Toros en Madrid. Decepcionante mano a mano de Fandiño y David Mora

Aunque por demasiado blanda, la corrida de Jandilla no dio cuanto se esperaba, hubo dos toros, cuarto y quinto, que se prestaron al triunfo. Ninguno de los dos espadas lo consiguió. En el conjunto de la corrida, vimos menos dispuesto que otras veces a Iván Fandiño y torpe a David Mora aunque éste tuvo más determinación.

Madrid. Plaza de Las Ventas. 1 de abril de 2011. Corrida del Domingo de Ramos. Tarde soleada y ventosa con algo más de media de entrada. Seis toros de Jandilla, bien aunque de vario peso y desigualmente armados, algunos con bellas hechuras. Nobles y en su mayoría demasiado blandos. Por más fuertes y duraderos, destacaron el de mayor fijeza  y clase quinto y, en menor medida, el sexto. Iván Fandiño (caña y oro): Estocada casi entera trasera y descabello, silencio. Más de media estocada y dos descabellos, silencio. Buena estocada, ovación. David Mora (blanco y azabache): Buena estocada desprendida, palmas.  Pinchazo, otro hondo y dos descabellos, palmas. Estocada, palmas. Fandiño y David Mora fueron obligados a saludar tras el paseíllo. Un buen par de El Chano.

Muchos creímos que Iván Fandiño y David Mora volverían a llenar la plaza de Las Ventas como lo consiguieron en su mano a mano otoñal, tarde en la que pusieron toda la carne en el asador y, aunque no consiguieron tocar pelo, salieron de la plaza triunfantes y gloriosos. Claro que la corrida que mataron, de Gavira, fue de las que nadie quiere. Ambos espadas superaron las grandes dificultades y la gente salió encantada con sus actuaciones. Entonces, por qué ayer no acudieron todos los que aquel día terminaron tan contentos. Desgraciadamente, ayer no se repitió la misma historia.

Muy comprometido fue el recibo por gaoneras de Fandiño aunque no se quedó quieto en todas por la desiguales fijeza y franquía del primer toro que manseó en varas y volvió a ponerle en apuros en su quite por chicuelinas al defenderse por su escasa fuerza. Más claro por el lado derecho, fue por redondos lo poco destacable de un trasteo forzosamente discontinuo porque, además, molestó el viento. Los enganchones, para colmo, terminaron por estropear más al toro. Tampoco tuvo fuerza el tercero. Pero peleó con cierto temperamento en varas hasta que tocaron a matar. Fandiño, entre el viento y lo mucho que calamocheó el también noble animal, no pudo asentarse ni torear a gusto ni bien.

Desangelado lanceó Fandiño al quinto. Se dejó pegar en el caballo y aceptó bastante bien un limpio quite por tafalleras del matador. Como también a los bellos lances y una media de David Mora en su quite. Y más aún en la faena, por fin confiado y señero Fandiño con la mano derecha en tres tandas de mayor a menor intensidad porque, poco a poco, el toro fue perdiendo brío. También bueno aunque ya tardo por el lado izquierdo, los naturales no pudieron tener la misma galanura y limpieza. Quizá por torear demasiado encima del toro. Lo mismo pasó cuando volvió a derechas. Lástima, porque este toro sí que fue de triunfo. Lo medio arregló con la estocada.

Suelto y renqueante salió el segundo toro de los lances rodilla en tierra de David Mora en su recibo. Blandeó mucho en varas, surgieron las protestas y el palco se negó a devolverlo a los corrales e hizo bien porque fue muy noble por el lado derecho como pudimos comprobar en los muy hondos y empacados redondos que pegó Mora. No debió cambiar de mano porque, tras los frustrados naturales, el animal se vino abajo y tuvo que entrar a matar, logrando una buena estocada.

Con el más cuajado y también blando cuarto, se templó a la verónica de mayor a menor acople. Los de siempre en Las Ventas volvieron a protestar. Los calmó David con un buen quite por chicuelinas y en la primera parte de su faena con la mano derecha hasta  que el toro empezó a remolonear. La empacada primera ronda citando de lejos, pareció anunciar una gran faena. Pero David, que anduvo muy firme e insistente, se estrelló con el fatal cambio que pegó este hermoso aunque medio enclenque animal.

No se acopló con el capote frente al más voluminoso e imponente sexto que no humilló tanto como el anterior quinto, pero galopó con franca alegría y fue más bravo en el caballo. Mal Fandiño en el quite por destemplado. E inútil el del sobresaliente. La faena de David Mora tuvo momentos brillantes, el arranque por doblones y trincheras sobre todo, y otros deslucidos por no colocarse debidamente en los cites. Muy separado, dejando tanto hueco, no es lo que se debe hacer. Y eso hay que corregirlo. Lástima de nuevo porque este toro también fue de oreja.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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