distrito, hemos venido ejerciendo nuestras funciones hasta la presente fecha, en estricto apego a lo dispuesto en la Ordenanza Municipal 106 que rige a los Espectáculos Taurinos en la capital, orientando nuestras actuaciones de manera especial a la defensa de los derechos de los miles de aficionados Quiteños que consideran a la tauromaquia como parte de su vida y cultura fundamental. 

La ciudad de Quito tiene una riquísima y maravillosa tradición taurina ininterrumpida de más de 438 años, pues los primeros registros históricos documentales del Cabildo, demuestran que en nuestra ciudad capital ya por el año 1573, se celebraban corridas de toros como parte de la vida cultural. 

Por este motivo, el propio Código Municipal para el Distrito Metropolitano de Quito, en su Libro IV, publicado en el Registro Oficial No. 226, del 31 de diciembre del año 1997, en su Artículo IV. 196 recogió la importancia que tiene la fiesta brava para la capital, disponiendo literalmente que: “Se reconoce a los espectáculos taurinos a la usanza española, como tradiciones inalienables de los quiteños, siendo deber del Municipio fomentarlos y difundirlos como acervo cultural y elementos irrenunciables de la identidad histórica de Quito”. 

El carácter eminentemente popular adquirido por la fiesta brava a lo largo de los últimos siglos en nuestra capital, sumado a la importancia internacional que fue adquiriendo la realización de la Feria Jesús del Gran Poder desde el año 1960, hicieron que en su momento el Ilustre Municipio de Quito, tomara así mismo conciencia sobre la necesidad de normar el desarrollo de este extraordinario espectáculo de masas, en beneficio de la colectividad. 

El prestigio alcanzado por la Feria Jesús del Gran Poder a la que se ha llegado a calificar como la mejor de América, no es únicamente consecuencia del trabajo, afición, cariño y apego a las tradiciones culturales de autoridades, empresarios, ganaderos, toreros, prensa especializada y público aficionado en general, pues en gran medida esto ha sido posible gracias a haber contado con un robusto marco normativo, amplio, rígido, exigente que ha estado expresado a través de las sucesivas Ordenanzas Taurinas emitidas por el Ilustre Municipio de Quito, orientadas a precautelar la integridad y pureza del espectáculo, en beneficio del público aficionado y en defensa de sus derechos. Por eso el Municipio reguló entre otros aspectos, desde cómo debe efectuarse la confección de los carteles de la Feria de Quito, hasta los requisitos mínimos que debe cumplir una res para poder ser lidiada dentro de una corrida de toros. De esta forma, el espectador que adquiere una entrada a una corrida de toros, tiene la total certeza de que su Municipio ha revisado previamente, que el espectáculo al que asistirá, será en todos los aspectos posibles, de primera calidad. 

Sin embargo, toda esta importancia cultural, histórica, social e incluso económica que tiene la fiesta brava en la ciudad de Quito, se ha visto simplemente trastocada por la realización de una consulta popular, en la que inconstitucionalmente se preguntó de forma totalmente discriminatoria, si los Quiteños estábamos de acuerdo con eliminar los espectáculos taurinos que tengan como finalidad la muerte del animal. 

Independientemente del hecho de que nunca una corrida de toros tiene como finalidad la muerte del animal, pues si así fuera, la gente pagaría por entrar a ver el faenamiento de reses en el camal, en vez de asistir a la plaza de toros (y daría exactamente lo mismo que venga “El Juli” en diciembre o simplemente cualquier carnicero), este proceso electoral implicó en la práctica, un ataque directo al carácter pluricultural, diverso, libre y tolerante que caracteriza nuestra ciudad, sin que lastimosamente el Ilustre Municipio de Quito y de manera particular, su Comisión Especial Taurina, hayan adoptado acción alguna para impedirlo, conforme era su verdadero deber histórico y en correspondencia a lo deseado por los más de 500 mil Quiteños que votaron NO en la pregunta 8 de la Consulta Popular. 

Pese a dicha triste omisión, el Equipo de Autoridad de Plaza, conformado por quienes suscribimos, en un esfuerzo adicional por tratar de proteger en lo posible la integridad de las corridas de toros y los intereses del público aficionado, formalmente presentó con fecha 08 de agosto del 2011 al Presidente de la Comisión Especial Taurina, un proyecto de reforma a la Ordenanza 106, que dando cumplimiento irrestricto al resultado de la Consulta Popular, mantenía no obstante al mismo tiempo, los cánones, principios básicos y elementales que deben regir la realización de un espectáculo taurino. En dicha reunión se nos había ofrecido conformar mesas de trabajo para analizar las diversas propuestas de reforma. 

Sin embargo y para sorpresa nuestra, sin que hayan tenido previamente lugar las ofrecidas mesas de trabajo, el día jueves 18 de agosto del 2011, en la sesión de Concejo Municipal, se presentó por parte del Concejal Alonso Moreno a primer debate, el proyecto de nueva Ordenanza taurina, elaborado por la Comisión Especial Taurina. 

Con total desconsuelo, hemos podido constatar que en dicho proyecto de Ordenanza no solo que no se incluyó aporte alguno de las reformas presentadas previamente por el Equipo de Autoridad de Plaza, así como tampoco incorporó las observaciones y sugerencias del resto de sectores involucrados con la fiesta que fueran formuladas en la reunión de la Comisión Especial Taurina celebrada el 08 de agosto, sino que además; y, lo que es más grave y preocupante aún, dicho proyecto elimina prácticamente todas las regulaciones que contiene la Ordenanza 106 actual, que han revido de sustento para precautelar los legítimos derechos de los aficionados y que han permitido con su vigencia el que la Feria de Quito llegue a ser considerada internacionalmente como la más importante de América 

Por estas y otras consideraciones que no vienen al caso profundizar en la presente comunicación, tenemos a bien presentar nuestra colectiva renuncia con el carácter de irrevocable, a las delicadas funciones como miembros del Equipo de Autoridad de Plaza, no sin antes agradecerle por la confianza depositada en nosotros y seguros así mismo, de haber cumplido a cabalidad con el encargo que nos fue encomendado. 

Terminamos la presente comunicación, haciendo una cordial invitación a la Alcaldía de Quito, a efectos de que la misma recupere la verdadera importancia que siempre ha merecido la Fiesta Brava en la ciudad, como parte del patrimonio cultural inalienable de los Quiteños, herencia de nuestra estrecha relación histórica con España y del propio mestizaje que tanto nos caracteriza. No por nada, el propio himno de nuestra ciudad capital en su parte pertinente señala: 

“Oh, ciudad española en el Ande, 

Oh, ciudad que el Incario soñó

Porque te hizo Atahualpa eres grande,

y también porque España te amó”

Atentamente,

Santiago Terán Peñaherrera José María Morán Iturralde

Presidente de Plaza Presidente de Plaza Alterno 

REF: Renuncia colectiva del equipo de Autoridad de Plaza 

César Aulestia Villacís Clímaco Egas Arroyo 

Asesor Taurino Asesor Veterinario 

Roberto Cordovez Herdoiza Rodrigo Patiño Terán 

Asesor Taurino Jefe de Callejón 

Pedro Escudero Albornoz Esteban Morales Silva 

Inspector de Plaza Inspector de Plaza Alterno

Luis Aníbal Narváez Mario Cárdenas Espinoza 

Asesor Veterinario Alterno Jefe de Callejón Alterno 

Patricio Prócel Gómez Juan Carlos Acosta 

Auxiliar Veterinario Auxiliar Veterinario

Como es de su conocimiento, en el mes de octubre del año 2009, Santiago Terán Peñaherrera y José María Morán Iturralde, tuvimos el honor de haber sido designados por usted, por el período de dos años, para desempeñar las funciones de Presidente de Plaza y Presidente de Plaza Alterno respectivamente, del Distrito Metropolitano de Quito. 

Unos días más tarde, la Comisión Especial Taurina, presidida entonces por el señor Patricio Ubidia, en base a las ternas presentadas por el Presidente de Plaza, procedió a nombrar a los demás miembros del Equipo de Autoridad de Plaza, también por el período de dos años.

Apología del disparate

En el borrador de la nueva Ordenanza Taurina, la Comisión Municipal delega sus atribuciones y competencias sobre el espectáculo en la empresa organizadora 

La empresa de la plaza de Quito, CITOTUSA, será juez y parte de todo lo que ocurra en los festejos que se lleguen a dar.

María Toral

Ecuador/28/08/2011

Ha caído en nuestras manos lo que, únicamente se puede designar como; la “apología del disparate”, misma que ha tomado forma, en un patético borrador de lo que se pretende sea, la nueva Ordenanza Taurina para Quito.

El disparate comienza por reconocer que, “los espectáculos taurinos son una tradición cultural de los quiteños”, pero; se limita a reconocer esa cualidad e importancia, sin luchar por la pureza de esa tradición, por la verdad de esa cultura. Lo que es aún peor; se permite que se destruya, de un plumazo, con la veracidad de la fiesta; sin empacho.

Viniendo este disparate de la Comisión Taurina del Municipio capitalino, uno creería entender que sus miembros tienen el suficiente conocimiento de lo que significa la Fiesta Brava y, alguien que comprenda en algo una corrida de toros no puede estampar con semejante desparpajo la frase, amañada y retorcida, que se colocó en la consulta y referéndum: “… teniendo la muerte del animal como finalidad del espectáculo público”.

Si la finalidad de las corridas fuera la muerte del toro, no existirían los tercios que, (según el panfleto absurdo que representa este amago de Ordenanza) se mantienen, ni mucho menos; la figura del indulto y es que, solo alguien absolutamente ignorante en materia taurina puede concebir esa descripción, descripción que casi llega a retar la lógica.

Tras algunos párrafos de relleno, se repite que: “se reconoce a los festejos populares como actividad ancestral de nuestro pueblo y festejo cultural arraigado en nuestras costumbres…” Leyendo tan prosopopéyica declaración, cabe preguntarse: si tan claro tenían el panorama, ¿porqué se dejaron manipular y permitieron que una pregunta que, en derecho; solo podía ser preguntada por el Municipio, fuese manipulada por el Ejecutivo?

Pero este “canto al absurdo” continúa. Se habla de “corridas de toros” cuando, al quitar la muerte, han quitado a los festejos taurinos su categoría de Corridas de Toros porque, la corrida tal y como se la entiende, implica la muerte del toro.

En algún momento hablan de los derechos de los espectadores y dicen que les asiste el de ver el espectáculo en su “totalidad”. ¿Qué totalidad cabe en un espectáculo mutilado.

Y el absurdo no para ahí, tan incoherente es lo que se propone en el dichoso borrador que, la Comisión Taurina cede todos sus fueros al “organizador del evento”. Leyendo todo lo que exponen, no queda más que darse cuenta de que la Comisión ha tirado la toalla y ha decidido que no tiene razón de existir, ¿si no, porqué delega todo en manos del organizador?, al hacerlo, se borran a sí mismos, casi totalmente, del panorama seudo taurino de la capital.

¡El Organizador del evento” enviará la terna de candidatos a Presidente de Plaza, que será el que mande en los espectáculos taurinos; la Comisión Taurina delega todo el poder en la persona elegida de la lista enviada por el “organizador del evento” por tanto, el dichoso organizador, será: juez y parte de todo lo que ocurra en los festejos que se lleguen a dar.

Entre sus atribuciones, consta específicamente la sustitución de toros y toreros. Lo de los toros, se entiende y es de cajón, pero lo de los toreros deja una pregunta; ¿en esta nueva modalidad “criollísima” de la fiesta brava, se tendrá también toreros sobreros, cada tarde

Luego se dice que la Presidencia tendrá en cuenta “los usos y costumbres tradicionales del lugar…”, cómo se explica esto si, al quitar la muerte del toro se está rompiendo con esos usos y costumbres?. Un absurdo más en este rosario de sinsentidos, ¡sume y dele!

Y no respire nadie que los dislates continúan, se dice que el Presidente levantará un acta al finalizar el espectáculo, entre los seis puntos que deberá llenar están: nombre de la ganadería, cantidad de reses lidiadas, número de identificación de los mismos y se dejan en el olvido datos tan importantes como peso, características, estado de los pitones.

Por este tenor de “brillanteces” podríamos continuar por cinco páginas más de este disparatado intento de Ordenanza, pero la verdad es que cuando se lee tanto absurdo junto, termina uno por cansarse y, vale más dejarlo por el bien y la salud mental de los lectores.

Lo único afortunado de todo este despropósito, es que se trata de un borrador que, si la Comisión Taurina Municipal se tiene un ápice de respeto, tirará al tacho de la basura para comenzar a desarrollar una Ordenanza coherente y clara, aún dentro del absurdo de destruir una “tradición cultural de los quiteños”.

Aprobar el disparate que ha llegado a nuestras manos, como regidor de los espectáculos taurinos de Quito, sería un reconocimiento tácito de que la Comisión Taurina, al escribirlo; se dejó olvidados en el baúl de los recuerdos, los conocimientos taurinos.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

2 Resultados

  1. COMENTARIO dice:

    Exactamente igual que en España, si en Hispanoamérica se persigue a las corridas de toros es principalmente por su condición de españolas en origen. Se responsabiliza de todos los males actuales a España, de forma absolutamente injusta, y se la castiga prohibiendo las corridas de toros. Sin más !!
    Cualquier profesional que no comprenda esto, es un pobre analfabeto que merece compasión. Y cualquiera que se diga aficionado y no lo vea, tres cuartos de lo mismo.
    Juli, figura del toreo. Bien por no doblegarte yendo allí a simular corridas de toros a medias.
    Recordemos al pobre Sebastián Castella haciendo declaraciones convencido de que había salvado las corridas de toros en Ecuador porque había hablado con un tal Lenin que era el segundo en el mando del presidente antiespañol Correa… y le había escuchado con mucha atención, comprendiéndolo todo. Reconoció en una ocasión Castella, en Tendido Cero, que no le gustaba leer. Se ha notado aunque se aprecie la sinceridad.
    Que no pase con los otros .

  2. COMENTARIO dice:

    Exactamente igual que en España, cuando en Hispanoamérica se persigue a las corridas de toros es, principalmente por su condición de españolas en origen. Se responsabiliza de todos los males actuales a España, de forma absolutamente injusta, y se la castiga prohibiendo las corridas de toros. Con la ayuda gigante al hacer propaganda en contra de España que prestan allí todos los nacionalismos antiespañoles de la península ibérica. Sobre todo el naZionalismo vasco. Así son las cosas. Sin más !! . En Hispanoamérica no se atacaría a las corridas como podría hacerlo un , qué sé yo, un suizo que fuera, pretendidamente ecologista antitaurino. No. Allí , gente como Correa en Ecuador, Hugo Chavez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia o Castro en Cuba y sus imitadores, tiene siempre como latiguillo culpar injustamente a España de todos sus males. Enterémonos que ya es hora.
    ¿Alguien se imagina que en España culpásemos todos los días, como causantes de la crisis actual, a los romanos…?¿Y que si la República o el Imperio fueron origen de nuestra situación…? Y luego los visigodos, y así tenemos el paro que tenemos…
    Cualquier profesional que no comprenda esto, es un pobre analfabeto que merece compasión. Y cualquiera que se diga aficionado y no lo vea, tres cuartos de lo mismo.
    Juli, figura del toreo. Bien por no doblegarte yendo allí a simular corridas de toros a medias.
    Recordemos al pobre Sebastián Castella haciendo declaraciones convencido de que había salvado las corridas de toros en Ecuador porque había hablado con un tal Lenin que era el segundo en el mando del presidente antiespañol Correa… y le había escuchado con mucha atención, comprendiéndolo todo. Reconoció en una ocasión Castella, en Tendido Cero, que no le gustaba leer. Se ha notado aunque se aprecie su sinceridad.
    Que no pase con los otros .

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