3ª de la Feria de Julio en Valencia. Castella a hombros por sumar una oreja barata a otra muy cara

Valencia. Coso de la calle Xátiva. Jueves 25 de julio de 2013. Tercera de feria. Tarde agradable con viento molesto y casi dos tercios de entrada. Seis toros de Núñez del Cuvillo de hechuras desiguales y vario juego. Noble el primero aunque muy a menos. Bastante mejor el segundo, sobre todo por el lado izquierdo. De menor a mayor nobleza el tercero. Un marrajo intratable el cuarto. De pésimo a muy manejable el quinto. También manso y manejable en la muleta aunque sin aclararse el sexto.  El Fandi (rojo y azabache): Estoconazo trasero, petición injustamente denegada y gran ovación. Estocada trasera desprendida y descabello, palmas. Sebastián Castella (tabaco y oro): Estocada trasera caída, oreja. Estocada de efectos fulminantes, oreja y petición de otra. Daniel Luque (nazareno y oro): Casi entera trasera caída, silencio. Estocada, palmas. Castella salió a hombros.

Ayer todo quedó enlutado por el trágico accidente ferroviario en Santiago de Compostela. Los caprichos del destino quisieron que coincidiera con la víspera de la festividad del Santo Patrón de España. ¡Qué pena! ¿Un castigo o advertencia para los que están jugando insensatamente con los destinos de nuestra patria? Recemos y meditemos. Pero ante todo recemos por las víctimas y sus familias. Ayer, en la plaza de toros de Valencia se guardó un impresionante minuto de silencio por las muchas tras concluir el paseíllo. Pocas veces he visto a tanta gente al borde de las lágrimas. Encabezaron las cuadrillas y las asistencias El Fandi, Sebastián Castella y Daniel Luque que desfilaron descubiertos. Pero vayamos al tajo.

La incombustibilidad profesional de El Fandi como torero todo terreno basado en sus portentosas facultades físicas que mantiene no solo por su naturaleza de nacencia sino también porque las cultiva a diario mediante durísimos entrenamientos, sigue siendo uno de los fenómenos del toreo actual pese al ninguneo que, desde sus años novilleriles, viene padeciendo por gran parte de la crítica y de no pocos aficionados tenidos por puristas sin que ni ellos mismos sepan explicar claramente qué es lo puro en el toreo y qué no lo es. No piensan lo mismo sobre el granadino la mayoría de los que acuden a verle a las plazas, conscientes de que, con El Fandi en cualquier corrida, el espectáculo está asegurado. Pocas veces se ha dado en el toreo el caso de una permanencia triunfal tan larga con tanta gente supuestamente importante en contra. Comodín ideal en cuantas corridas participa, ayer le tocó serlo junto a Sebastián Castella y a Daniel Luque. Un cartel de forzado acople a la hora de confeccionar la feria porque ninguno de los tres tiene que ver nada con los otros. Si continúan figurando en casi todas las ferias es porque lo imponen las empresas que, además de gestionar plazas de toros, apoderan a no pocos diestros. Creo sinceramente que estas compatibilidades no son convenientes para los intereses de los paganos aficionados y que habría que prohibirlas. Pero ¿quién pone el cascabel a este gato?

Con una larga de rodillas en el tercio recibió El Fandi al primer toro que salió tan suelto como continuó después. Y sin fuerza en las patas. Pero noble, El Fandi se marcó unos bonitos, apretados y templados delantales a pies juntos. Brilllante en la brega, el animal dobló las manos tras apretar de bravo en el caballo. Quite por chicuelinas de Fandila y otro por tafalleras de Castella. Si el toro aguantara tras banderillear El Fandi, podría ser un buen toro. La inigualable espectacularidad banderillera de David encendió como siempre los tendidos. Otro lió más y van… Molestó mucho el viento y hubo que cambiar de terrenos para cuajar excelentes y ligados redondos a los de pecho. Los naturales los tuvo que pegar ayudándose con la espada por el dichoso viento. Pero la faena creció de nuevo a derechas hasta que el animal se rajó. Tras matar de espadazo muy trasero pero efectivo, un presidente distinto al de la tarde anterior denegó la pedida oreja. Esta diversidad de criterios en el palco es intolerable.

Hasta que llegó el tercio de banderillas, nada de nada lucido pudo hacer El Fandi porque el cuarto toro se comportó pésimamente en primera parte de la lidia. David pareó bien en los dos primeros ataques, se le cayó un palo en el tercero y acertó en el cuarto. Huidizo en la muleta, el granadino se pasó el tiempo persiguiéndolo y en los dos únicos momentos que lo paró, recibió un serio hachazo y resultó peligrosamente perseguido. Un marrajo intratable, vamos. Ni machetear pudo. Hizo bien en matarlo cuanto antes.

El segundo toro no metió la cara en el ventoseado capote de Castella. Cumplió simplemente en varas tras mostrarse distraído, muy suelto y puntear por arriba. Frustrado quite de Luque. Perfecto El Fandi como director de la lidia. Corrientes pares de banderillas. Y la faena: Inconvenientes estatuarios a un toro tan suelto. Posterior quietud con la derecha. Buena primera ronda con esta misma mano y el toro muy a más y a mejor. Apurada con desarme y amago de cogida la segunda. Otra buena tercera a derechas aunque menos intensa. Muy buenos naturales, el mejor pitón del toro. Tarde lo descubrió el francés. Y el consabido arrimón. Muy estándar don Sebastián. Estocada trasera caída y oreja justita. Fue toro de dos.

Otro suelto, distraído y revoltoso en el recibo de capa fue el quinto. Castella no pudo hacerse con él. Tampoco sus peones en un batiburrillo capotero previo a la suerte de varas en la que el animal resultó manso declarado. El único que por el momento salvó la papeleta fue Javier Ambel en banderillas. Y en estas estábamos cuando Castella brindó su faena en los medios. Su faena más vista con pases cambiados en el platillo. Sorpresa y gran ovación. ¿Sería un toro de esos que llaman de engañabobos? Pues casi, sí. Sin clase, pero valió. Hay que reconocer que el único que lo vio fue el francés que, sobremanera por el lado izquierdo, logró un meritorio trasteo. Y lo que son las cosas: si con el segundo toro estuvo por bajo de sus posibilidades, en éste anduvo muy por encima. Tanto, que entusiasmó al público. Y más al matar de un buen espadazo de efectos fulminantes. Le pidieron las dos orejas y en comparación con lo hecho antes, debió las la segunda. Pero no la concedió.

Con las manos por delante y revoltoso salió el tercer toro que apretó en un primer puyazo muy trasero. Suelto del segundo. Nada de Daniel Luque por el momento. Bien Punta y Padillita en palos. Y vibrante aunque desigual faena del sevillano que no termina de definirse y sin haber pegado un zambombazo en plazas de primera. Por fin, logra torear por medianejos redondos. Céntrese Luque en lo fundamental y déjese de inventos. También este toro mejoró en la muleta como sus hermanos anteriores. Peor por el lado izquierdo, bajó el tono al natural y no acabó de redondear el mal estructurado trasteo.

Con lances rodilla en tierra recibió Luque al sexto. Y con una buena media verónica lo dejó ante el caballo. Acudió impetuoso, pero salió de naja al sentir el hierro. Quite por chicuelinas del sevillano con bonito recorte al colocar al toro para el segundo encuentro ocurriendo lo mismo que antes. Otro manso, pues. Y otro brindis al canto. Pero este toro apenas rompió sin clase alguna. La faena de Luque, valentona, no pasó de empeñosa.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

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