7ª de la Temporada Grande en La México

LA OPINIÓN DE JUAN PABLO SILVA

Los caza carteles no llegaron, los fanáticos del futbol seguramente se quedaron en casa, y eso se notó en el tendido. El aforo disminuyó considerablemente a pesar de que hoy partía de los ruedos un grande, Manolo Mejía, confirmaba su alternativa el madrileño David Mora y volvía el triunfador de la última corrida de la temporada pasada Fabian Barba.

Se lidió un encierro de Marco Garfias muy justo de presencia y escaso trapío, el público fue benévolo pues en otras tardes estos mismos bichos hubiesen sido merecedores de varias silbatinas. El juego de los bureles también dejó a desear, destacando el primero y el tercero, sin ser extraordinarios. El resto del encierro fue complicado para los de a pie.

Hoy se cortó la coleta Manolo Mejía, un torero que llegó a ser consentido de esta plaza desde novillero, junto con Valente Arellano y Ernesto Belmont, los tres protagonizaron grandes tardes como novilleros llenando hasta el reloj el coso de Insurgentes. Discípulo de Manolo Martínez y apoderado algunos años por Pepe Chafik y luego por Mariano González Zarur, Manolo Mejía disfrutó el sitio de figura del toreo a mediados de los años 90. Su éxito le llegó pronto y quizás lo desbalanceó, en 1994 indultó al toro “Zalamero” y quince días después le cortó el rabo a “Desvelado”, eso lo motivó a autonombrarse el número 1 en los medios de la México. Muchos no se lo perdonaron y eso no le permitió sostenerse como la principal figura de la torería nacional de aquélla época. De esas faenas han pasado ya 18 años, y por eso llegaba el momento de decir adiós. Hoy sus toros no colaboraron para tener una despedida apoteótica, sin embargo, tuvo la disposición necesaria para despedirse de una manera muy digna. A su primero lo recibió con lances a pies juntos y una media. El viento le impidió acomodarse, no hubo quite y con la pañosa estuvo insistente y voluntarioso, inventándose una faena, demostrando disposición. Pinchó, matando al tercer intento. Se fue al burladero escuchando palmas.

El último toro de su vida como matador se llamó “Alicoche”, un toro suelto que incluso saltó al callejón en la suerte de varas. Pudo hacer un quite holgado por chicuelinas, se abstuvo de poner banderillas. Con la muleta lo intentó, por ambos lados, mucha voluntad para un toro que no estuvo a la altura de lo que se requería. Pases por alto y el de la firma dieron sello a esta última faena del torero de Tacuba. Un pinchazo y una entera desprendida bastaron para que el último morlaco de su historia cayera a la arena. Una faena emotiva, acompañada por el son de las nostálgicas “Golondrinas” que tanto llegan al aficionado. Petición de oreja la cual fue justamente concedida como un premio a toda una carrera. Una digna despedida para un grande.

Fabian Barba quiso agradar pero hoy el público estuvo más exigente que en otras ocasiones, con su primero tuvo voluntad, inclusive lo recibió en los medios de rodillas, le hizo un quite por gaoneras muy ajustadas, pero al llegar al último tercio, algo pasó que su faena no transmitió al tendido. División de opiniones. Con el segundo de su lote, tampoco transmitió, una faena digna del olvido, quizás se salvaba la estocada, pero la gente andada en otro humor. Silencio.

Para muchos era interesante ver el desempeño del madrileño David Mora, habíamos escuchado comentarios favorables de los ganaderos que lo recibieron a mitad de semana a tentar y probar la embestida del toro mexicano. Le tocó en suerte el mejor toro de la tarde, que sin ser extraordinario, se dejó torear. Lo recibió con verónicas muy puestas cargando bien la suerte, las cuales fueron coreadas por el poco público de hoy. Pudo hacer un quite por chicuelinas y luego soltando el capote con una mano lo remató. Con la muleta comenzó doblándose, parecía que le había tomado la medida al burel, pero éste fue perdiendo emotividad y el matador lo dejó ir sin entender su lidia. Mató mal y el público se lo reprochó. A pesar de ello, silencio. A su último enemigo poco le pudo hacer, digamos que al final se conformó con cumplir, el público desangelado andaba en otra cosa. Esperemos que la afluencia al coso se recupere con la llegada del maestro Manzanares la próxima semana y el arte regrese al ruedo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: