4ª y última del Señor de los Milagros en Lima (Perú). El Fandi y Talavante a hombros con reparos en tarde desigual. Y Ponce se llevó su quinto Escapulario

Lo mejor del último festejo de la feria limeña fueron el recibo por muy templadas verónicas de espada granadino al primer toro de la ganadería colombiana de San Sebastián de las Palmas, y, sobre todo, su limpísima y despaciosa faena al cuarto al que mató de estocada baja por lo que no debieron concederle la segunda oreja. El Fandi salió a hombros con Alejandro Talavante que también cortó dos orejas del segundo toro tras una faena de su especial cosecha aunque esta vez más celebrada por sus improvisaciones y remates que por el toreo fundamental que en Lima no brilló como en sus mejores ocasiones en España. El extremeño tampoco mereció el segundo apéndice. Daniel Luque, que se presentó en Acho, cortó una oreja del tercero por una labor de trazo tan desigual como  resultó el festejo. Y es que El Fandi se estrelló muleta en mano con su primer oponente, muy venido a menos tras un soberbio tercio de banderillas; Talavante no terminó de acomodarse con el bravucón, distraído y tardo quinto; como tampoco Luque con el sexto que entendió en el arranque de su faena pero no en su muy destemplado final.  

Lima (Perú). Plaza de Acho. Domingo 4 de diciembre de 2011. Cuarta y última de feria. Tarde soleada y cálida con media entrada muy repartida. Seis toros de San Sebastián de Palma, correctamente presentados con cómodas cabezas y juego desigual. El primero se vino abajo tras dar buen juego en los dos primeros tercios. Manso pero noble para la muleta el segundo. Bravucón y noblemente encastado el tercero. Con clase para la muleta el cuarto tras no dar juego en palos. Bravucón y sin clase por su cambiante condición el quinto. Y asimismo bravucón y noble por el lado derecho el sexto hasta que cambió a peor por destemplarlo quien lo mató. El Fandi (amapola y oro): Estocada trasera y descabello, silencio. Estocada baja, dos orejas. Alejandro Talavante (turmalina y oro): Estocada tendida trasera, dos orejas. Metisaca, cuatro pinchazos y estocada, aviso y silencio. Daniel Luque (verde manzana y oro): estocada trasera desprendida, oreja. Estocada caída y descabello, palmas.

Por encima de lo ocurrido en el festejo postrero de este año en Acho, la noticia más importante se supo poco después de finalizada la función tras la inmediata reunión del Jurado encargado de otorgar los trofeos más prestigiosos del serial. El mundialmente apreciado Escapulario de Oro se lo llevó Enrique Ponce por quinta vez en sus 20 años actuando en Acho – otro record más en su inigualable carrera – tal y como dijimos podría ocurrir en nuestra crónica anterior. El Escapulario de Plata, lo ganó el tercer toro de la corrida que nos ocupa hoy, de nombre Dudoso lidiado por Daniel Luque. Este toro, sin embargo, brilló más por su casta que por la clase. Virtud que no abundó en la corrida colombiana. 

El Fandi de anteayer en Lima gustó más por como toreó de capote y de muleta, sobremanera a su segundo oponente, que en el tercio banderillas por sus desaciertos al igualar los tres pares, si bien tuvo mucho mérito al colocar por los adentros el tercero estando el toro muy cerrado en tablas. Luego, en la faena, los limeños comprobaron los progresos que como muletero ha tenido el granadino quien trocó las lanzas iniciales en triunfales cañas, hasta el punto de que nadie osó protestar lo bajo que cayó su espadazo, solicitando las orejas que fueron rápidamente concedidas por la presidencia. Curiosamente, quien aquí no tenía fama de gran muletero, en las suertes fundamentales toreó mejor y más templado que sus dos jóvenes acompañantes, que sí la tienen en España y mucha.

Talavante llegó a Lima por segunda vez y, aunque triunfó, destacó más por sus sorprendentes hallazgos e improvisaciones que por la largura y la templanza de los muletazos en redondo y al natural que tanta categoría le dieron en la pasada temporada española. Muy quieto sí que se quedó. Y ello le bastó para impactar fuertemente en los tendidos de Acho. Pero el entusiasmo que produjo su primera actuación se trocó en decepción frente al quinto toro con el que se atascó sin remedio para terminar pegando un petardo con la espada en sucesivos y feísimos pinchazos.

Respecto a Daniel Luque, cuantos sabemos lo estupendamente que torea a la verónica, nos quedamos con las ganas de verle igual en Lima. Luque quedó inédito en este aspecto. Pero no en su primera faena de muleta que ejecutó con firmeza y guapura aunque no con la redondez ni con la fluidez que le son propias. Un tanto acelerado por los nervios del debut, Luque no terminó de templar ni de someter por completo el picante que tuvo su primer toro al embestir, como tampoco frente al sexto al que empezó toreando bien y acabó ensuciando su labor con muchos enganchones.

Los tres espadas de anteayer tuvieron material más que propicio para optar al Escapulario y así quitárselo a Enrique Ponce, pero no pudieron destronar al maestro valenciano que anoche gritó de satisfacción cuando le dieron la notica por teléfono y dijo que este quinto Escapulario le ha hecho más ilusión que el primero que ganó. A este trofeo añadirá el que posiblemente ganará en la vecina feria de Quito por indultar un toro de la ganadería de Cobo. Curiosamente, éste hizo el toro número 40 de su palmarés de indultos. El primero, también fue en Quito y del  mismo hierro.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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