8ª de feria en Aguascalientes (México). El Juli se juega la vida y sale a hombros con tres orejas

Pedro Abad-Schuster

Interesante corrida la del martes 1 de mayo, con casi tres cuartos de aforo. Regresó el torero de época Julián López El Juli, vaya que remontó el mal sabor de la anterior, llevándose tres orejas de manera sensacional. Gustó Octavio García El Payo (de corinto y oro), venía del bache de la dramática cornada en la Santamaría, demostró mucha raza y determinación, centrado y renovado el queretano en actuación maciza, obtuvo una oreja del sexto de la tarde, de cara a San Isidro. El moreliano Fernando Ochoa (de obispo y oro) se fue de vacío, fue avisado en su lote, incluyendo el de regalo, un toro de pobre cornamenta que salvó el prestigio de la divisa de Fernando de la Mora por su calidad, cambió a mejor en la muleta hasta romper a embestir, fue bordado por Fernando Ochoa, sin suerte con la espada. El encierro, desrazado, de lamentable juego, terciado en presentación, el dócil primero y el séptimo de regalo, ambos para Ochoa fueron los mejores.

Julián López El Juli (de turquesa y oro) con el segundo de la tarde de 534 kilos, estuvo cumbre. La faena fue larguísima, El Juli se ha reencontrado con sus raíces, se hizo en México, y se pudo percibir un aire a Manolo Martínez en su tauromaquia. Ésta fue, muy aparte de lo realizado por Manzanares, la mejor faena de la feria, incluso mereciendo rabo si no hubiera sido embarronada por la estocada trasera y un tanto tendida. El premio (excesivo) fue de dos orejas. El toro embestía con la cara suelta y tenía peligro sordo, capacidad lidiadora y señorío de Julián, se dio a torear poderoso y artista metiéndolo a los engaños, llevándolo muy largo. Con el quinto, de 462, un toro que no valía, aquí si mereció las dos orejas pero solo obtuvo una, el juez negó la petición de la segunda. El toro tiraba tornillazos e iba rebrincado todo el tiempo, volvía sobre las manos buscando al torero, nunca humilló ni metió la cabeza. Firmeza, decisión, celo de El Juli, culminó con la estocada de la feria, un sensacional volapié hasta los gavilanes. La música no sonó, la faena fue intensa, El Juli se jugó la vida por su vergüenza torera.

Pedro Abad Schuster

Pedro Abad Schuster

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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