5ª del Arte y de la Cultura en Madrid. El Fandi rinde Las Ventas y corta una oreja

No quiero terminar estas crónicas isidriles sin agradecer a Javier Villán que me haya incluido en su diccionario “Tauromaquias” dentro del capítulo que titula “Magisterio técnico y sentimental”. Aunque no sé si me mete en el técnico, en el sentimental o en ambos a la vez, quiero decirle que de entre los críticos taurinos que se lucen literariamente en sus crónicas, el es el mejor porque escribe con naturalidad. Le sale así sin buscarlo. Y, si además, Villán es de los que saben aprender, que me haya señalado a mí como enseñante, es un honor. El cartel de ayer no fue de los que agradan a Javier. Pero seguro que algo le llamará la atención y dará gusto leerle aunque no esté de acuerdo con él. La empresa se decantó por terminar esta feria con un conjunto de esos que llaman mediáticos. O medio mediáticos porque El Fandi no lo es en el mismo sentido que sus dos compañeros. A El Fandi no le hace falta salir en los espacios del corazón. Él lo emplea para darse por entero todas las tardes. Hasta en Las Ventas, en donde siempre hay muchos que le detestan. El Cordobés y Francisco Rivera Ordóñez hacía tiempo que no actuaban en Madrid. Algunos lo considerarán como un atrevimiento. Lo fue en los dos sentidos de la palabra.

Madrid. Plaza de Las Ventas. Sábado 9 de junio de 2012. Cuarta de feria. Tarde medio calurosa con viento y dos tercios de entrada. Cinco toros de El Torreón y uno (cuarto) de Los Bayones, grandullón. Desigualmente presentados y de vario juego con predominio de los nobles aunque apagados al final los titulares. Blando el buen primero. Deslucido el segundo. Bravo y noble aunque muy a menos el tercero. Parado el cuarto. Inválido el quinto. El sexto fue el más completo y el mejor aunque e menos en la muleta. El Cordobés (verde parra y oro): Estocada caída, silencio. Pinchazo y estocada habilidosa, silencio. Francisco Rivera Ordóñez (marino y oro): Cuatro pinchazos, un quinto hondo y descabello, aviso y silencio. Estocada, silencio. El Fandi (corinto y oro): Dos pinchazos, estoconazo desprendido y descabello, aviso y saludos. Estocada casi entera, aviso y oreja.

Muy suelto salió el primer toro de El Torreón. Ni El Cordobés ni sus peones consiguieron fijarlo y fue picado en un tercer encuentro de corrido tras huir de dos picotazos tomados a la carambola. Otro más aceptó protestando en el tercio correcto y salió del castigo calamocheando. Blandísimo de remos además aunque muy noble, Manuel Díaz lo pasó con la derecha distanciadísimo, y quieto al natural,  escuchando palmas y muy pocas protestas. Con una caída fulminante, se desataron las ovaciones de la clientela aunque, luego de arrastrado el toro,  callaron.

Con el sustituto de Los Bayones, un grandullón sin clase que puso en apuros a un peón, fue El Fandi quien puso orden en la brega del tercio de varas. El Cordobés dejó que pegaran fuerte al toro en el segundo puyazo. Esperó en palos y quedó cortísimo de viajes para la muleta. Inútil y aburrida la porfía de Manuel.

Rivera Ordóñez salió muy bien vestido con un terno azul marino muy recamado en oro. Intentó fijar al segundo toro con lances rodilla en tierra, pero el animal salió suelto. Como también en varas. El público le pidió que banderilleara y accedió. Lo hizo más que correctamente. Y como le gustó el toro, lo brindó. Eligió el sitio donde no molestaba el viento y el toro no respondió como Francisco esperaba por calamochear en exceso. La faena, por eso, no tomó vuelo hasta que, más apretado, consiguió pasarlo con la derecha. Pero el toro se lo echó a los lomos, reaccionando rápidamente Rivera para fallar varias veces con la espada.

También muy suelto el colorao quinto, castigado más de la cuenta en varas. Francisco pasó de banderillearle. El toro se echó nada más empezada la faena y mediado el trasteo. Rivera debió matarlo pronto en vez de insistir para nada. Lo consiguió de buena estocada.

Larga cambiada y mucho temple con el capote de El Fandi frente al bravo tercer toro que cuidó en varas para que no se agotara antes de la cuenta. Buen quite por chicuelinas del granadino. Perfecta la lidia. ¿O no? Y, como siempre, esplendido, variado y espectacular en banderillas. Brindó al público una faena que empezó sentado en el estribo y, tras sufrir un golpe del toro con los cuartos traseros, bien por redondos y los de pecho de remate. Cuando tomó la izquierda, el toro se había apagado bastante. Y lo mismo cuando volvió a la derecha antes de entrar a matar. Pinchó y evitó disputas entre los que le aplaudieron y los que le censuraron antes.

Lentísimas las verónicas de El Fandi al sexto. Bonitos el galleo y el quite por delantales. Vistosa brega en varas. Superior, cumbre en cuatro pares de banderillas. Puso a la plaza en pie. Y vibrante la faena de muleta sobre ambas manos con el toro más complicado que en los primeros tercios. Entregado y serio el granadino. Y estocada casi entera. Oreja pedida con clamor y berrinche del 7.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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