19ª de la Temporada Grande en La México. ¡Algo importante sucedió en Guadalajara y en La México con las toreras, nos fuimos en blanco

Jardinero de San Mateo

Décimonovena  corrida de la Temporada Grande.  Concurren las familias, cubeteros y tres gatos.  Tarde tibia. Seis TOROS DE SAN JUDAS TADEO. Justitos en presentación, para el rastro cuatro de ellos. Se estrena en México el término “corninulos”: A varios de ellos era imposible verles la  minúscula cuerna.   Pesos  460, 476, 479, 500,  495 y 478Kilos MARI PAZ VEGA (Rosa y oro).  Saludo en el tercio/Aplausos. HILDA TENORIO.  (Rosa y oro). Aplausos/Vuelta al ruedo. GUADALUPE LÓPEZ.  (Blanco y oro). Saludo en el tercio/Silencio.

Antes de narrar lo poco significativo que ocurrió en la Plaza México hoy, vuelvo a varios hechos que  acontecieron  en la acreditada plaza de Guadalajara el domingo pasado.  Partieron plaza Alejandro Talavante, Arturo Saldívar y Diego Silveti con un encierro de Santa María de Xalpa que dejó mucho que desear, especialmente el 5º  de muy poca presencia y dudas sobre su edad.  Sin embargo el ganadero se reivindicó con el toro de regalo que lidió e indultó Arturo Saldívar.  Dice nuestro colega, José Luis Cuéllar en su magnífica crónica, que “Alejandro Talavante ha encontrado en el temple del toro mexicano ese arte que pone al diestro en contacto con la inspiración, dueño de una indiscutible capacidad de inventiva, sumada a un valor sin retruécanos.  El diestro de Badajóz con el que abrió plaza, incierto, andarín y débil, realizó una faena “científica” altamente matemática, precisa en sus distancias, en su temple, en sus tiempos, a fin de conseguir pases por derecha y por izquierda de enorme plasticidad, todo consumado a cortísima distancia de los pitones, sus inicios de trasteos por alto recobran la profunda estética y verdad que tiene el toreo por arriba.  Quitó por chicuelinas con mano baja y al primero lo mató con media en todo lo alto, recibiendo un merecido apéndice y su segundo, flojo y deslucido, que no rompió, le regalo un quitazo por tafalleras con el sello indiscutible del valor.  Estocada entera en mal sitio y dos golpes de descabello, otra oreja que lo hizo salir en hombros”.

Diego Silveti dice Cuellar, no tuvo suerte ni con el de regalo, que era de Marrón, pero demostró entrega y pundonor.  Conforme avance en su carrera y en el dominio del oficio tendremos uno de los mejores capotes, como carga y se mece en los lances a la verónica.  A lo que debe poner atención es a la suerte de matar –Silveti tenías que ser-  entra aún sin una técnica definida.  Escuchó un aviso en el de regalo.

Pero el gran borlote lo armó  Arturo Saldívar, joven matador que vive seducido por la droga del triunfo; difícil que alguien se le vaya por delante; si los toros lo respetan y su administración tiene lucidez y se aleja de espejismos estamos ante una de las próximas figuras del toreo mundial.  (Desde que lo ví la primera vez en España y en su alternativa en Guadalajara, hice el mismo pronóstico).  “En el primero de su lote estuvo en valiente con oficio y cabeza de torero ante un toro que embestía rebrincado, poco propicio para el toreo lento y templado, Arturo porfió hasta que le sacó pases por ambos lados de mucha exposición y mérito.  Aprovecha su largueza de brazos y corre la mano de aquí hasta allá con mucho temple, siempre en el sitio donde igual están las cornadas que el dinero”. Este joven diestro mexicano ha tenido una tarde de reconfirmación de virtudes taurómacas.  Debe destacarse, como ocurrió en la México en la inauguración que cuando el torero español decidió regalar un toro, Saldívar saltó como de un resorte y emuló el ofrecimiento.   Cuéllar como quien esto escribe no somos partidarios de los toros de regalo ¡pero sí del pundonor de nuestros jóvenes!.  Con el de regalo de Saldívar,  aunque no tenía la presencia debida para una plaza como Guadalajara, sí tuvo motor, fijeza, temple y sobre todo “emotividad”. “La administración de Arturo decidió indultarlo en vez de haberlo “reventado” y tumbarle el rabo.  En fin, la actuación allí queda y quedará como una de las faenas tejidas en los finos hilos del valor y el arte”, como también sucedió en la México, lo que le valía una repetición el 5 de febrero, exigida por el público y rehusada por su administración  y la siempre errada empresa de Insurgentes.

Aquí, tres damas en circunstancias muy diferentes de su carrera taurina fueron empaquetadas en un cartel que no atrajo ni a los más asiduos.  No es porque estuviese compuesto por mujeres, es porque el público de la capital se ha hartado de fiascos  y pese al monstruoso número de orejas cortadas, han habido muy pocas ocasiones para disfrutar del toreo de verdad.  Acontecía también la vuelta a la México de la ganadería queretana de San Judas Tadeo que embarcó novillos y dejó las astas en “La Cañada” para hacer triunfal muestra de novillines cuasimochos.  Mari Paz Vega, con “Peje”, zaino, delantero, cortitito de cuerna, a sus 38 años, mostró lo enterada que está   del oficio y la buena técnica que le acompaña en sus escasas  presentaciones.  Quitó Hilda por chicuelinas y replicó la malagueña con navarras bien plantada en la arena.  La res se quedaba corta y por allí buscaba los tobillos mas ella porfió en las cercanías del animal por el lado derecho que era el mejor, con planta y mucho oficio instrumentó naturales, cobró una estocada trasera y tendida para recibir aplausos en el tercio.  Con el 4º  “Don Chava”, castaño, bragado, con cara,  apuntó inmediatamente extraños, se dobló con la muleta probándolo pero la res venía lastimada de una pata al pelear con la caballería por lo que no terminaba el muletazo, mostró  voluntad por el lado izquierdo y brindó un bello abaniqueo acompañado de un desplante tirando la muleta en el ruedo  lo que causó opiniones encontradas.  Volvió a pinchar y mató al segundo descabello para recibir aplausos en lo que fue para ella una buena tarde dado el ganado al que se enfrentó.

Hilda Tenorio con “Gordo”, zaino, bien armado, que fue el mejor del encierro, fijo, noble, pero con poca fuerza.  Ella mostró tranquilidad y conocimiento dando buenos pases con la derecha.  La res se vino a menos haciendo extraños y ella suave con la muleta le dio dosantinas y el del desdén.  Defectuosa con el estoque, dejando el brazo atrás pinchó para luego dejar estocada defectuosa que se significó aplausos.  Con “Chepino”, castaño, cornicorto, brocho, se vió más lucida con el percal dando tres largas y luego zapopinas y llegó su momento grande con un quite por chicuelinas.  El toro era de calidad pero tenía pocos pases. Se lo cambió por la espalda y luego una vitolina y ardió la casa semivacía con varios derechazos templados y por abajo.  Como conoce el oficio le dio distancia y aire y se lo pasó por naturales cuando el toro casi no embestía.  Pinchó y dio bajonazo pero el público entusiasmado le exigió la vuelta al ruedo entre división de opinión de los concurrentes.

La emeritense Lupe López cargó con lo peor del encierro pero tampoco ella muestra adelantos.  Con su 1º  “Don Arturo”, castaño, ojo de perdiz, sin fuerza, se vio nerviosa y en vez de liberar al toro por alto, lo castigó por abajo, mostrando que está verde en el oficio.  El toro se aplomó y ella solo pudo mostrar voluntad.  Desconoce los elementales pasos de la muerte y se vio en dificultades para despachar a sus enemigos.  Con el 6º  “Copetón”, aldinegro –toro sardo, castaño o cárdeno que tiene negro el pelo de medio cuerpo abajo en toda su longitud-, rebarbo y bien armado, le dio gaoneras y se tropezó al echarse el toro encima.  La res se aplomó y sin plan ni colocación inició su lidia, mostrando pocos avances en su corta carrera.  El toro comenzó a frenarse y ella estuvo a punto de recibir otro vuelo.  Más trapazos, tardó en igualar al toro y volvió a pinchar para matar con un chalecazo por lo que con su compañera de la patria debe irse pronto a ensayar con el carretón.

Domingo próximo: tarde de retazos, Humberto Flores, que no estaba programado, Marcial Herce y Alberto Espinosa  “El Cuate” con toros de José María Arturo Huerta.  Pareciera que todavía habrá otro remedo de corrida más.

Conocidos los carteles de las inminentes Fallas en Valencia da gusto saber que tres de los nuestros estarán allí, el 12 de marzo el enjundioso Sergio Flores, el 14 de marzo Diego Silveti con Valdefresno y el 17 de marzo en la corrida de campanillas con toros de Zalduendo, Arturo Saldívar alternando con las primera figuras, Enrique Ponce y Sebastián Castella.  No hay duda de que nuestro amigo Simón Casas supo seleccionar a lo mejor de la cosecha mexicana 2011.  Suerte a Sergio, Diego y Arturo, ¡es temporada de consagración!

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LA OPINIÓN DE JUAN PABLO SILVA

No fue una tarde color de rosa

Un cartel que no atrajo al publico que escasamente pobló el tendido. Maripaz Vega (grosella y oro), Hilda Tenorio (rosa mexicano y oro) y Lupita López (blanco y oro) para lidiar un encierro de San Judas Tadeo, el cual en términos generales fue descastado, destacando el segundo y el quinto. El merito de estas mujeres es que se ponen delante de la cara del toro y tratan de agradar. Toreras con distinta experiencia y con estilos diferentes, Maripaz la más experimentada; Hilda con ganas y Lupita nerviosa y novel.

A las mexicanas les hace falta torear mucho más, eso se nota en su desempeño; sin embargo, por ganas no quedó y ahí estuvieron las tres valientes buscando el sonado triunfo que desafortunadamente no llego.

Maripaz Vega con Peje, negro listón cómodo de cuernos, lo lanceó a la verónica rematando con media. Hilda lo quito con dos chicuelinas y remató con media. En la replica, la hispana lo toreo por navarras. A través de las cámaras brindo a Juan José Padilla, que milagrosamente reapareció hoy en Olivenza (España) toreando con un parche en el ojo saliendo por la puerta grande. El toro por derecha se le quedó corto, por ello no pudo ligar los muletazos. Con la zurda también se le revolvió el animal, aun así le dio una serie por ese lado. Volvió a la derecha sin suerte. De nuevo por naturales sin que estos calaran al escaso publico. El toro no fue fácil y solo permitió destellos. Trasera y tendida fue la estocada con el que despacho al primero. Silencio. El cuarto de la tarde, Don Chava, un castaño con mejor presencia al que la malagueña solo le pudo hacer un recorte. Con el trapo rojo comenzó por derecha, el toro no ayudo, ya que salió lesionado al salir del caballo. El toro con un andar descoordinado no colaboró para el lucimiento. Con la izquierda, el toro también se quedó corto. Mala suerte en su lote para Maripaz. Muletazos de pitón a pitón abanicando y un desplante arrojando la muleta. Pinchazo y dos descabellos para escuchar palmas.

Hilda Tenorio, lidió a Gordo toreándolo a la verónica y rematando con media. Intento el quite por mandiles y de nuevo culminó con una media. Desde ese momento el toro acuso debilidad. Con la muleta comenzó con unos ayudados dirigiéndose a los medios. La primera serie por derecha tuvo algunos pases templados, otra serie por ese lado ante un toro fijo que no tuvo malas ideas. Con la zurda el toro también colaboro pero no lo pudo templar con intensidad. De nuevo por la derecha sin llegar a la perfección. El toro tuvo algo de calidad, sin malas ideas, pero le falto experiencia a la torera para capitalizar las posibilidades del burel. La faena no calo del todo en los tendidos. Pinchazo y una entera desprendida. Salida al tercio. Con Chepino, otro castaño, lo saludó con largas cambiadas de rodillas. En los medios ejecutó tres zapopinas con original remate. El público parecía despertar. Realizó el quite de chicuelo. Se fue a los medios a ejecutar un cambiado por las espalda, luego la vitolina y unos derechazos que hicieron creer que habría triunfo. La faena se vino a menos, el toro tardo no colaboro con la matadora para que la faena fuera ligada. Solo con la zurda pudo juntar algunos muletazos. La matadora se desesperó, pero en realidad no se percató que el toro le pedía otra distancia. Tuvo lo mas potable del encierro y acuso sus pocas corridas. Pinchazo, estocada muy caída, sin embargo no perdió la oportunidad de dar la vuelta al ruedo que el público obsequioso le regalo.

Lupita López, estuvo nerviosa, acusando falta de sitio, sin reproche pues torea poco. Con su primero, Don Arturo, un castaño ojinegro cornicorto, de buena estampa. Lo intento torear a la verónica, pero desde el inicio se notó a Lupita, desconfiada, adelantado inclusive un poco la suerte, cuando el toro ya se le quedaba corto. El quite lo intentó por fregolinas con mas voluntad que calidad. Con la muleta poco pudo hacer ya que el toro no ayudo, era tardo e iba con la cabeza suelta. Con las ideas poco claras poco pudo hacer. El publico benevolente le tuvo paciencia a la matadora. Estocada delantera y caída. Algunas palmas. Con Copetón, otro castano, lo lanceo a la verónica. Lo quito por gaoneras y al intentar una caleserina tropezó, afortunadamente sin consecuencias, ella misma se hizo el quite lanzándole el capote al burel evitando una desgracia. Comenzó toreando por alto, sin tomarle el ritmo y la distancia a un toro que se quedaba corto. Una faena sin ton ni son. De las tres es quien acusó esa falta de experiencia. El toro necesitaba de una mano experimentada. Lastima, por ganas no quedó. Se puso pesada con el acero.

Una tarde en la que destacamos las ganas y el valor de las tres toreras que partieron plaza, poco pudieron hacer, por ello creemos que a pesar del anuncio no fue una tarde color de rosa.

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