6ª y última de feria en Manizales (Colombia). El Juli sublime, 3 orejas. Luis Bolívar indultó al de peor condición.

Pedro Abad-Schuster

Los triunfalismos, y la falta de verdad en algunos aspectos de las dos primeras ferias colombianas, parece una característica marcada. Y un sector de la prensa taurina radial, que monopolizan las trasmisiones, sin poder enfatizar en la poca presencia de algunos ejemplares, y el público aficionado, sin exigir el cambio de toro alguno por la falta de presencia. Están en su derecho de actuar y de ser como lo hacen, pero de allí a que estos estándares sean aceptables, hay un abismo. Apenas salimos de la Feria de Cali, con el último toro del serial indultado, sin merecerlo (el vergonzoso indulto de rejones),  y ayer se volvió a clonar la historia, esta vez en Manizales. ¿Importa que la Fiesta debe ser de caballeros?  Con la Monumental casi llena, y en tarde de aguaceros que dificultó la labor de los actuantes, se ha dado una buena corrida de Herederos de Ernesto Gutiérrez, disparejos de presentación, nobles toreables, destacó el tercero, que permitieron desplegar las tauromaquias de Juan Mora (oreja, y  ovación), Don Julián López El Juli (dos orejas, y oreja), y Luis Bolívar (dos orejas, y polémico indulto).  Pero el calco o clonación se refiere a que precisamente el último toro de ambas ferias fue indultado, sin merecerlo. ¿Por qué se cocinan estos indultos al cierre de las ferias en Colombia? ¿Acaso la Fiesta no es arte vivo, en donde no se puede adelantar o saber lo que va a ocurrir?  En Colombia, parece que sí se sabe lo que va a ocurrir, y eso es “maquillar” la Fiesta, direccionando con sutileza algunas decisiones.  Luis Bolívar en España es un torero del segundo o tercer grupo. ¿Le conviene prestarse al juego populista en el toreo para su beneficio propio, en vez de buscar la grandeza y la ética que lleva a los toreros al primer grupo? ¿No se dio cuenta que su primer toro, el tercero de la tarde, sí merecía el indulto, y no el que cerraba la feria? ¿Sabía el colombiano que al manipular el indulto del sexto de la tarde, el trofeo de la Réplica de la Catedral de Manizales iría a sus vitrinas? ¿No será que Bolívar no se ha dado cuenta que vivimos los tiempos de la revolución digital en las comunicaciones, y que  no es posible ocultar evidencias que atentan contra la verdad de la Fiesta?  

Luis Bolívar debiera mirarse en el espejo de un torero como Juan Mora, con 23 años de alternativa, quien ayer mismo declaró emocionado que en el toreo no interesan los goles como en el fútbol (o las orejas, o las réplicas), sino poder sentirse torero.  

Juan Mora (de verde esmeralda y oro), con sello personal y sabor añejo, enfrentó a un primero justo de presencia, escaso de fuerzas, pero con clase. Lances muy personales de Juan Mora, seis verónicas y una media que calaron de inicio. Cuatro naturales impactantes, el toro por el derecho embestía más templado y con recorrido. Faena de pasajes estéticos, muy reunido, toreando con tranquilidad y limpieza en los muletazos, con arte. El público sí que lo disfrutó. Deja tres cuartos de estoque. Oreja. Con el cuarto, un toro más hecho, más levantado del piso, noble, pero le faltaba casta. El aguacero arreciaba y el piso se hacía resbaloso. Quite de Juan Mora, cuatro verónicas despatarrado, con empaque, abriendo el compás. Temple y torería en los redondos, la plaza seguía vibrando, con Nerva en las alturas y agua por todos lados. Y es cuando resbala y se queda a merced del toro, el torero boca arriba sin reaccionar, el toro mirándolo, y se la perdonó. Continuó por naturales exquisitos, el toro no humillaba, ni se afianzaba en el ruedo. Tres intentos sin salirse de la suerte suprema apuntando arriba. Ovación muy fuerte.

El Juli (de verde manzana y oro) inició la Temporada 2012, y de qué manera, con gran profesionalismo, cubriéndose de gloria. El segundo de la tarde, de 466 kilos, de poca presencia, faenón de dos orejas cuando arreciaba la lluvia. El toro tuvo raza y clase, El Juli sobrado de condiciones, muy dueño de la situación, como si estuviera en un tentadero. Faena completísima, en que sufrió un enganchón que le rompió la taleguilla, podría haber sufrido un puntazo en el glúteo. Se volcó para estoconazo. 2 orejas. Con el quinto, un toro de 512 kilos, que se resbalaba en el lodazal, pero ya asomaba el sol. El Juli estuvo fenomenal, y la plaza coreándole ¡torero! ¡torero! ¡torero!  Pinchó antes de estoconazo. Oreja. El Juli estará en Bogotá el próximo domingo 15, con Castella y Vargas, toros de Rincón; y el domingo 19 de febrero con Talavante y Manrique, toros de Herederos de Ernesto Gutiérrez. También estará en La México el 5 de febrero.           

Pedro Abad Schuster

Pedro Abad Schuster

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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