11ª de la Feria de Abril en Sevilla. Variada corrida de Torrestrella y tarde muy desigual sin resultados

Sevilla. Plaza de la Real Maestranza. Sábado 20 de abril de 2013. Undécima de feria. Tarde calurosa con viento y casi lleno. Seis toros de Torrestrella incluido el sobrero que reemplazó al primero, devuelto por capricho presidencial. Bien aunque desigualmente presentados y nobles en distintos grados de fuerza. Excelente el primero. Muy noble aunque tardo el segundo. Rebrincado y corto de viajes el bonito tercero. Muy manejable el cuarto. Muy pronto parado el noble quinto. Bravucón en sexto. El Cordobés (caña y oro): Estocada de efectos fulminantes, petición y vuelta al ruedo. Estocada trasera, mínipetición y palmas. Juan José Padilla (corinto y oro): Buena estocada, petición suficiente no atendida seguida de bronca al palco y ovación para el torero. Estoconazo, silencio. El Fandi (encarnado y azabache): Estocada, ovación. Metisaca, pinchazo y media estocada, gran ovación.

Hace varios días, Juan José Padilla dijo en una de las muchas declaraciones que viene haciendo desde que sufrió la terrible cogida de Zaragoza que si hubiera sabido los grandes bienes y favores que viene gozando desde que regresó a los ruedos, habría preferido que un toro le hubiera dejado tuerto mucho antes. Lo tremendo del caso es que llevaba razón. Ayer, en compañía de Manuel Díaz El Cordobés y del inasequible a cualquier desaliento Fandi, casi llenaron los tendidos de La Maestranza. Llenazo en Sol y poco faltó en la sombra aunque de personal simplemente feriante. Los curritos prefirieron quedarse en las casetas o se fueron a la playa. Afortunadamente, sigue habiendo gente para todo.

Abrió plaza El Cordobés apuntando lances al noble aunque blando toro de Torrestrella. No le sentaron bien las remanguilleras chicuelinas del quite que hizo Manuel y podrían haber cambiado el tercio con un solo puyazo. Padilla sorprendió con buenas verónicas en el suyo y, en esas, el presidente ordenó que devolvieran al toro sin que nadie lo pidiera. Diez minutos de espera nos valió el pañuelito verde.

No cambiamos de ganadería. Soltaron otro de don Álvaro Domecq. Muy alto, como los insulsos capotazos de Díaz. El picador se ensañó. Manolito ya no está para estos trotes. Y, claro, el toro perdió las manos dos veces.  Resultó muy agradable y El Cordobés se lo pasó templando con la derecha y con la zurda aunque muy por las afueras y sin bajar la mano ni una vez. Bastante en serio para lo que es él. Pero, señores, qué pena de toro en otras manos. El lío llegó con lo suyo, ranazos y desplantes. Buena estocada y gritada petición de oreja que no se concedió. Pero se pegó una vuelta intercambiando besos, sonrisas y guiños con sus partidarios.

Suelto en el capote el cuarto hasta que lo paró Manuel sin cuajar ningún lance lucido. También le pagaron mucho en varas. Ya se sabe, a más años del matador, más castigo a los toros que le toquen. No se dejó banderillear con facilidad. Pero si con la muleta. Francamente manejable. El Cordobés anduvo a su modo y manera, por las afueras, muchos pases insustanciales aunque bullidor y pinrelero. Docenas de mantazos. Muletazos en serio, ni uno. Estocada casi entera trasera tendida.

Burraco el segundo. Típico de la casa. Y muy decentes lances de Padilla que remató con media de rodillas. Galleo por rogerinas jaleadísimo. Farol y gaoneras sandungueras en el quite. Bravo el toro. Banderilleó el ciclón bastante bien. ¡Qué derroche¡. Pero solo. Pasó de alternar con El Fandi. Mejor. Faena más que aseada sobre ambas manos, sobremanera al natural,  muy cantarina en los cites y con el toro tan noble como tardón. Disfrutó Padilla y mató muy bien. Sobraron los pañuelos. Pero el señor presidente pasó… Broncazo al canto y con razón.

Precioso pelaje, ensabanado salpicado listón capirote y botinero el quinto. Y bravo aunque sin mucha fuerza. Apurado Padilla al colocar el toro para el segundo puyazo. Pero repite y pega la media. Toca banderillear y vuele a hacerlo el matador con dos pares al quiebro y un tercero de poder a poder muy aclamados. Otro toro francamente noble. Padilla empezó la faena por alto con la derecha a pies juntos sin moverse y siguió por redondos como los anteriores hasta que el toro se paró. De ahí lo deslucidos de los naturales.  Como antes, demasiados gritos al citar. Eso es está mal. La tortilla y el desplante del teléfono. Muy pesado Padilla con la gente harta de tanto y tan baldío intento. Este hombre no tiene sentido de la medida y se cree que todo vale. Y menos en Sevilla. Estoconazo. Se pasó de la cuenta en busca de una imposible oreja.

El tercero salió echando las manos por delante y El Fandi apenas pudo lucirse en el recibo de capa. Alegrito en el caballo pero sin apenas fuerza. A contraestilo de El Fandi aunque al granadino le da igual ocho que ochenta. Cuajó uno más de sus muchísimos grandes tercios banderilleros poniendo los tendidos en pie. Y un cuarto par para desgracia de sus detractores. Brindó la faena. No la empezó en los terrenos más propicios, junto a tablas. Pero enseguida lo abrió más allá de las rayas. Rebrincó el animal en cada embroque por lo que el trasteo no pudo pasar de voluntarioso. Muy eficaz al matar.

El castaño sexto salió muy alegre. El Fandi le pegó dos largas cambiadas de rodillas muy limpias, y verónicas, chicuelinas y revolera imperfectas por defenderse el toro por arriba. Galleó llevándolo al caballo sin dejar que le pegaran, y un quite por navarras sufriendo un hachazo del animal. El Fandi hizo cuanto quiso y como quiso en los tres  pares con el toro muy aquerenciado en tablas y remolón. El tercero al violín en corto adornándose con un sombrero de ala ancha que pidió a un espectador. Las palmas echaron humo. En verdad que vale la pena ver banderillear a El Fandi aunque luego no pueda hacer faena por agotar demasiado a sus oponentes. No fue el caso con este sexto. Tuvo que sacar al toro de su querencia a tablas para ligarle una intensa tanda con la derecha y jugársela en la segunda, como también al natural porque el toro, tan pronto se paraba como acometía violento. Muy por encima del toro. Importante El Fandi ayer en Sevilla, salvo con la espada porque pinchó perdiendo una posible oreja.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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