1ª de San Fermín en Pamplona. Buen aperitivo novilleril

Aunque la novillada empezó a las ocho de la tarde para que los que trabajan en el comercio pudieran asistir, no se llenó la plaza como otros años. Pero no hay que preocuparse, pese a la crisis, para las corridas de este año se ha vendido el 97% del abono. Lo que nadie sabe si llenará o no pese a ser gratuita la entrada, será la exhibición de toreo de salón que hará El Juli para los jóvenes y niños de Pamplona en la mañana del día 13. Esto sí que nunca se había visto. Así se anunció en los letreros electrónicos mientras Gómez del Pilar, Román y Gonzalo Caballero hacían el paseíllo desmonterados por ser debutantes en la monumental pamplonica. Debut con todas las de la ley porque algunos novillos parecieron toros. Los tres dieron la talla esperada y Gonzalo Caballero, el más nuevo, salió a hombros.

Pamplona. Plaza Monumental. Jueves 5 de julio de 2012. Tarde-noche fresca con dos tercios de entrada muy repartida. Seis novillos de El Parralejo, superiormente presentados, algunos con hechuras de toros. Nobles aunque escasos de fuerza en distintos grados los tres primeros. Bravo cuarto que, tras un torpe quite, desarrolló peligro. Manso, distraído y descompuesto el quinto. Manejable sin clase el sexto. Noé Gómez del Pilar (corinto muy lavado y oro): Dos pinchazos y buena estocada, silencio. Estocada, oreja. Román (prusia y oro): Estocada trasera, oreja. Pinchazo, estocada ligeramente atravesada y cuatro descabellos, silencio. Gonzalo Caballero (blanco y plata): Estocada corta saliendo prendido y descabello, oreja. Pasó por su pie a la enfermería. Estocada y descabello, oreja. Salió de la plaza a hombros.

Gómez del Pilar recibió al primer novillo con una larga cambiada seguida de lances bastante templados. ¿Volverá a entusiasmarnos como en Madrid? La poca fuerza que tuvo este animal fue el único inconveniente a resolver porque fue muy noble. Gómez del Pilar inició su faena en los medios por ayudados a pies juntos que empalmó a un buen natural, seguidos de excelentes redondos que recetó a media altura para evitar que el novillo perdiera las manos. Menos propicio por el lado izquierdo, también supo administrar bien los naturales antes de regresar a la derecha. El temple, la natural donosura y la facilidad fueron las características del toreo de este nuevo diestro que da la sensación saber la papeleta desde la A hasta la Z aunque, como ya sabíamos, suele fallar con la espada. Los pinchazos enfriaron al público.

A por todas salió en el cuarto que le pasó por encima en su intento de recibirle a porta gayola y, sin inmutarse, le dio dos largas de rodillas en el tercio. Bravo ante el caballo pero cambiado a peor  tras un torpe quite de Román, Gómez del Pilar fue capaz de templar unas embestidas para nada fáciles convirtiendo el agua en vino hasta descubrir el peligro del animal por el lado izquierdo y ponerse imposible. Lo certera de la estocada con que mató le supuso cortar la oreja más meritoria de la tarde.

Aún menos fuerza que el primero, tuvo el segundo novillo hasta el punto de claudicar varias veces en el primer tercio. Pero se fue arriba en banderillas. Y como fue noble, Román pudo explayarse con la muleta en una faena plenamente novilleril con ciertas desigualdades aunque dejando muestras del valor que le adorna. Valor que mostró al entrar a matar con gran decisión. Pese a lo mucho que tardó el novillo en doblar, se le concedió una oreja.

Por faroles de rodillas recibió al suelto, distraído y a la postre manso quinto que se picó por su cuenta,  llegó algo descompuesto a banderillas y luego a la muleta. Razón de más para que la faena de Román careciera de limpieza aunque no de ganas hasta pasarse de rosca y rozar la temeridad.

Gonzalo Caballero manejó el capote con gusto y despacioso temple en el recibo al tercer novillo. También al arrancar su faena por naturales a pies juntos que ligó en los medios. Aún verde, me encantó su desparpajo no exento de firme determinación y cierta originalidad en la variada manera de estructurar el trasteo. De tanto atracarse, resultó prendido al entrar a matar dejando una estocada corta que, pese necesitar del descabello, le valió una oreja.

Caballero fue muy aplaudido al salir de la enfermería para matar al sexto, una vez atendido del puntazo que había sufrido. Y aunque este novillo tampoco fue fácil, volvió a mostrarse firme, seguro y, aunque sin llegar a lo que hizo antes con la muleta, otra vez personalísimo en la variada interpretación de las suertes y original en la manera de ponerse y de quitarse. Lo muy tendida de la estocada le obligó a descabellar, lo que no impidió que cortara otra oreja y saliera de la plaza a hombros.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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