6ª de las Corridas Generales en Bilbao. Oreja para Ponce y cogidas de Jiménez Fortes en tarde desabrida

La corrida de Juan Pedro Domecq apenas dio juego. Con la excepción de la faena de Enrique Ponce al más potable primer toro del que cortó una oreja, la tarde transcurrió entre la decepción y los sustos por las cogidas que sufrió un temerario Jiménez Fortes. Tarde, pues desabrida y con poco más a destacar que la voluntariosa aunque intrascendente actuación de Daniel Luque.

Bilbao. Plaza de Vista Alegre. Viernes 24 de agosto de 2012. Sexta de feria. Tarde calurosa con más de dos tercios de entrada. Siete toros de Juan Pedro Domecq incluido el sobrero que reemplazó al quinto, devuelto por cojo. Bien presentados y en su mayoría de poco juego. Noble aunque con poca fuerza y soso el primero. El segundo tardó mucho en salir y, aunque embistió templado a muy corto de viajes el tercero. Deslucidísimo el cuarto. De noble a incierto el sobrero que hizo quinto. Muy deslucido y con guasa el sexto. Enrique Ponce (plomo y oro): Estocada, oreja. Dos pinchazos, estocada y descabello, silencio. Daniel Luque (fresa y oro): Pinchazo hondo y descabello, ovación. Estocada, ovación. Jiménez Fortes (burdeos y oro): Estocada contraria atravesada y dos descabellos, aviso y ovación. Pasó a la enfermería donde fue intervenido de cornada en el escroto y salió para matar al sexto de estocada trasera y descabello, gran ovación.

La nobleza y la blandura del primer toro de Juan Pedro Domecq quedaron patentes en el templado recibo capotero de Enrique Ponce, atento luego a que no le pegaran en el caballo. Ponce se lució con suavidad en el quite. Y Jiménez Fortes muy quieto por gaoneras. La natural y elegante suficiencia de Ponce se hizo enseguida presente con su toreo en redondo.  Menos intenso al natural, fue con la derecha con la que siguió acariciando al animal, ciertamente soso y pronto agotado. No alargó la faena como suele y mató de estocada muy efectiva. Cortó la única oreja del festejo.

El cuarto tuvo un comportamiento vulgar e indefinido dentro de su evidente blandura hasta llegar a la muleta. Defecto que aumentó nada más iniciar Ponce su trasteo de imposible lucimiento por pararse el toro y quedarse cortísimo. Ponce lo intentó brevemente con las dos manos y lo mató de dos pinchazos, estocada y descabello.

El segundo toro tardó muchísimo en salir. Parado casi al final del túnel de chiqueros, lo sacaron a punta de capote tras ímprobos esfuerzos. A Daniel Luque también le costó llevarlo al caballo ante el que se mostró sorprendentemente bravo. Pero tardeó mucho en el quite y en banderillas. A Luque no le importó, brindó al público y acertó porque el animal tomó codicioso la muleta en los sabrosos muletazos diestros que pegó y no tanto al natural por donde se quedó corto. Mató de pinchazo hondo y descabello.

Devuelto por muy cojo el quinto, se lidió un sobrero del mismo hierro que terminó tan cojo como el rechazado aunque resultó noble aunque algo incierto en la muleta. Luque le plantó cara en los medios y empezó bien la faena con la derecha, siendo avisado tres veces de cogida cuando toreaba al natural. Luque continuó exponiendo en un arrimón y con pases contrarios hasta matar de estocada trasera. El público se lo agradeció con una ovación.

Muy suelto en su salida el tercero hasta ser sujetado con temple por Jiménez Fortes que ordenó lo cuidaran en varas, Ponce quitó por lentas verónicas y Fortes le replicó por chicuelinas y bonita revolera. El malagueño inició la faena en los medios por estatuarios y redondos. Pero fue desarmado dos veces y el toro empezó a quedarse corto alcanzando al malagueño por la ingle sin que le importara estar herido para seguir muy valiente y expuesto a otra cogida. Terminó impasible con ceñidas manoletinas y mató de estocada atravesada y dos descabellos pasando a la enfermería por su pie tras ser ovacionado.

Una vez operado de una cornada en la ingle con dos trayectorias, salió para matar al sexto, mostrándose de nuevo muy valiente con el capote. Juan José Trujillo puso los mejores pares de banderillas de la tarde y su matador aprovechó lo poco bueno que tuvo el toro por el lado derecho con la firmeza que le caracteriza sin la que faena pudiera tomar vuelo ni limpieza cuando toreó con la izquierda hasta ser cogido de nuevo y esta vez con mayor aparatosidad. Zafado de quienes no querían que siguiera, volvió a la cara del toro y lo mató de estocada trasera. El público le despidió con una gran ovación.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: