20ª de la Temporada Grande en La México. En un lodazal, seis avisos y un toro vivo en tarde deslucida

Vigésima  corrida de la Temporada Grande.  Aproximadamente 2000 aficionados.  Después de un diluvio se inició la corrida 40 minutos tarde.  Siguió lloviendo. Seis toros de JOSE MARÍA ARTURO HUERTA. Tres descastados y sin suficiente trapío, bello de lámina el 3º  y muy bravo  el 5º.   Pesos  466, 470, 475, 536, 485 y 508 kilos. HUMBERTO FLORES  (Azul marino  y oro).  Aplausos/Silencio. MARCIAL HERCE.  (Caña y azabache). Aviso y aplausos/Tres avisos, lo mató sin acatar a la autoridad. ALBERTO “EL CUATE” ESPINOZA.  (Salmón y oro). Aviso y pitos/Aviso y pitos.

Cuando han salido por la puerta de los sustos 140 reses en 20 corridas de toros de las que no más de 7 son dignas de recordar, sea por la indecisión y falta de voluntad de los toreros, sea mayoritariamente  por los pésimos encierros que han desfilado por la llamada Catedral taurina de México,  habrá que reflexionar al fin de la temporada que concluye en una semana, sobre las causas de este aparente desastre.  Quienes quieren encontrar razones para un triunfo redondo en esta temporada, seguramente argumentarán que se han cortado 42 apéndices y tres rabos, pero en verdad más de la mitad de las orejas han sido producto de un biombo despistado, cegatón y generoso.  La temporada, a mi juicio, dibujó una gigantesca “W”, comenzó muy arriba en la primera de inauguración –Saldívar-, descendió en la segunda  –Talavante-, volvió arriba en la tercera –El Payo_  y se fue en picada hasta el gran triunfo de Silveti en la sexta, después lo peor, para el olvido, séptima, octava, novena, décima, undécima, renació en la doceava con Sebastián, mejoró en la décima tercera y llegó a la cumbre en la quinceava de Aniversario con Julián y lo bien hecho por Manzanares, José Mauricio y Silveti, todavía se sostuvo en la dieciseis con el gran triunfo de  Spínola y el éxito de Pablo Hermoso, repuntó en la diez y siete con el triunfo de Joselito Adame y en la décimo octava con el triunfo de “El Zapata”, decayendo en barrena en las dos últimas corridas.  ¿Qué nos deparará la inclusión de Fabián Barba de muy buen recuerdo, Victor Mora y Christian Ortega que estaban en el apartado y reses de la ganadería tlaxcalteca de Cuatro Caminos?  Ya lo veremos e iniciaremos el análisis formal de la temporada.

Lo que sí es incuestionable, sin duda, es el saldo positivo de la temporada es el hecho de que ahora en cuanto a los triunfos sólidos y convincentes, las figuras mexicanas se han llevado el gato al agua.  Arturo Saldívar es a nuestro juicio “el Triunfador de la Temporada”, sólo con tres toros se hizo de 4 orejas, merecidas y un rabo y si no volvió para la del aniversario es asunto que la empresa y él debieron explicar públicamente. Otro joven mexicano que triunfó arrolladoramente fue David Silveti en la 6ª.   Del otro lado del océano Castella triunfó en grande en su segundo intento, Julián tuvo una tarde majestuosa en la del aniversario, Pablo Hermoso no dejó su lugar de primate del rejoneo.  Spínola fue la revelación con todos los trofeos, Adame plantó cara con su singular estilo y se llevó dos apéndices y finalmente “El Zapata”, que se desploma después del tercio de banderillas, tuvo una muy buena tarde, la última.  Lo demás,  se ventila a criterios, quizá algunos no pudieron rematar por un accidente como Juan Pablo Sánchez, por malos toros como Talavante, por indolencia como El Payo, por edad El Zotoluco que con 7 toros sólo agarró una peluda y por mala suerte Manzanares.  Lo demás es del montón y en el que se salvan Mario Aguilar, Diego Ventura y Fermín Rivera. Con la memoria reciente no encontramos argumento alguno para la repetición en la temporada próxima de Guillermo Capetillo,  Emiliano Gamero, Alejando Martínez Vértiz, Ruiz Manuel, Fernando Ochoa, Ana Batista, Guadalupe López y Marcial Herce entre otros.

Pareciera que la empresa ha hecho un mal pacto con Tlaloc porque la naturaleza se ha ensañado con las corridas de toros en esta temporada.  Bien pasa una semana sin lluvia y cae una tormenta el domingo a las 4, cayeron varios diluvios como el de hoy y también en los primeros meses se sufrió un frío desusado.  Pues bien, en esta corrida vimos un ruedo totalmente cubierto por la lluvia y lo aconsejable era haberla suspendido, por mucho que los monosabios trabajaron, había partes del ruedo que era un lodazal, lo que provocó temor a los toreros y numerosas caidas de las reses que no sentían ninguna seguridad, pero se cometió el error y se pagó, tuvimos una tarde infumable.

En su primero, Humberto Flores con “Mi Richard”, negro, bragado, paliabierto, de escasa cara y sin fuerza, el torero no logró acomodarse con la capa hasta después de la vara cuando instrumentó chicuelinas con voluntad.  El monosabio fue al suelo al salir de banderillas y el jalisciense intentó por el lado derecho dejar la mano abajo  con enorme riesgo del debilucho novillo al que ejecutó con una estocada en lo alto, oyendo algunos aplausos.  Con el 4º,  “Es Posible”, negro, bragado, girón, nevado, de bonita lámina, le vimos asustar a los picadores al saltar la barrera limpiamente.  Otra vara “a la mexicana” y eso se volvió el desorden, el toro se quedaba y no tenía clase y el ya añejo matador sufrió el error de no darle suficiente castigo.  Por allí un abaniqueo y un desastre al matar para que se volvieran a combinar ahora más pitos y menos aplausos. 

Por su parte, Marcial Herce, con “Puedo Esperar”, berrendo, caribello, coletero, capuchino, nada pudo hacer con la capa, rebrincaba el toro a la salida y el puso voluntad y algunos pases ajustados, quedando en detalles como una dosantina en tres tiempos.  Intentó una suerte de matar extraña, citando para recibir y dejó en el embroque una tendida abajo.  Recibió un aviso y silencio.  Con el 5º,  “Cariñoso”, negro, zaino, paliabierto que recargó duramente al caballo,  Herce le dio unas llamadas chicuelinas que más bien fueron capotazos más capotazos.  Apuntaba bien con la izquierda con unos naturales y uno de pecho y despertó más optimismo al tomar la muleta con la derecha, donde cargó dos o tres veces bien la suerte.  La res  enrazada  se fue a menos al no encontrar Herce la lidia apropiada, del tendido el grito clásico de “toro” y él sin entrenamiento y acusando cansancio terminó su deshilachada labor en medio de un escándalo, dado que recibió los tres avisos reglamentarios y omitiendo el último lo descabelló y mató en el ruedo.  ¿Dónde estaba la autoridad?

Finalmente, Alberto “El Cuate” Espinoza, 1º  con “Silencioso”, cárdeno, obscuro, bragado, caribello, bajito, lanceó a la verónica pero el toro huía y por su propio error el toro lo empaló sin consecuencias, un puyazo recargando y un quite por navarras, el toro se agarraba al piso y todo quedó en deseos, concluyó con una vitolina, abaniqueo y un molinete y mostró sus graves limitaciones para matar.  Un aviso y pitos.  Con el 6º, “Ukito”, negro, zaino, incierto y en el lodazal  final, el neoleonés poco pudo hacer.  Por ambos lados la res se frenaba y en momentos se colaba.  Volvió al abaniqueo por la cara y mostró que debe aprender, mucho, en la suerte de matar.  Quizá le pesaron sus muy escasas corridas.

Hemos visto un deplorable espectáculo que tuvo su prólogo hace una semana y que esperamos no tenga un epílogo semejante al cerrarse la temporada. 

¡Bravo por la gesta de Juan José Padilla!

__________________________________

LA OPINIÓN DE JUAN PABLO SILVA

Solo hubo agua. El que hace empresa toma sus riesgos y adopta lo que cree son las mejores decisiones. Desde luego, nadie está peleado con su dinero y menos apuesta al fracaso. Para levantar la fiesta en el coso más grande del mundo habrá que terminar la temporada de manera triunfal y no dar dos o tres corridas que realmente sobran y que, como ocurrió el año pasado, la lluvia ahuyenta a los pocos que escasamente acuden a la grada. El mundo taurino sabe que la temporada en España comienza en marzo y por ello los coletas del otro lado del charco deciden regresar, inclusive unos días antes, para acoplarse al ritmo que les espera. Afortunadamente, ahora algunos toreros nacionales como Silveti y Saldivar están ya entrenando en el campo bravo español en miras a sus compromisos en las Fallas en Valencia. Estas corridas de oportunidad debieran darse antes del comienzo del serial. No generan expectación y solo acuden los mil o dos mil incondicionales que semana a semana asisten a la Plaza sin importar el cartel. La sugerencia de este espacio es que la temporada termine con un cartel de triunfadores, mexicanos y/o españoles de primer nivel, quedando así un buen sabor para el largo ayuno de ocho meses que hay que padecer para que vuelva a comenzar la temporada. En fin, solo opiniones, pero es deplorable ver la plaza vacía y para colmo lloviendo a cántaros.

Con media hora de retraso y con una labor sobresaliente de los monosabios partieron plaza los ya veteranos Humberto Flores (negro y oro), Marcial Herce (caña y azabache) y Alberto Espinoza (fresa y oro) para lidiar un encierro de Jose María Arturo Huerta, el cual en términos generales estuvo bien presentado, quedando a deber en su juego, aclarando que las condiciones del ruedo tampoco ayudaron a los animales. Los más potables fueron el primero, segundo y quinto, para el olvido el tercero, cuarto y sexto. Hoy que mal picaron a todos los toros, muchos puyazos en el único encuentro. Solo al sexto le dieron tres pares de banderillas, los demás pasaron con dos por las condiciones del ruedo. El subalterno Angelino sufrió un susto sin consecuencias al resbalar después de dejar su par al primero de la tarde.

Con la lluvia cayendo a borbotones Humberto Flores despachó a su primero lo intentó lancear a la verónica y lo remató con media. Un quite por chicuelinas rematado con revolera de mediana calidad. Las condiciones del ruedo no ayudaron a que el matador pudiese fijar al animal, el cual al final salió suelto y huyendo. La lluvia arreció mientras el torero realizaba una faena derechista con algunos destellos. Una extraordinaria estocada para escuchar palmas. El público estaba más preocupado por abandonar el coso y guarecerse que en buscar premiar al matador. El cuarto “Es posible” brincó al callejón dejando tremendo susto a los del castoreño que se ubicaban en su burladero. Nada con el capote, el toro ya anunciaba que se quedaría corto. Le pegaron fuerte en varas y lo dejaron mas parado. No logró nada con la muleta, se esforzó sin éxito. Dos metisacas antes de dejar una tendida y caída. Algunas palmas.

Marcial Herce no tuvo una tarde afortunada. Se nota que torea poco. A su primero, lo intentó torear a la verónica. La lluvia molestó y no lo dejó cómodo. Con gratitud brindó a los monosabios quienes se esforzaron por dejar el ruedo en las mejores condiciones posibles. Con la muleta solo dejó pinceladas sin poder construir un trasteo. El toro no era tan malo, pero las condiciones de la arena no ayudaron. Intentó matar recibiendo y dejó una estocada caída suficiente para que doblara el animal. Un aviso. El segundo de su lote, “Cariñoso”, parecía que rompería pero al final se vino a menos, quizás debido a que el matador no le pudo dar una buena faena. Dejó cuatro pinchazos, un bajonazo, que no fue suficiente, y luego se alargó con los descabellos. Claramente se escucharon los 3 avisos, y en un desacato a la autoridad Herce descabello al toro dándole muerte, so pretexto de no escuchar las trompetas. Para la estadística, le devolvieron al toro. Y la multa señor Juez?

El “Cuate” Espinoza sorteó a lo menos potable del encierro. A su primero, un toro suelto lo intentó lancear a la verónica. Siguió por chicuelinas y al rematarlo a una mano recibió un revolcón sin consecuencias. Lo quitó por navarras. Con la pañosa tuvo una faena corta ya que el toro no colaboró; lo intentó por ambos lados sin éxito. Un toro complicado. Pinchazo, luego una estocada trasera y caída. Aviso, división de opiniones. Con el sexto, nada con el capote, este fue un toro mejor armado, pero que no dio buen juego. Con la muleta, algunos trincherazos y con la derecha, pero el toro y el ruedo no ayudaron. El agua regresó. El toro se quedó corto por ambos lados. No le permitió nada. Se puso pesado con la espada y escuchó un aviso.

Hoy solo hubo agua, para la última cierran la temporada Fabián Barba, Victor Mora y Cristían Ortega para lidiar un encierro de “Cuatro Caminos”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: