Observatorio taurino. El año acaba con malas noticias

Álvaro Rodríguez del Moral

Retrocesos

Ya lo sabrán ustedes. El nuevo reglamento de espectáculos públicos de la Junta de Galicia prohibirá la entrada de menores de doce años a las corridas de toros. La propuesta, que partía de los nacionalistas gallegos, ha terminado siendo deglutida por socialistas y populares que además han coincidido en admitir que la visión de la lidia de un toro bravo es “perjudicial” para los niños apoyados en no se qué sesudos estudios que asocian agresividad infantil con afición a los toros. Discrepamos vehementemente. Pero aparcaremos brevemente el enojo y el sonrojo para analizar la verdadera trascendencia de una medida que socava los cimientos de una afición reducida en escenarios que podría ser el próximo punto de mira del lobby antitaurino, experto en matar muertos.

Semejanzas razonables

No hay que bucear demasiado en la hemeroteca para comprobar que el proceso abolicionista catalán se cimentó en medidas similares y en una restrictiva legislación, ¡aprobada en 1988! que promovía la demolición de recintos taurinos e impedía la edificación de nuevas plazas. Las huestes de Anselmi saben que la batalla de Galicia tiene un frente estrecho y fácil de batir. A plena salud, sólo funciona la plaza cubierta de Pontevedra en la breve feria de La Peregrina. El moderno coso multiusos de La Coruña sigue dando tumbos sin que el gran público haya hecho suya una fiesta que ya no va con el gusto de la sociedad de la capital gallega. Algún festejo menor, en vías de extinción, en plazas portátiles completa una exigua oferta que en otros tiempos era mucho más generosa. Cuidado: los antitaurinos podrían estar preparando una nueva ofensiva que, más allá de la clausura de un par de plazas, volvería a convertirse en una victoria de altísimo valor simbólico. Aún se está a tiempo de revocar todo lo mal y a destiempo que se hizo en Cataluña. No se puede mirar para otro lado de nuevo.

De la Unión

Como bien saben, la Unión de Criadores permanece inmersa en el complejo proceso electoral que debe elegir la nueva presidencia de la entidad. Ya conocimos en estas mismas páginas la posición institucional de Carlos Núñez, actual presidente. Pero en algunas dehesas los ánimos están más que caldeados y ya hay algún criador que ha expresado -usando el ancho altavoz de Twitter- sus reticencias y dudas sobre este proceso que ha tenido que ser repetido desde cero por falta de candidaturas. Les queda una semana.

Banco azul

A estas alturas es de sobra conocido el equipo de hombres fuertes y el gobierno de Mariano Rajoy, que también se ha fumado algún purito en los toros. Barriendo para dentro, hay que recordar que Miguel Arias Cañete es cuñado de la ancha saga de los ganaderos Domecq Solís  – Borja, Fernando y el fallecido Juan Pedro – por su matrimonio con Micaela, novena hija de Juan Pedro Domecq y Díez. Tampoco hay que olvidar la estrecha y activa vinculación taurina de Pío García Escudero o que Pedro Morenés  – flamante ministro de Defensa- es tío segundo de Juan Pedro Domecq hijo, actual responsable de la prestigiosa vacada. Así que todo queda en casa. Por cierto, al ministro que le tocará bregar con los asuntos taurinos y poner en pie la trasferencia de competencias de Interior a Cultura será el independiente José Ignacio Wert. No estaría de más que, entre todos ellos, le dieran alguna colleja a su compi Núñez Feijóo, que nos ha dado el último disgusto del año.

A. R. del Moral

A. R. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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