9ª de San Isidro en Madrid. Arturo Saldívar perdió una oreja con la espada

Bueno, ya estamos otra vez inmersos en otra tanda de corridas sin categoría ni apenas más interés que el que pueda producirse por casualidad. Ya estamos en lo que no altera a los que se creen amos de Las Ventas, los que se dedican a jorobar lo bueno y a potenciar lo malo. Es lo que se merecen. Refocilarse con la mediocridad y, de paso, ayudar a los organizadores a que cada año ganen más dinero. Al paso que vamos, llegará una feria isidril en la que no quiera venir ni una sola figura. Lo que nos hicieron anteayer con Manzanares a quien perjudica es a los espectadores que vinieron a verle sin prejuicios. No al interesado porque continuará triunfando en las demás ferias y terminará riéndose de sus reventadores. También de quien le ha dedicado una de las crónicas más ostensiblemente dictadas, nauseabundas y manipuladoras que uno haya leído en su vida. Se cumplió el aserto de Luis Miguel Dominguín: Los más atacados en Las Ventas siempre fueron los mejores; y los más protegidos, los peores. Los de ayer no tuvieron problemas al respecto. Con una en general buena corrida de Fermín Bohórquez, Miguel Abellán pasó con más pena que gloria, gustó por muy dispuesto el mexicano Arturo Zaldívar y Víctor Barrio

Madrid. Plaza de Las Ventas. Viernes 18 de mayo de 2012. Novena de feria. Tarde agradable con viento y casi lleno. Cinco toros de Fermín Bohórquez, bien presentados y nobles en distintos grados de fuerza, salvo el tercero que sacó genio.
Escasita la del primero. Muy buen toro el segundo. Más que manejable el cuarto. Por devolución del inválido quinto, se corrió un sobrero de Encinagrande que perdió la fuerza tras ser picado resultando apenas manejable. Bravo y noble aunque limitado el sexto. Miguel Abellán (marfil y oro): Estocada caída recibiendo, ligera división al saludar. Estocada casi entera, silencio. Arturo Saldívar (tabaco y oro): Baja tendida y descabello, ovación. Pinchazo y otro hondo, aviso y silencio. Víctor Barrio (negro y oro): Estocada trasera desprendida, silencio. Estocada, palmas.

Hacía mucho tiempo que no veía lidiar una corrida de Fermín Bohórquez para el toreo a pie. Últimamente solo las veo para rejones. Ayer volvió a Las Ventas para sustituir a la anunciada y rechazada de Manolo González. Veremos cómo salimos con el cambio. Sobre todo los toreros.

El hermoso primer toro salió suelto. Miguel Abellán Echó las  manos por delante y, del primer encuentro con el caballo, salió tullido. Tras ser banderilleado, se fue a tablas. Pero sacó larga nobleza por el lado derecho y Abellán empezó con esa mano vulgarmente. Mejor el toro que el torero. La relativa limpieza de los pases en las dos primeras tandas, se acabó en las siguientes porque el toro empezó a quedarse corto y a defenderse por arriba hasta derribar al torero, justo en el momento que alguien gritó “miau”. Abellán se empeñó en seguir toreando y la gente mostró su hartura. Algunos le aplaudieron cuando se fue a cambiar la espada. Lo mató recibiendo. El cojitranco cuarto se repuso en la muleta. Pero Abellán volvió a derrochar vulgaridad a raudales.

Arturo Saldívar, el primero de los muchos mexicanos que van a actuar en la feria, no pudo evitar que doblara las manos el segundo toro al pararlo de su huida con el capote. El animal se cayó también al recibir el primer puyazo. Saldívar quitó por delantales muy templados. Otro toro noble aunque justito de fuerza. También templó Víctor Barrio sus gaoneras del quite que hizo. El toro pareció irse arriba. Saldívar empezó muy quieto con la derecha por alto y luego por redondos, también muy quieto, pero algo acelerado. Mejor al natural, sobre todo los dos últimos que pegó y ligó a una sorpresiva giraldilla cambiada. Las repitió después y, cuando tenía una posible oreja en la mano, mató de estocada baja muy tendida. Le ovacionaron con fuerza. La que no tuvo el quinto que fue devuelto.  Con el sobrero de Encinagrande, muy protestado por caerse tras ser picado sin que el palco ordenara devolverlo, Saldíviar intentó hacerle una faena que planteó en los medios, donde más soplaba el viento y, aunque le pegó algunos pases con aguante y no poca limpieza, lo que hizo apenas fue tomado en cuenta por el público hasta resultar alcanzado y arrollado por el toro. Al menos, los muletazos que dio después de la cogida se respetaron.

El altísimo Víctor Barrio recibió al tercer toro en los medios. No pudo lucir los lances que intentó al quedársele muy corto el animal que, enseguida salió suelto cortándole un peón. Bravucón en el caballo, salió suelto de los capotazos que le dio Abellán en un quite. No  era toro para hacérselo. Lo banderilleó bien Pedro Vicente Roldán. Pero el toro sacó genio en la muleta y Barrio lo pasó mal dando muy pobre impresión.

La tarde se cerró con un imponente sexto que resultó en más alegre y bravo en el caballo. Barrio brindó al público y empezó su faena en los medios con un pase cambiado que, por forzado, limitó la fuerza del animal que, sin embargo, mantuvo su fijeza y su nobleza. Pero el torero, que anduvo dispuesto y con ganas de desquitarse, no pasó de discreto.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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