7ª de las Corridas Generales en Bilbao. Decepcionante corrida de Alcurrucén en la que solo se salvó Perera que cortó un par de orejas

La tarde empezó con un Aurresku de honor a Enrique Ponce para rendirle homenaje en el 55 paseíllo en esta plaza. Ningún otro torero salvo el famoso diestro bilbaíno Cocherito había actuado tantas veces ni logrado tantos triunfos en esta ciudad. Pero ayer la suerte le volvió totalmente la espalda y se fue de vacío. Miguel Ángel Perera se llevó el lote más potable y, tan valiente y templado como siempre, cortó la oreja de sus dos toros porque, además, estuvo muy certero con la espada. Fandiño tampoco tuvo suerte ni su día. Decepcionó mucho la corrida de Alcurrucén.

Bilbao. Plaza de Vista Alegre. Sábado 25 de agosto de 2012. Tarde nublada y fresca con viento y dos tercios de entrada. Seis toros de Alcurrucén, sobradamente presentados y de juego desigual en la muleta tras mansear más o menos en el caballo. Pésimo el primero. Sin fuerza el segundo aunque resultó noble en la muleta. Apenas manejable sin ninguna clase el tercero. Imposible el cuarto. Muy remiso pero noble el quinto. Con genio el sexto.  Enrique Ponce (amapola y oro): Media estocada baja, silencio. Estocada, saludos. Miguel Ángel Perera (encarnado y oro): Fulminante espadazo, oreja. Estoconazo trasero y descabello, oreja. Iván Fandiño (caña y oro): Estocada y tres descabellos, aviso y silencio. Estocada, palmas.

Muy suelto, punteando por arriba y manseando en el caballo se comportó el primer toro que, además, no cesó de huir distraído y sin ninguna fijeza has rajarse por completo. Un marrajo para machetearlo y enviarlo enseguida al desolladero. Pero Ponce le sacó lo que nadie esperaba ni tenía aunque lo mató de estocada baja.

Muy huidizo de salida el imponente cuarto y tan manso en el caballo como sus hermanos aunque se dejó pegar. Como galopó en banderillas, Ponce lo brindó al público en la creencia de que valdría la pena intentar faena. Pero el toro careció totalmente de celo, no pasó ni una vez y acabó aculado en tablas. La mala suerte nubló la actuación del homenajeado. Ponce tuvo un lote infame en su apuesta por la corrida de Alcurrucén. Una pena.

El manso segundo, protestado por su poca fuerza, se dejó en un quite por gaoneras de Fandiño tras mostrarse deslucido en el capote de Miguel Ángel Perera. El toro mejoró mucho en la muleta y el extremeño lo toreó con temple y mando sobre ambas manos hasta que se paró, fulminándolo de un espadazo. Cortó una oreja.

Con el quinto siguió el desfile de mansos y la gente empezó a impacientarse. Esperanzado, Perera brindó y empezó su faena con pases cambiados en los medios. Como la fe mueve montañas y Perera nunca la perdió, aunque el toro no fue nada del otro mundo, obedeció a la muleta sin repetir nunca, pero obedeció. Cortó otra oreja tras estocada trasera y descabello.

Iván Fandiño medio aprovechó con la mano izquierda y con más largura por aislados redondos al también manso y apenas manejable tercero. La ejecución de la estocada a un tiempo fue lo mejor. Pero cayó trasera y Fandiño tuvo que descabellar tres veces.

No gustó el cabezón y vareado sexto. Ni al público por su tipo ni a Fandiño por el mal estilo que sacó. Aunque toro quedó aplacado tras ser fuertemente castigado en varas y le costó mucho moverse, mantuvo sus malas intenciones y Fandiño, tras intentar faena infructuosamente, tardó poco en matarlo.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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