4ª de la feria de Nuestra Señora de San Lorenzo. Tomás, mejor pero sin orejas en la 7ª

Bien aunque por bajo del excelente segundo toro de los tres buenísimos que trajo César Rincón, José Tomás se fue de vacío por pinchar en su mejor oponente y no poder lucirse con el peor quinto. Manolo Sánchez, que se despidió de su plaza, anduvo flojito con los dos muy blandos que le tocaron. Leandro tampoco estuvo a la altura de su gran lote. Le regalaron la segunda oreja del maravilloso tercero y pinchó tras un acelerado trasteo con el muy encastado sexto. Otro llenazo y nueva decepción en la séptima aparición del galapagarino.   

Valladolid. Plaza del Paseo Zorrilla. Jueves 8 de septiembre de 2011. Cuarta de feria. Tarde calurosa con lleno total. Seis toros de El Torreón, bien presentados en tres normales y tres más cuajados. Noble aunque remiso, rebrincado y muy a menos el primero. Excelente el segundo. Extraordinario el tercero, premiado con vuelta al ruedo. Noble aunque muy flojo el más cuajado cuarto. Muy deslucido el quinto que fue el peor. Y bravo además de encastado el sexto. Manolo Sánchez (amapola y oro): Estocada, silencio tras pitos al toro. Estocada trasera, gran ovación de despedida. José Tomás (cobalto y oro): Dos pinchazos y estocada caída, ovación al toro en el arrastre y otra grande para el torero que salió a saludar. Estocada caída, palmitas y fuerte división de opiniones al saludar. Leandro (corinto y oro): Estocada trasera desprendida, dos orejas, de regalo la segunda. Dos pinchazos, estocada y descabello, palmas. Salió a hombros.

Uno de los fenómenos más curiosos que acontecen en las pocas corridas de la vuelta de José Tomás a los ruedos es la cantidad de espectadores conocidos que no se ven en ninguna otra más que en las del ídolo. Algo normal, si no fuera porque, al verles y mirarles a los ojos, parece molestarles que los descubras. Son los antes files seguidores de otras figuras que ya han abandonado y ahora se avergüenzan cuando los descubrimos en las de Tomás.

Im-prezio-nan-te, como diría Jesulín de Ubrique, el ambiente que había en la plaza del paseo Zorrila antes de comenzar la séptima aparición del fenómeno más fenomenal de los últimos años. La ovación tras el paseíllo la recogió Manolo Sánchez. Al verle salir, las palmas duraron un segundo porque muchos a quien querían ver salir del burladero era a José Tomás. Debería haber invitado a saludar a sus compañeros. Pero, o no se atrevió, o no quiso.

Remiso el primer toro. En su huída, tomó un puyazo en el caballo contrario, salió suelto y otro igual en el de tanda. Rebrincado el toro en banderillas. Pero obediente en la muleta aunque tardeó y embistió con el defecto ya apuntado. Manolo Sánchez no se acomodó espaciando mucho las breves tandas sin conseguir dar un solo pase completo hasta que el toro se paró y se cayó, mientas la gente se impacientó deseando que saliera el siguiente.

Frente al hondo y más serio cuarto, veroniqueó sin cuajar ninguna. El toro perdió pies. Pero fue alegre desde lejos al caballo. El vallisoletano iba a hacer la última faena en su ciudad natal, pero no lo brindó. Se fue a los medios y no pudo evitar que el toro doblara las manos o las encogiera aunque toreó con el buen gusto que siempre tuvo sobre ambas manos hasta que su noble aunque frágil oponente empezó a pararse. Parte del público empezó a pitar. La verdad sea dicha: no tuvo suerte en la despedida de su plaza en la que de él dijimos el día de su alternativa que podría ser figura.   

Se alborotaron los tendidos antes de que saliera el segundo de la tarde. Y reclamaron silenciocon sisesos antes del primer lance de Tomás del que salió suelto, pero no de los templados y jaleados que dio luego en los que el toro embistió noblemente. Se protestó el puyazo y se jalearon las forzadas chicuelinas que Tomás dio despatarrado y muy quieto en el quite. Bien en banderillas aunque con cierta tendencia a las tablas. Tomás brindó a su cuidadoso veedor, Joaquín Ramos, y empezó muy quieto la faena con pases diestros por alto, perdiendo el equilibrio al dar el último y cayendo al suelo con el sustazo consiguiente. Pero, de inmediato y en los medios, se hartó de dar muletazos en redondo corrientes y molientes como los de cualquier buen torero que fueron recibidos como una revelación. Muy noble el toro, siguió por naturales cortos y oblicuos, para terminar con circular invertido y unas roblesinas que cerró con un enganchón. Cuando dio los ayudados por bajo del final, alguien gritó “!Viva la República¡”. Y tras igualar, pinchó al primer envite. Tomás dio sus manoletinas para compensar que pusieron a los de sol en pie. Tuvo que cambiar de terreros para volver a igualar y pinchó otra vez. Sonó un aviso y mató de estocada caída al tercer intento. Adiós al que podría haber sido primer triunfo de la tarde.

Muy bonito fue el colorao quinto. Pero embistió abriéndose y salió suelto de los templados aunque distantes lances de Tomás y, enseguida vimos que no tenía fuerza. Hizo un extraño al matador antes de tomar un leve puyazo rectificado del que se fue raudo. Delantales y revolera de Tomás en el quite que hizo en los medios. Esperó y se dolió en palos. Y llegó a la muleta revoltoso sin permitir templarse al de Galapagar. Medios pases diestros en los medios jaleados por un loco. El toro se rebrincó apenas metía la cara y no hubo manera de dar pases completos. Si a caso, uno de pecho, otro de trinchera… Casi lo mismo al natural. Y otros gritos de “¡Viva la República!” absolutamente inoportunos. Como también las ya imposibles embestidas del toro, arisco definitivamente, por lo que macheteó Tomás antes de matar de estocada caída echándose fuera. Se dividieron las opiniones y se recrudecieron al salir a saludar unas cariñosas palmas de sus más fieles.   

Más cuajadito el tercero, Leandro sembró verónicas clásicas entre los olés de sus paisanos y el toro se fue de naja tomando un puyazo al relance de cualquier manera. A Leandro le pareció suficiente. Otro buen toro, extraordinario por el lado derecho. Leandro hizo para empezar lo que sabe, torearlo mirándose en el espejo sin atender a llevar al toro a media altura y suavemente para evitar que se cayera. Por eso tardó en brillar con la derecha. Lo que hizo en tres tandas muy acelerado. También brilló al natural aunque no tanto y, asimismo, acelerado. Más con la derecha a pies juntos, las inevitables manoletinas, dos de pecho y estocada trasera desprendida. ¿Dos orejas? Se las dieron. Sobró la segunda. Al toro le premiaron con vuelta al ruedo.

El más serio sexto casi derriba en el primer puyazo. Leandro no supo darle el trato debido aunque sí pases bonitos. Sin embargo, la chispa que tuvo el toro en su noble embestir tapó las carencias técnicas del torero que volvió a acelerarse demasiado por redondos y abduvo torpe al natural. Dejó escapar al toro, más incluso que a su anterior oponente. Quizá le hubieran dado alguna oreja más. Pero pinchó y allí se acabo lo que se daba por bastante más que dos reales…

Y es que con lo que está cobrando Tomás cada tarde y lo que cuestan las entradas, muchas a precio de oro en la reventa, las cuentas de lo visto no salen por ninguna parte porque no lo valen. Vamos, que en absoluto son rentables porque a los muchos que van a verle creyendo a pie juntillas lo que el propagandón que le acompaña dice sobre sus prodigios celestiales, a la  hora de la verdad no son casi nada porque parece uno más. Y, no digamos, los que van a ver si es verdad eso de que s ponce donde no se pone nadie y que todas las tardes se deja matar…

Yo no sé qué decidirá hacer este hombre en la próxima temporada. Pero si la plantea parecida a esta, deberá pensárselo antes de repetir lo mismo. Por mucho que sus fieles más adictos digan, por mucho que la crítica más amable y/o a sus órdenes exagere los elogios hasta la más burda de las mentiras, no hay por donde coger lo que está haciendo y pasando. Ayer tuvo un toro, el segundo, que si lo hubiera encontrado en sus mejores tiempos, le habría formado un lío tremendo. El José Tomás de su regreso, no es ni la tercera parte de lo que fue. Si le cambiaran la cara y le anunciaran con otro nombre, los mismos que tanto le están cantando, echarían pestes del sujeto por hacer lo mismo. Lamentable.       

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

4 Resultados

  1. mal momento dice:

    lo de viva “!Viva la República¡” lo gritaría Sabina o algún otro borrachuzo que suele acompañar a JT, a quién tras 7 tardes le resulta imposible tapar el mal momento profesional que atraviesa

  2. angel conejo dice:

    ya no me cabe duda alguna: Jose tomas, es un digno caso de un profundo estudio sociologico marcado con tintes de figura magnificada,tolerada y elevada a un paroxismo sin parangon.una religion para sus mas fervientes partidarios que no escatiman esfuerzos para seguirle en esta temporada de reaparicion donde se confirma cada vez mas que no esta ofreciendo su mejor version. posiblemente,tras el tremebundo percance en mexico,tomas, necesite mas tiempo y rodaje,pero hasta el momento la sensacion de opacidad, poco brillo y, escasos resultados artisticos son incontestables.sensacion ,en definitiva, pobre con unas perspectivas para la temporada proxima marcadas por unas serias,serias,serias,pero que muy seria dudas.

  3. COMENTARIO dice:

    Creo que a la gente SÍ le resulta muy rentable ir a ver a José Tomás, si logran encontrar una entrada. Y por eso lo hacen. Por puro gusto, ya que no es obligatorio.
    HACE YA MUCHO TIEMPO QUE EL ASUNTO DE TODOS LOS DÍAS ES LA DEFENSA DEL TOREO. No debemos pasar el rato discutiendo si son galgos o podencos, si el Juli o JT o…, mientras el perro antitaurino trata de cogernos.
    ¿Gana dinero José Tomás? Lo que a los empresarios, por su propio beneficio, les haya convenido pagarle. No es asunto nuestro.
    Personalmente pienso que muchísimo menos de lo que se merece. Es subjetivo.

  4. Uno que lee dice:

    Hoy ha merecido la pena echar un rato para leer lo que se ha escrito sonre J T de ayer en Valladolid. Empezando por los más ecuánimes, destacan Andrés Amorós en ABC; Del Moral en La Gaceta aunqe no aquí donde se tira a matar en su último párrafo, cosa que curiosamente no hace en su diario; y hasta un ayer increíble Paco Aguado que, en El Norte de Castilla, también escribie con ecuanimidad por primera vez en su vida sobre su amirado Tomás. Ver para ceer. Se ve que no está digamos “pagado” como necesita. El más tremendo contra JT es Lorca en El País, jugando con los intreses de un periódico en económicas horas bajas. Nada que decir de La Razón porque nunca leemos a la indocumentada y enchufada heredera de Juan Posada (q e p d). Y mucho están dando que hablar, Zabala de La Serna que, en su Mundo, se deshace otra vez en mentirosos elogios con su mimado preferido; y no dgamos los que hacen crítica en Mundotoro y en Burladero a los que se les nota últimamente demasiado implicados en la propaganda tomasiana. Señal de que les hace falta el parné si quieren seguir escribiendo en sus respectivos portales. ¡Qué pena, morena!… Pero lo de El Mundo es la leche. Y encima, las fotos que ilustran los ditirambos dicen lo contrario de lo que firman Zabala y Mata. Éste último, siempre presuntuso, ante sus colegas pucelanos, de sabiduría e independencia absolutas. Pues, va dado. Ayer perdió ambas virtudes irremisiblemente. Finalmente, cabe especular sobre lo que diría Zabala de Ponce, al que lleva dos años diciendo que se vaya por estar acabado, si fuera el valenciano el protegido de quien manda. Da risa pensar en ello.

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