EL MUNDO NOS ECHA UN CAPOTE: El entusiasmo de los aficionados extranjeros supera al de los españoles

Siempre hubo interés por la Fiesta Brava desde fuera de España y muchos extranjeros quedaron prendados de este singular espectáculo.  Pero actualmente, podemos afirmar que los aficionados taurinos del extranjero son bastante más entusiastas, fieles y hasta estudiosos de su misterio y desarrollo que los españoles.  Claro que ello sin contar a los portugueses, franceses y, claro está, a los de cuantos países americanos con tradición taurina de siglos mantienen la Fiesta Brava en vigor como propia con México y Perú a la cabeza de espectáculos celebrados anualmente, seguidos de Colombia, Venezuela y Ecuador.

Quizá los aficionados franceses de las regiones taurinas del Sur Este y Sur Oeste y especialmente los de Nimes, Arles, Beziers, Mont de Marsan, Dax y Bayona, son ahora mismo los más formalmente atentos al hecho taurino hasta el punto de que, gracias a los alcaldes y diputados de sus ciudades y provincias,  la nación gala es la primera del mundo en haber blindado legal y políticamente la Fiesta contra el criterio de los que, desde siempre y últimamente más, han tratado de prohibirla. La calidad de la afición francesa ha llegado a igualar e incluso a superar en algún caso a las tenidas por más entendidas de España. En líneas generales, el comportamiento de los públicos en las plazas de toros francesas es sensiblemente mejor que el de la mayoría de las plazas de todo el mundo. Se puede decir, pues, que la Francia taurina está dando sopas con honda a las demás y, sobre todo, a España donde, parece mentira, todavía no está debida y uniformemente protegida mientras asistimos a la prohibición de dar toros en Cataluña y últimamente en varias localidades del País Vasco, aunque está por ver si lo conseguirán definitivamente. Prohibición que, por cierto, también empieza a cundir en algunos países taurinos de América al socaire de los políticos antitaurinos españoles.

Así pues, cuando verdaderamente hablamos aficionados extranjeros, nos referimos más a los de países que no tuvieron ni tienen tradición taurina a excepción de Italia, país donde hace mucho tiempo llegaron a celebrarse festejos taurinos en varias ciudades. En Italia existe desde hace tiempo uno de los clubs taurinos más prestigiosos y activos del mundo, el de Milán, que fundaron los grandes aficionados recientemente fallecidos como fueron su primer presidente, Elio Garbieri, y el inolvidable Carlo Crosta. Ahora dirige el club milanés con notables frutos el más joven y dinámico que se pueda imaginar, Paolo Mosole. Muchos italianos más son aficionados. Pero ninguno tan profundamente enamorado de los toros como el siciliano Fabio Randezo.

La capacidad de vivir dedicados al estudio y a la difusión de la Fiesta además de venir a muchas ferias españolas cada temporada e incluso ser seguidores de las figuras del toreo con más fidelidad y persistencia es consustancial, además de a los italianos ya mencionados, a muchísimos del Reino Unido y, sobre todo, de los Estados Unidos de América, nación que cuenta con el mayor número de peñas y clubs taurinos del extranjero. Precisamente son los dos que coexisten en New York, el más antiguo que fundó y presidió durante muchos años, Tom Weitzner, y especialmente el que preside la gran e imparable aficionada Lore Monnig (New York City Club Taurino), junto con los varios de Chicago que dinamiza el también imparable y entusiasta Guillermo Cannon, arquitecto peruano residente en la imponente segunda capital de USA.  Los clubs taurinos del gran país americano celebran cada año una convención en alguna de las ciudades taurinas de Europa. El año pasado la celebraron en Madrid y éste lo harán en Arles. No es extraño ver cada verano en España y en Francia a muchos peñistas de Los Ángeles – cuentan con 200 socios como el de New York – presidido por Jimee Petrich -, de La “Barrera Taurina” en El Paso, del “Sol y Sombra” en San Francisco y muchos más.

Uno de los más antiguos e importantes clubs taurinos del mundo es el de Londres, fundado en 1959 por Georges Eric y actualmente presidido por Mark Rayner y antes durante muchos años por el muy querido y admirado en España Iván Mosley, prestigioso radiólogo de fama universal. Precisamente estos días isidriles vienen celebrando  en Madrid su almuerzo anual al que asisten infinidad de socios y simpatizantes para dar un trofeo al profesional que eligen como más señalado de la temporada. El más famoso y conocido en España y miembro de este club es Michael Wigram, desde hace muchos años residente en Madrid y, sin duda, el más ferviente seguidor de figuras del toreo desde que lo hizo con Antonio Ordóñez y Antoñete,  hasta Enrique Ponce de quienes no se perdió ni se pierde casi ninguna de sus actuaciones. Miles de festejos que Wigram lleva anotados con toda clase de detalles como base de datos propios que enjoyan su impresionante hemeroteca particular y su nutridísima biblioteca.

No puede faltar en esta relación de los clubs taurinos más importantes del mundo el de París, tanto o más activo que los mencionados.  La actividad cultural que desarrolla cada año es impresionante. Pocos toreros, ganaderos y críticos taurinos importantes no han pasado una o varias veces por el ClubTaurino de París, siempre ayudados por los grandes aficionados y entendidísimos, su presidente Jean Pierre Hodoin, Patrick Guillaume y el filósofo Francis Wolff autor de excelentes libros en defensa de la Fiesta.

Mención especial merecen también el club que tiene vida muy activa en Suecia, presidido por Rodolfo Von Essen, y en Austria con su Peña Borusia siempre presentes en los Sanfermines de Pamplona con su presidente, Gerhard Huber, a la cabeza. Hasta de Noruega nos llegan aficionados como Lars.

Sería interminable nombrar a todos los clubs taurinos existentes en el mundo. Pero merece la pena que hagamos un repaso de algunos de los muchos personajes de Francia, Gran Bretaña y, sobre todo, de los Estado Unidos que dieron y siguen dando brillo y esplendor a La Fiesta desde sus respectivas y varias profesiones. Sobre todo escritores y hasta músicos famosos además de los que por su continua presencia en las ferias de España de de Francia se convirtieron en inolvidables.

No podríamos ignorar a los dos personajes que más se han distinguido por su presencia en España para ver toros, como fue en primer lugar Ernest Hemingway, autor de famosos libros con ambiente taurino como Fiesta, Muerte en la Tarde y El Verano Sangriento. Quizá Hemingway fue el escritor que haya difundido con más fuerza los toros en el mundo. Otro tanto cabe decir el genial cineasta Orson Welles. Ambos, fervientes seguidores e íntimos amigos de Antonio Ordóñez. Por su propio deseo, Las cenizas de Orson reposan en el jardín que el gran torero habitó en su rondeña casa natal.

Una de las mujeres más aficionadas y singularmente atractivas que hayamos podido conocer fue Alicia Hall, acérrima partidaria de Diego Puerta, de Francisco Ruiz Miguel y de Luís Francisco Esplá sin que ello la impidiera admirar y seguir a otros muchos diestros, desde Antonio Ordóñez, Paco Camino y El Viti hasta quien fue su último torero hasta que murió, Enrique Ponce. Alicia Hall “enfermó” como aficionada cuando accidentalmente el crucero donde viajaba tuvo que parar en el puerto de Cádiz y vio su primera corrida.

El aficionado francés Carlos Fortier fue legendario mientras paseó su romántica existencia por toda la geografía taurina del mundo dando lecciones de impecable sabiduría taurina. Pero Francia ha dado y continúa dando aficionados y escritores taurinos de gran relevancia como fueron los inolvidables Claude Popelín, Augusto Lafrón “Paco Tolosa”, Jean Pierre Darracq “Tío Pepe”, Jean Cou,  el gran crítico de Sud Ouest George Dubos, el actual del mismo diario Vicente Bourg “Zocato”, el más sabio e independiente, Marc Lavie, el autor de varios libros taurinos Francois Zumbiell, y el crítico de Liberatión durante muchos años, Jacques Durand. Y del mundo diplomático, los embajadores de Fancia, Bruno y Annie Delaye, no solo en lo político, también en lo taurino. Añadir al también diplomático Pierre Dumartin, dos veces agregado de prensa en Madrid y factotum de la concesión de la Legión de Honor a Antonio Ordóñez.

De entre otros grandes aficionados y más famosos, tampoco podemos olvidar de ninguna manera al gran Nobel Mario Vargas Llosa y al gran pintor y escultor Fernando Botero. Pero sin ser tan universalmente conocidos, merece la pena que los españoles sepan de varios personajes ingleses, norteamericanos y alemanes, casi todos escritores, profesores de la universidad en sus países, políticos, diplomáticos, músicos, actores de cine, de teatro y artistas de varia condición como el gran escritor Henri Monterland que, además de su gran obra “Les Bestaires”, escribió un relato taurino titulado “Caos y Noche”; la actriz Deborah Kerr y su marido Peter Vierter autor de un libro sobre el famoso verano sangriento de Heminway, “Love Lies Bleeding”; la bellísima Ava Gadner, intima de Luís Miguel Dominguín; Anthony Quinn que hasta llegó a ser admirador de Enrique Ponce tras serlo de otras grandes figuras; el norteamericano Norman Mailer con su libro “The Brave bullls”; también al que, tras ser matador de toros, fue pintor viviendo ya en Sevilla, John Fulton; Kenneth Tynan, director del Teatro Nacional de Londres: Charles Patrick Scalner; y como no recordar a los que fueron y aún son famosísimos corredores de los encierros en Pamplona, Matt Carney, antiguo marine en la guerra de Iwosima; el galés Noël Chandler; el más fiel a los encierros en toda España y newyorkino, ahora residente en París, Joe Distler; el londinense marchante de obras de arte Conde de Westmoreland; el que fue novillero en México y luego escritor de varios libros didácticos sobre los toros y de la novela “Matador”, Barnay Conrad; el matrimonio de grandes actores de la escena alemana, Nanzy y Federico Gaertner; la newyorkina desde hace muchos años en Madrid, Muriel Feiner, que se casó con un banderillero y es autora de muchos libros taurinos… Imposible nombrar a todos.

Todo un mundo de gentes absolutamente enamoradas y mejor diríamos contagiadas por la grave e incurable “enfermedad” de la afición taurina que, además de ser un arte netamente español, ha contribuido a crear una gran familia universal unida para siempre por su común amor por las corridas de toros.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

3 Resultados

  1. Paolo dice:

    Muchas gracias José Antonio por acordarte de los numerosos clubes y aficionados de paises no taurinos (que tu conoces mejor que nadie) que con nuestra incansable aficiòn somos una prueba màs de que la tauromaquia es un Arte autentico que puede emocionar a todos los hombres del mundo entero ya que solo el Arte es sin frontera. Viva el toreo!
    Un abrazo desde Italia

  2. Fabio dice:

    Muchisimas gracias por tus palabras y gracias una vez mas porque’ muchisimo lo aprendì gracias a tus articulos y cronicas, en mi opinion, verdaderos ejemplos de competencia, sapiencia y amor a la Fiesta fuera de lo comun….
    Como bien dice Paolo, la tauromaquia es ARTE y las emociones y los sentimentos no tienen ni fronteras ni idiomas….
    La Fiesta Nacional es de todos!
    Un fuerisimo abrazo Josè Antonio.

  3. Pedro Abad-Schuster Pedro Abad-Schuster dice:

    Como el México taurino no hay dos. Lo conozco muy bien, lo he recorrido. Los aficionados mexicanos esperan a las figuras del toreo extranjeras. Hay variedad de ganaderías. Los boletos son baratos (excepto en la reventa los 5 de febrero en La México). Hay muchos clubes y peñas taurinas. La prensa taurina es muy buena, crítica y fundamentada. Un saludo.

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