4ª de la Feria de San Pedro en Burgos. Horrible corrida de Zalduendo

Hace años, muchos años ya, a la feria de Burgos la llamaban la Puerta del Norte. Quien la abría triunfalmente solía acceder a los ciclos santanderinos, gijoneses, donostiarras y hasta bilbaínos. Pero ahora da igual. Casi todas las ferias venideras están cerradas a no ser que alguno de los anunciados resulte lesionado o herido. Como Miguel Ángel Perera ayer que fue sustituido por el local Morenito de Aranda. La corrida de Zalduendo fue en su mayor parte horrible y, si Ponce y El Fandi cortaron una oreja por coleta, fue por profesionalidad y por tablas. A Morenito le regalaron la del sexto por puro paisanaje.

Burgos. Plaza del Plantío. Jueves 28 de junio de 2012. Cuarta de feria. Tarde medio calurosa con rachas de viento y casi tres cuartos de entrada. Seis toros de Zalduendo, muy desigualmente presentados en escalera de feos y bonitos. Pésimo el geniudo primero. Manejable sin clase en segundo. Noble por el izquierdo aunque agotado por el peor derecho el tercero. Ruinoso el cuarto. Deslucido el quinto. Con mucho genio el sexto. Enrique Ponce (amapola y oro): Estocada caída, petición insuficiente y ovación. Estocada corta, oreja. El Fandi (corinto y oro): Estoconazo, oreja. Más de media caída y dos descabellos, ovación. Morenito de Aranda (encarnado y azabache): Estocada casi entera, silencio. Estocada, oreja.

Estrecho, alto y avacado fue el primer toro, feo donde los haya. ¿De donde habría sacado Fernando Domecq semejante bicho, o por qué los veterinarios lo habrían cambiado por otro seguro que con mejores hechuras? Fuera por lo que fuese, este animalucho hizo en los primeros tercios lo que anunció su horrenda morfología. Ni un lance medio discreto pudo darle Enrique Ponce. Ni un solo par de banderillas decente pudieron colocarle los peones. ¿Y qué hizo el maestro valenciano con la muleta? Pues meterlo en cintura poco a poco como suele con cualquier toro que le toque sea como. Fue toro de aliñarlo sin más contemplaciones. Pero Ponce, que todas las plazas del Norte, anduvo como si necesitara ganarse un puesto.

Tampoco fue en absoluto proclive el cuarto que hizo muy mala salida por flojo. Fijo, no obstante, en el puyazo aunque ligeramente gazapón, Ponce quitó por suaves delantales para probar su embestida y algo debió verle para bien porque lo brindó a la Fallera Mayor de Valencia, invitada por el Ayuntamiento burgalés. El maestro tuvo que extremar la delicadeza al templar al blandísimo animal y espaciar mucho tiempo las rondas para que no se agotara ni se cayera. Pero apenas embistió ni trasmitió la más mínima emoción. Una ruina que murió de estocada corta de rápidos efectos, gracias a lo cual para Ponce fue la segunda oreja de la tarde.

Mejor hecho el segundo y con franca movilidad hasta que se vino abajo tras el celebradísimo tercio de banderillas de El Fandi que supo cubrir el expediente muletero a base de recursos para la galería en vista de que el animal quedó agotado muy pronto. El proverbial entusiasmo y la estocada con que mató David Fandila le valieron la primera oreja de la tarde.

El alto y flaco quinto se tapó por la cara. También por su pelea más consistente en el puyazo que recibió. Pero no fue nada fácil ni grato para banderillearlo hasta el punto de hacer fallar a El Fandi que solo pudo clavar los dos palos al cuarto intento y ello con apuros. El granadino se desquitó con una faena empeñosa que inició con las dos rodillas en tierra y siguió tragando los cortos y agresivos arreones del animal por el lado derecho, sabiendo vender la mercancía, y logrando estar  mejor al natural por ser más noble el toro por el pitón izquierdo.

Morenito de Aranda se ganó la sustitución no solo por ser diestro local, también porque en su anterior y única actuación cortó una oreja. En estas corridas con ganado tan desigual los mejores toros suelen tocarles a los que más los necesitan. Justo de fuerza y medido en varas, este tercero resultó cual pudimos comprobar en el quite por verónicas de Morenito, excelente por el lado izquierdo. Pero la faena la empezó insistentemente por el derecho y no bien a riesgo de que cuando tomara la izquierda el toro podría estar agotado. Como así fue.

No sé por qué no le pegaron más al sexto en el caballo que fue el de más briosa salida del lote como se vio en el recibo capotero de Morenito. Se cargaron las posiblemente mejores posibilidades que este animal podría haber tenido para la muleta en la que sacó mucho genio. Morenito no pudo quedarse quieto en los muchos trapazos que pegó con la muleta y sus paisanos le regalaron una oreja gracias al estoconazo con que mató.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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