3ª de feria en Cali (Colombia). Triunfaron Fandiño y El Juli

Pedro Abad-Schuster

Fue una de las pocas veces que han comparecido en un ruedo Julián López El Juli con Iván Fandiño. Ante tres cuartos de aforo en la Cañaveralejo de Cali, el ganador fue el público aficionado. En América, Colombia y México tienen diversidad de ganaderías y toreros, y sus estamentos son más profesionales que informales. En estos países taurinos se tiene visión clara de “a dónde se quiere llegar” para desarrollar la Fiesta. Y la estrategia para ello, o en otras palabras “cómo hay que hacerle” es buscando la competitividad, y entendiendo que el pilar de la Fiesta es el toro bravo. Así, la corrida de ayer 27 de diciembre 2012, no fue competitiva en cuanto al ganado, que no le dio categoría a la feria, ni prestigio a César Rincón ni a su ganadería Las Ventas del Espíritu Santo. Hubieron toros desiguales en presentación y demasiado bajos de casta. Frente a esta realidad, dos figuras auténticas del toreo mundial hicieron la diferencia. El Juli, privilegiado maestro del toreo, batallador y guerrero, el más poderoso en la actualidad, obtuvo una oreja. Iván Fandiño, torero nuevo todo honradez, una oreja del tercero y dos del sexto. Y Sebastián Vargas, figura en Colombia, todo pundonor y entrega, silenciado con el lote más deslucido. Se salvó de un percance que pudo ser fatal en una larga cambiada, el toro le puso los pitones en la espalda.

El Juli (de pizarra y oro con cabos blancos), cerebral, de técnica exquisita, extraordinaria actuación con el segundo de la tarde, “Bailarín” de 440 kilos, negro listón, que se engallaba y era reservón. El madrileño ha estado muy medido, muy entregado. Gran técnica con el capote de Julián, el animal humillaba de largo sobretodo por el izquierdo. Pronto le indicó al piquero levantar la vara. Quite acortando distancias, logró ajustadas y lentas chicuelinas. El animal metía la cabeza con calidad, pero acostándose y sin fijeza. Brindis al respetable, todo un lujo tener a El Juli compareciendo en plazas americanas, en todas ellas, desde Ecuador, Acho en Lima – Perú, ahora Colombia, después Venezuela y sobretodo en México, regresa a Aguascalientes a finales de abril 2013. Serie templada de inicio, lo llevaba en línea el madrileño y a muy corta distancia. Derechazos exquisitos de El Juli, bajando la mano, la plaza vibraba, con olés sonoros en un ambiente sensacional. Tandas de inmenso mérito en redondo, obligando al toro a pasar. En las alturas Domingo Ortega, el pasodoble, y Julián cerca de los pitones llevándolo por naturales, largos. Sorprendente técnica en la faena, logró muletazos extraordinarios, muy templados. Arrimón de El Juli que se recordará, por momentos el toro humillaba, en otros se frenaba. Estocadón en el hoyo de las agujas y descabello. Oreja, gran vehemencia y entrega hacia su profesión de este torero. Todavía tiene otra tarde el sábado 29. El quinto ´de 488 kilos no valió en el conjunto de la corrida, fue el más descastado, muy irregular acometiendo a los engaños, sin clase. El toro que no es bravo hace cosas desordenadas. Sirvió para medir el profesionalismo de El Juli, muy entregado, hizo lo máximo que se podía hacer: una serie ligada de muletazos coreada por el respetable, y hasta hizo sonar la música. Ovacionado.

Iván Fandiño (de vainilla y oro), el vasco esta noche se convirtió en Torero de Cali. Dos orejas ante un toro fijo, noble, con fuerza justa y bondad en la embestida. De pelo negro mulato, acucharado de pitones, con 480 kilos. Lances de recibo, dos series de gran lucimiento por gaoneras, variedad con el capote de Iván Fandiño. Muy buena puya, el toro peleando con el caballo. Inició Fandiño a pies juntos dando muletazos por arriba y por abajo, lo dejaba reposar al animal. Naturales de uno en uno, sin violentar la embestida. Imposible ligarlo, le protestaba en la muleta. Luego por la derecha le coge la distancia, el toro acometiendo con fondo de nobleza. Fandiño con gran personalidad desplegaba su tauromaquia, las zapatillas hundidas en la arena, en faena inteligente y decidida. Apretadísimas manoletinas y luego bernadinas de Fandiño. El público convencido, puesto en pie, hasta que llegó la estocada hasta la empuñadura y dos orejas de ley. Antes con el tercero de la tarde, de 442 kilos, negro zaino enmorrillado. El toro se dio vuelta de campaña y le afectó en su condición de poca fuerza. Dos series por derechazos extraordinarios de Fandiño. Faena con altibajos, sin mucho acople, algunos muletazos embarullados. El animal quizás hubiera ido mejor con series cortas. Cuando el vasco apretaba, el toro le exigía. No le permitió por el izquierdo. Fandiño supo mantener el ritmo de la faena, con empaque, muy despacio. Gran estocada, y oreja. Y primera Puerta del Señor de los Cristales. Este viernes estará Pablo Hermoso de Mendoza.

Pedro Abad Schuster

Pedro Abad Schuster

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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