6ª de feria en Aguascalientes (México). Castella dos orejas, dimensión de Juan Pablo Sánchez

Pedro Abad-Schuster

Falta absoluta de raza y de fuerza, sosos, sin fondo, fue el encierro de Teófilo Gómez este domingo de Feria de San Marcos. La plaza casi llena, en tarde de calor y cielo azul. Al final imperó la desilusión como el día anterior, abundaron los mansitos, no fue lo que se esperaba. Triunfó el francés Castella, con una oreja arrancada de cada ejemplar. Zotoluco en medio del luto por la pérdida de su madre, toreó con señorío y figura erguida, antes de su viaje a Madrid. Juan Pablo Sánchez, el torero revelación de Aguascalientes, con 20 años de edad, nuevamente soberbia actuación, tiene mucho que dar, ofreció momentos emotivos, vaya cátedra de toreo, la plaza entera coreando el ¡torero! ¡torero! ¡torero!, pierde las orejas por la espada al igual que el día anterior, en ambos con sus primeros ejemplares. El lunes 30 es el cartel estelar del serial, la presentación de Manzanares, con Juan Pablo Sánchez, Castella y Saldívar y ocho de Mimiahuapan, hierro hermano de Begoña.

Zotoluco (de verde botella y oro), con su primero de 520 kilos, no pasó nada, poca fuerza del animal, noble, cuidándolo mucho el torero. Muy cadencioso Zotoluco, ligó una serie por naturales con lentitud y temple, más afinado en su quehacer. El toro frenándose, pegaba achuchones, aplomado, se quedaba corto. Estocada en buen sitio, para aplausos. Con el cuarto de 490 kilos, descolgado, de buena condición por el derecho, cuando arrancaba repetía. Los olés se escucharon, el torero con cadencia en esta nueva fase de su carrera. El toro tiraba gañafonazos en la parte final del trasteo. Estocada desprendida, para palmas.

Juan Pablo Sánchez (de azul purísima y oro), actuación maciza con su primero, mientras que con el segundo de su lote y el de regalo no le ayudaron, a pesar que se la jugó. El tercero de la tarde de 484 kilos, el toro salió dormido en el capote, fue incierto después de picado, volvía corto sobre las manos y se frenaba. Brindis de mucho compromiso a su padre el matador Ricardo Sánchez, empresario de la plaza. El toro jadeaba, le faltaba gas. Juan Pablo Sánchez lo llevó toreado, con dimensión, consintiéndolo mucho. Largueza en las series sin atacarlo, sometiéndolo con temple. La plaza ya estaba en efervescencia, los naturales eran prolongados, lánguidos, de mano baja, profundos. Juan Pablo seguía enganchando adelante las embestidas, muletazos tersos y templados, terminando en redondos que hicieron sonar la música. Atronador el “Viva Aguascalientes” que retumbaba en las alturas, era el coro de la “Pelea de Gallos”, orgullo de todos los nacidos en la tierra, y los que no lo son pero igual la aman. De pronto se agarra al piso el animal, y termina refugiado en tablas. El torero dinástico se llenó de toreo por cercanías, engarzando las series, arriesgando. Estocada en todo lo alto, tarda el animal, aviso y descabello. Perdió las dos orejas y su salida a hombros. Ovacionado.

Sebastián Castella (de rosa y oro), viene de un bajón en su carrera, sin transmitir ni entregarse como antes, ha sido ídolo de esta tierra por varios años. Guarda un romance con el público aficionado, arrancó una oreja de su primer ejemplar, un toro con buen estilo, y otra oreja del quinto, que fue el lunar del encierro con mansedumbre total, en base a sendos arrimones y buenas estocadas. Salió a hombros.

Pedro Abad Schuster

Pedro Abad Schuster

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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