3ª del Señor de los Milagros en Lima

Un gran triunfo frustrado por la espada: Miguel Ángel Perera estuvo muy bien es sus dos toros pero fatal con la espada. El Fandi muy bien en banderillas y Talavante pecho con lo peor del lote. Lo que llamó la atención fue que espontáneamente los tendidos de sol botaran un grupo de aficionados de sol del tendido 10 que tarde a tarde hostigan a toreros sin motivo valido alguno.

Domingo 25 de Noviembre del 2012, con sol, un poco de brisa y casi tres cuartos de plaza bien repartidas se lidiaron toros de la ganadería de San Sebastián de la Palmas, disparejos en presentación, algunos terciados, en distintos grado de fuerza, mansurrones y algunos con peligro sordo. David Fandila “el Fandi” /negro y azabache con remares en oro) Estocada caída, división. Estocada baja y tendida, silencio. Miguel Ángel Perera (verde botella y oro) pinchazo ¾ de estoque trasera y desprendida, vuelta. ½ estocada y 3 descabellos vuelta. Alejandro Talavante (Morado y oro) 2 estocadas atravesadas, 4 descabellos, silencio. Pinchazo, ½ estocada y descabello, silencio.

Expectativa grande para ver este cartel esta tarde. El día anterior la Peña Taurina “El Puntillazo” había hecho entrega del trofeo “La Puntilla de Plata” al matador Alejandro Talavante quien se había mostrado sumamente ilusionado con la corrida sobre todo sabiendo que una semana antes había indultado un toro de esta misma ganadería. Sin embargo las cosas salieron a revés

El Fandi se topó en primer lugar con un toro terciado, noble pero sin transmisión del que no se confía. Gran tercio de banderillas con conocimiento de los terrenos y ganándole la cara en cada encuentro. No se acopó en ningún momento con el toro a pesar de su nobleza. Con el cuarto realizó un gran tercio de banderillas, el cuarto de gran exposición hacia los adentros. Con la muleta el toro se vence y él no de confía.

El segundo tuvo poquita fuerza. Después de un gran quite de Perera por chicuelinas, tafalleras y gaoneras, torea bien al cornúpeta que era probón al principio y luego entra en la muleta del matador quien le dan series largas de muletazos de gran trazo y de mano baja. La faena va de más a menos y al final se viene abajo. Con el quinto la historia cambia y pudo haber cortado hasta el rabo si lo llega a matar bien y al primer envite. El toro estuvo con la cara suelta todo el tiempo después de un segundo tercio. Profundo quehacer con la muleta. Excelente faena por ambos pitones. Es cogido hasta dos veces y volteado feamente por el toro pero vuelve al burel dando series de pases de buen factura y mando.

Poco podemos decir de Talavante porque a su primero no lo tomaron en cuenta por estar medio rengo de los cuartos traseros y el sexto, además de ser un toro soso, sin transmisión y no humillar, tenía peligro sordo por ambos pitones. Una lastima porque había muchas ganas de verlo.

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LA OPINIÓN DE PEDRO ABAD SCHUSTER

Miguel Ángel Perera cumbre sin trofeos, Acho le coreó ¡torero! ¡torero! Buena tarde de toros en Lima, con sol radiante y tres cuartos de plaza el domingo 25 de noviembre 2012. El extremeño Perera dio merecidas vuelta al ruedo en sus dos ejemplares, cuando ya faltan solo dos corridas para terminar la Feria del Señor de los Milagros, la más representativa de América con 60 años de antigüedad. La actuación de Perera fue cumbre, pero falló con los aceros. Fue su mejor tarde en esta plaza, incluyendo las actuaciones en que obtuvo dos Escapularios en años recientes. Lima vio dos faenas técnicamente impresionantes de Perera, desde el primer lance poniendo toda la carne en el asador cual novillero jugándose la vida. Entrega y estoicismo de Perera, retribuidos con olés desgarrados, media estocada a la segunda fue suficiente en su primero, el público sin mostrar pañuelos para Perera, no se pidió la oreja en actitud que no fue la adecuada. En el quinto de la tarde, ese mismo público puesto en pie, le premió a Perera con el consagratorio ¡Torero! ¡Torero! antes de pinchar la faena de Escapulario.

El encierro de San Sebastián de las Palmas de Medellín no ha sido la materia prima adecuada, descastado, manso, complicado, mirando a los toreros, de embestidas rebrincadas, quedándose cortos. El encierro en su conjunto sin dar la talla como sí lo hizo el domingo anterior en que “Vencedor” fue indultado por Alfonso Simpson de Lima, y ya pasta al sur de Lima en la ganadería de don Nazario Villafuerte.

La excepción del encierro fueron los dos de Perera, fijos, nobles, con clase. Alejandro Talavante (de nazareno y oro), en el mejor año de su carrera, dos garbanzos negros sin opción alguna para hilvanar el toreo. El Fandi (de negro y oro con remates blancos), líder del escalafón español, excelente en banderillas y toreando sobre piernas con agilidad, muy disgustado ha estado el granadino por el mal juego de su lote, solo cuatro series buenas con el primero, el toro sin terminar los muletazos; y con el cuarto, se revolvía y desarrolló sentido por ambos pitones.

Miguel Ángel Perera (de verde esperanza y oro), torero de expresión y poderío. Con el segundo de la tarde “Clarinero”, número 309 con 551 kilos, de buenas hechuras, Perera entornillado en la arena, lanceó a la verónica de mano baja, el toro poco colaborador tenía embestida incierta. Breve suerte de varas, y llegaría el momento grande de la corrida con Perera estático instrumentando un par de quites, por chicuelinas, tafalleras y gaoneras todas ceñidísimas, sin enmendar un milímetro, con variados lances de exposición total. La añeja plaza de Acho, Monumento Histórico que espera la remodelación de la zona turística que la cobija, retumbaba a más no poder, la ovación presagiaba lo que vendría. En banderillas, el toro había salido con la cara alta. Brindis de Perera a la afición por quien tiene un cariño muy especial. Buen inicio de faena con serie templadas sin mover los pies del suelo, que rozaban la perfección. Los olés encadenados eran de un público expectante y enrabietado, y la música de fondo de la banda de Cora Cora. Toro y torero conjuntados, era el auténtico y sublime arte del toreo, algo incomprensible para personas antitaurinas que jamás han vivido la emoción y belleza de estos momentos, y propugnan la extinción del toro de lidia y la violación de las libertades individuales de los aficionados. Perera continuaba dominando los tiempos, los trazos, tirando del toro. El animal fijo, noble, con clase, embestía a gusto, pero sin largo recorrido, enganchando algunos naturales, otros eran profundo. Faena de pellizco de Miguel Ángel Perera, de lío gordo, sólida, maciza, con profundidad. Toreando con quietud, y mano baja, tiraba de él largo y muy templado, con suavidad pasmosa, dándole su tiempo, con toques muy despacio. Va por uvas y no logra entrar, pincha y media estocada. Vuelta al ruedo del extremeño. Palmas al toro en el arrastre. Con el quinto de la tarde, “Estampero”, número 219 con 500 kilos, sin tanta seriedad como los anteriores, sin transmitir, soso. Tibias palmas con el capote, el toro no repetía. El propio Perera estuvo bregando, la embestida era incierta sin transmisión. Brinda en los medios, lo cita para dar cambiados por la espalda, muy quieto. Mejora en su condición para embestir, con Perera dejando la muleta en la cara y enganchando, exponiendo en el terreno de la emoción. Resultó prendido en dos ocasiones. La Virgen de la Macarena ya sonaba en las alturas. Muy entregado el torero en busca de su tercer Escapulario del Señor de los Milagros, toreando largo, templado, cadencioso. Por la izquierda el animal no tenía recorrido, con la cara suelta. Por la derecha ya demoraba en tomar la muleta. Perera sin inmutarse se lo pasó por la faja cerca de las canillas. Hasta que ruge Acho, cuando Perera estático logra circulares invertidos poderosos y mandones, sin levantar la muleta, barriendo la arena, pasándolo de pitón a rabo. Siguió en cercanías, impresionante hasta que el toro lo arrolló porque se jugó la vida. Los olés venían desde las entrañas de la plaza. Faena bien construida, lenta, despaciosa, con apasionada entrega. Arrimón histórico el de Perera, que pasará a los anales de la plaza. Requirió tres descabellos.

Vuelta al ruedo. Para el próximo domingo 2 de diciembre, cartel inigualable para cualquier plaza del mundo, El Juli en su mejor momento, el maestro de maestros Enrique Ponce, la elegancia y la clase de Manzanares, y un ganadero de estirpe, Roberto Puga que envía un encierro bien criado en tierras lambayecanas al norte del Perú, de sangre española.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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