4ª de Cali (Colombia). Sinfonía de Pablo Hermoso de Mendoza, tres orejas

Pedro Abad-Schuster

Mucho color en Cañaveralejo, 16000 personas llenaron la “copa champañera” como se le conoce a esta plaza, con calor, lluvia y brisa a lo largo del festejo. La corrida de Juan Bernardo Caicedo fue preciosa de lámina, encastados, con dos toros bravos (tercero de vuelta al ruedo y quinto aplaudido). Hermoso de Mendoza inició en Cali su campaña en ruedos colombianos con dos orejas de su primero, un bravísimo toro de vuelta al ruedo. Pablo trajo a su cuadra íntegra de nueve caballos de lujo, sorprendió la magnífica preparación de los caballos toreros. Sin embargo, el Presidente de la corrida fue generoso esta tarde,  dándole una oreja más a Pablo en el que cerró plaza, un toro excesivamente parado,  y otra al inexperto torero colombiano Santiago Naranjo, en una faena bullidora. Mientras que el sevillano Daniel Luque no mostró argumentos, no supo cómo decir que sus dos toros no le servían, ni desentrañó las dificultades de su primero con cierta transmisión, ni de su segundo un tanto parado. Pablo Hermoso de Mendoza repite en Cali el sábado 31, junto al mexicano Arturo Saldívar y al colombiano José Fernando Alzate, corrida que será televisada al mundo entero. En enero estará en Manizales el 4 y 7, luego dos sábados seguidos el 21 y 28 en Medellín, y dos domingos seguidos el 22 y 29 en Bogotá.

Muy dadivoso resultó el Presidente de la corrida Jorge Humberto Escobar, el día anterior ya había indultado a un toro que no se lo merecía. Parece que esa es la tendencia en ruedos americanos, jueces de plaza que son gente improvisada nombrados “a dedo”, aquí lo que vale es, no lo que sabes, sino a quién conoces. Pésimos jueces de plaza los hay en la Plaza de Acho de Lima año tras año, y ahora en Cali, restándose categoría a las plazas, y aumentando los riesgos de corrupción en dichas autoridades.

Decepcionó un apático Daniel Luque (de nazareno y oro), esta tarde sin emocionar, desconfiado, sin acoplarse ni someter a su primero, un castaño ojo de perdiz de 454 kilos, astifino en el fenotipo de Torrealta, aleonado con cuajo, corto de cuello, un toro que pidió el carnet, que era incómodo para el toreo por lo listo y peligroso. Luque solo pudo hilvanar una serie de muletazos de uno en uno. Con ese tipo de toros las figuras del toreo lo intentan. Luque no es Morante de la Puebla, y hasta José Antonio lo intenta, cuando ve que su faena no podrá ser artística o vistosa. Con el quinto, negro azabache de 468 kilos, otro toro bien puesto de pitones, que resultó brusco y un tanto parado, Daniel Luque pretendió justificarse, sin emplearse y sin enjundia. El sevillano estuvo desacoplado, con pausas o interrupciones que no permitieron la ligazón, haciendo un toreo marginal. Fue silenciado.

El de la tierra Santiago Naranjo (de azul rey y oro), torero muy nuevo, de corta estatura, con pocas corridas en el año de alternativa, sin condiciones de lidiador para dominarlos, ni recursos en la suerte suprema.  El segundo de la tarde, jabonero bien armado de 514 kilos, un toro demasiado alto para el torero, noble, encastado, que protestaba echando la cara alta y que se adueñó de la situación. Aviso. Con el buen quinto, gran entrega y ganas de Santiago Naranjo, ante un toro con fijeza de 510 kilos, largo, puesto de pitones, con ímpetu y raza, descolgado, yendo a menos. Hubo acople de toro y torero por momentos, sobretodo por la diestra, toreo variado pero sin dejarle la muleta en la cara y sin el reposo que debe tener un matador. Estocada delantera desprendida. Oreja.

Pablo Hermoso de Mendoza, viene contratado todo el mes de enero antes de irse a México en febrero y marzo. Venía de cortar un rabo en Bogotá el año pasado, la tierra donde la peruana  Conchita Cintrón se constituyó en un fenómeno social en los años cuarenta. Pablo, vestido a la usanza portuguesa, con el tercero de la tarde – rompiendo los cánones que le obligan a torear en primer y cuarto lugar – enfrentó al más bravo de la corrida, surgiendo la polémica si se pueden indultar los toros de rejones. “Elegido” se llamó el jabonero de 442 kilos, bien presentado, con cuajo, enmorrillado del tipo Domecq, enrazado, fijo, muy bravo, nunca se cansó, encelado persiguiendo a los caballos de manera extraordinaria. Hermoso de Mendoza utilizó a Garibaldi, Chenel, Dalí, y Pirata. El mejor rejoneador de la historia lo llevó toreado en todo momento, rozando la perfección con su arte extraordinario, en recorridos largos de mucha dimensión, colocando banderillas de poder a poder, dando muletazos con la cola del caballo, hasta que lo fulminó sin puntilla. Dos orejas y vuelta al ruedo al toro. La plaza entera quedó conmocionada por el deslumbrante espectáculo de arte, la faena más importante que el público de Cali ha visto en esta plaza en sus 54 años de historia.

Pedro Abad Schuster

Pedro Abad Schuster

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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