1ª de feria en Aguascalientes (México). Dura novillada y vuelta de Ricardo Frausto, un torero con duende

Pedro Abad-Schuster

La afición de Aguascalientes, una de las de mayor solera y más apasionada de México, se prepara a concurrir a San Marcos 2012, la feria mejor conformada y más completa de América. Se han programado muchos carteles estrella, como los de Pablo Hermoso de Mendoza los días 22 y 25 de abril, El Juli el 28 y el 1 de mayo, José Mari Manzanares el 30, 2 y 6 de mayo, Talavante el 3 y 5, Castella el 29 y 30, además de Antonio Barrera y Víctor Puerto. De los locales se espera a Juan Pablo Sánchez, Joselito Adame, Diego Silveti y Garibay.

La novillada de Real de Saltillo, que no lidiaba en la Monumental desde las presentaciones del peruano Juan Carlos Cubas hace más de 5 años, fue bien presentada, de juego difícil y exigente para que embistan, tuvo pocos pasajes de lucimiento para tres heroicos jóvenes con menos de seis 6 novilladas cada uno. Ricardo Frausto de Aguascalientes salió triunfante en actuación seria y decidida, meritoria vuelta al ruedo. En tarde fresquilla, con más de media entrada, triunfó el de la tierra de la gente buena, el espigado Ricardo Frausto, de grana y oro. Muy decidido, con talento y temple, dejó sensaciones artísticas, se ve la mano de uno de los hijos de El Calesero, José Luis Ramírez El Padrino que le apodera. Su primero de 380 kilos, manso deslucido, con poca fijeza y fuerza, sin transmitir, distraído, pero con nobleza. Frausto lo ligó por chicuelinas en el quite, luego de refilonazo. En banderillas cortaba el viaje a los subalternos. En la tercera serie ya se quería rajar, el novillero quedándose quieto le obligaba con torería, el animal sin acometer, el viento flameando la muleta. Faena de fondo artístico, se lo pasó cerca por arruzinas, capetillinas, dosantinas, manoletinas que emocionaron. Estocada desprendida, hubo petición al juez Jesús Herrera, solo quedó en vuelta.

Con el cuarto de la tarde, el más potable del encierro, de 415 kilos, con presencia y buen estilo y fuerza, cuajado, de pelaje negro listón, degollado de papada. Fueron dos series en la muleta que resultaron lo más brillante del festejo, pero no suficientes para que sonara la música que estuvo en silencio toda la tarde. Antes, de salida, tres lances a la verónica con buen juego de brazos de Ricardo Frausto cargando la suerte. Puyazo en todo lo alto de Héctor Cobos. Vendría un vibrante quite por gaoneras con quietud y mucho duende, con ritmo. Sufre tremenda voltereta en un momento de improvisación, cayendo sobre su espalda. Los olés retumbaron la Monumental, momentos vibrantes de derechazos sucedidos, estoico y templado el torero, el novillo yendo con fuerza y calidad , de pronto se cayó la cáscara de la bravura. Frausto perdió la oreja por la espada.

Hasta allí había llegado la fuerza de la embestida… y de la novillada. Lo demás, con Antonio Lomelín y el portugués Joaquín Ribeyro fue con novillos reservones, otros rajados, sin transmisión, otros con peligro, con embestidas descompuestas.


Pedro Abad Schuster

Pedro Abad Schuster

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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