4ª de feria en Cali (Colombia). Inmenso Javier Castaño

Pedro Abad-Schuster

Éxito artístico en Cali con la encastada corrida de Juan Bernardo Caicedo, el viernes 28 de diciembre 2012. Ante tres cuartos de plaza, Pablo Hermoso de Mendoza, el mejor rejoneador del mundo, emocionó superlativamente, obtuvo oreja del tercero que sabe a poco, un bravo y magnífico ejemplar. Con el sexto, el toro sin emoción se vino a menos. Javier Castaño, que también estará en Manizales y Medellín, es un torero todo valor y temple, madurez y convencimiento. Con el que abrió plaza instrumentó una faena para aficionados. El cuarto le permitió salir por la Puerta Grande (al igual que Fandiño el día anterior), obtuvo las dos orejas del dulce y noble animal. El de la tierra, el colombiano Guerrita Chico, le faltó firmeza, sin encontrar el camino, transmitió a la gente inseguridad y se fue abroncado en ambos.

Javier Castaño (de fuxia y oro), se metió al cartel en remplazo de Jiménez Fortes que se quedó en España. El primero de 516 kilos, un toro con violencia y temperamento, difícil y complicado, sin calidad. Castaño acostumbrado a corridas duras, en el mejor momento de su carrera, lo recibió con seis verónicas cargando la suerte. El toro no concluía el viaje en el capote, desluciendo al torero. En varas falló la colocación de la puya. En banderillas, sin dar la pelea, no humillaba y se recostaba por el derecho. En la primera tanda intentó arrollarlo al quedarse corto. Castaño le dio cuatro naturales con el ayudado, también se vencía por el izquierdo. El toro siempre pensándolo mucho y con la embestida descompuesta. Castaño se la jugó en cada muletazo, con técnica y colocación, la muleta planchada y siempre al pitón contrario. Ya metido entre los pitones, muy por encima y ganándole la acción, suena la música, logrando su mejor tanda. Luego series cortas encadenadas, para intentar templarlo, y el toro que no renunciaba a su embestida, yendo por oleadas por el derecho, siempre colocando la cara arriba. Se perfila y lo atravesó. Aplaudido. Castaño con el del triunfo, el cuatro de la tarde “Estudiante” de 440 kilos, ojo de perdiz, bien hecho y bajo, musculado, con presencia. Castaño, torero seco y seriote, lo recibe con chicuelinas impregnadas de valor y verdad, sin ser un exquisito. En varas, apenas señalado el animal. Y se cambió el tercio con dos pares de banderillas. Brinda a su apoderado Juan Ruiz, inicia de rodillas, aguantando, se presagiaba el triunfo grande. El toro con fijeza era noble, no paraba de embestir largo, con calidad. Y cómo ha disfrutado Javier Castaño en Cali, casi nunca encuentra este tipo de toros en Europa, el Juan Bernardo fue pronto, galopaba acompasado, echando la cara abajo, tomando bien los muletazos. Castaño hizo su obra de arte con la muleta planchada, y gran variedad en su toreo. Derechazos largos, unos embarullados, otros enganchando la muleta. Parecía lo desbordaba la calidad del toro. Por la izquierda, tandas por naturales, sin ser cuajadas y macizas. Castaño metido entre los pitones, el toro le dejaba llegar por cercanías. Ya la plaza era un loquerío, todo se conjugaba a la perfección. Castaño recordó el toreo de Paco Ojeda. Hasta que sufre una cogida espectacular, lo levantó con el hocico, felizmente sin consecuencias, solo un golpe fuerte en el pecho. Ya el toro se defendía, cambió de condición al final de la lidia. Se vuelca Castaño al volapié y dejó tres cuartos en buen sitio, un pelín trasera. Dos orejas.

De Pablo Hermoso de Mendoza, qué más se puede decir, y de su campaña americana, ahora extendida a Colombia desde el año pasado. Pablo está con una lesión en las cervicales, pero igual, logró una impresionante actuación en un gran nivel, tan templado y arriesgado. Y cómo ha estado de bravo ese tercero de la tarde, con 450 kilos. La faena fue de dos orejas, ante “Corcito”, un jabonero sucio, que resultó repetidor, parecía una máquina. Tenía un cambio de ritmo molesto para los caballos. El toro transmitió y exigió, todo Cañaveralejo vivió momentos de mucha emoción, pero tardó en caer. Una oreja que debieron ser dos. Pablo y sus caballos toreros regresan el domingo, al cierre del serial, junto a David Mora y Luis Bolívar. La plaza debe llenarse hasta el reloj. Antes, este sábado 29, estará El Juli.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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