6ª de feria en Bilbao. La suerte tardó en llegarle a El Juli en su gran gesto

 

Bilbao. Plaza de Vista Alegre. 21 de agosto de 2009. Séptima de las Corridas Generales. Tarde nublada y apenas soleada con casi lleno. Siete toros de Jandilla incluido el sobrero que reemplazó al sexto, devuelto por su extrema debilidad. Justamente presentados y algunos protestados al salir por su relativa pequeñez tapada por sus astifinas cabezas, caso del tercero, del quinto y del que fue devuelto. Dieron muy mal juego salvo el quinto, que fue el único bravo además de noble, y el sobrero por su dulce embestir. Único espada, El Juli (berenjena y oro): Pinchazo y estocada muy trasera caída, ovación crecida al salir a saludar. Estocada trasera desprendida, palmas con saludos. Pinchazo y estocada trasera, ovación crecida al salir del burladero. Casi entera trasera, mínima petición y palmas con saludos. Estoconazo trasero, oreja. Dos pinchazos y estocada caída, gran ovación que se reprodujo al abandonar la plaza.      

 

El anunciado mano a mano entre El Juli y Miguel Ángel Perera quedó truncado por la cogida que sufrió el extremeño en Ciudad Real y rápidamente convertido en solitario gesto del madrileño como mejor y más atractiva solución al desaguisado. Seis toros para El Juli de sopetón encajaban perfectamente sin que ello afectara lo más mínimo a la taquilla, este año tan resentida en las primeras corridas de esta feria en Vista Alegre. Pero lo que en principio pareció a todos que iba a resultar un coser y cantar de Julián López, empezó y medió mucho peor de lo esperado porque los cuatro primeros toros apenas se prestaron al lucimiento del gran torero con los que ayer, aunque sobrado, no anduvo a gusto. No mal, porque El Juli no está nunca por debajo de ningún toro, sino forzosa y simpletemete técico algo a lo largo de cuatro lidias en las que primó la sobriedad sin casi nada brillante durante su cansino para la mayoría aburrido acontecer. La plaza se fue enfriando sumida en una creciente aunque respetuosa circunspección mientras unos se miraban a otros sin rechistar con gestos de decepción ante tanta y tan seguida mala suerte.

 

Anotamos, sin embargo, los momentos que fueron dignos de admirar sin que ayer casi nadie los tomara en cuenta por aislados entre el farragoso desarrollo de la lidia en los cuatro primeros toros. Cinco verónicas rodilla en tierra ganando terreno en el recibo y un quite por caleserinas en el primero al que luego templó pese al los muchos cabezazos que pegó. Una buena tanda por redondos en su faena al muy flojo segundo. Un quite por tafalleras al tercero con el que luego anduvo poderoso con la mano derecha hasta que el toro se negó a colaborar por naturales. Y otro quite por faroles al cuarto con el que en la faena solo consiguió ligar una ronda muy buena con la derecha y tres bonitos naturales a pies juntos. Pero allí no trascendía nada. 

 

Tan triste había sido todo que muchos empezaron a desesperar. Pero el quinto cumplió el refrán y salió bravo. Sin que le sobrara fuerza, pero bravo como lo demostró ante el caballo. El Juli acalló las protestas que habían cundido por la pequeñez del animal con un firmísimo quite por gaoneras que provocó la mayor ovación de la tarde hasta ese momento y el aburrimiento de difuminó olvidado. Muy buena fue la faena de El Juli con este toro. Por alto a pies juntos con la derecha sin moverse empezó el trasteo que prosiguió por excelentes redondos en rondas de crecida intensidad. Muletazos largos, hondos y templados que no hallaron la misma donosura en su breve intento al natural, pero de nuevo en mayor medida y emoción en el tramo final de la faena, muy cerca del animal que obedeció repetitivo a los circulares y la los cambiados de pecho. Con mucha decisión se tiró a matar El Juli dejando un contundente estoconazo del que rodó el toro sin puntilla. Y oreja al canto que el madrileño paseó por fin feliz mientras el público también se desprendía del disgusto.

 

Un nuevo jarrazo de agua fría ambiental con el sexto que por chico y, sobre todo, por muy débil acabó en los corrales después de que los dos sobresalientes intervinieran en sucesivos y anecdóticos quites tras ser ordenada su devolución entre el palmoteo del gentío que volvió a entusiasmarse con la dos largas de rodillas con que recibió El Juli al sobrero. Un quite por lopecinas a cargo de quien tanto las prodigó en sus primeros años nos rejuveneció a todos y más al matador que, por fin, se encontró del todo a gusto y más suelto que en toda la tarde. Faena con son y con sal. Soberbias tandas por cosidos y larguísimos redondos, naturales de menos a más enjundia. Un molinete del que salió el toro rajado. Regreso a los medios y un par de roblesinas a las que siguieron dos circulares cosidos a la dosantina. Gustoso e inspirado anduvo con este toro El Juli. Como si nada malo le hubiera pasado. Tan fresco como si la tarde acabara de empezar. Pero, lamentablemente, pinchó dos veces antes de agarrar una estocada, lo que dio al traste con el triunfo mayor del torero aunque no con el deber cumplido aún a costa del voluntario esfuerzo que por poco no termina malhadado. El público despidió a El Juli con una gran ovación.

 

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EL QUITE DE DOMINGO

 

Y el maestro dio una lección

 

Estaba programado en las Corridas Generales de Bilbao un mano a mano entre el Juli y Miguel Ángel Perera. No pudo asistir a la cita Miguel Ángel Perera por una cogida en Ciudad Real. Completar el cartel era un asunto peliagudo teniendo en cuenta la categoría del ausente. En estas, el Juli tiró para adelante y decidió matar la corrida en solitario. Y si tenemos en cuenta que Bilbao es una plaza de primerísima categoría, que está presente la Televisión y que el toro de Bilbao es generalmente un toro muy serio y que  no pasa por la barbería, el gesto del Juli es algo muy importante y muy de agradecer. No tiene el Juli necesidad de hacer estos gestos, ya que está totalmente consolidado en la cabecera del escalafón y es millonario además…

 

Pero el Juli es una auténtica figura del toreo, con mucha raza y mucha afición que tiene conciencia de su papel en la fiesta. Así que tiró palante, mató los seis toros y dio una gran tarde. En realidad dio una gran lección torera. El primer ingrediente de la lección fue su pundonor y torería. Vamos paso a paso a comentar lo que fue la corrida.

 

1.- Los toros. Muchos decían que el encierro de Jandilla no era una corrida digna de Bilbao. Discrepo. No eran grandes los toros, pero eran muy serios, muy astifinos y muy bien hechos. Muy a menudo se confunde el volumen con el trapío. La corrida de ayer sí tenía trapío porque, no siendo grande, era muy seria, estaba muy cuajada y con los pitones en su sitio, que es lo que debe de exigirse… Pero me decepcionó su juego. Tuvieron un gran defecto: la poca fuerza. Eso hizo que se defendieran en la muleta, con arrancadas muy cortas y que fueran a menos. A la corrida lo que le faltó fue fuerza, porque bravura indudablemente tenían. Fueron muy cuidados en el caballo y el Juli los toreó con temple. Si no dieron más de sí, fue precisamente por la poca fuerza. El torero estuvo por encima de todos los toros.

 

2.- El capote. Toreó el Juli con mucha templanza a la verónica al quinto, al sexto y al sobrero. No suele cantarse el toreo a la verónica de El Juli, pero es de mucha calidad por su templanza. Cuando las circunstancias lo permitieron, intentó variedad con el capote. Toreó por caleserinas, por tafalleras, por chicuelinas, por zapopinas…, destacando un grandioso quite al quinto de la tarde: un quite por gaoneras lleno de aguante y ajuste, que sin duda ha sido el quite de la feria.

 

3.- La muleta. He dicho ya que el Juli estuvo muy por encima de los toros. Realmente el primero y el segundo tuvieron muy poco que ofrecer. Se pararon muy pronto. Pero, a pesar de ello, el Juli estuvo muy pulcro, muy templado, y no hubo ni un solo enganchón. La faena al tercero merece un comentario aparte. Estuvo el Juli muy firme y muy de verdad, muy asentando, embarcando al toro con la panza de la muleta y pasándolo muy cerca. Una muy buena faena en que aprovechó muy bien al toro. Desde luego hubiera cortado una oreja si hubiera acertado a la primera con el estoque. Al cuarto le dio una serie tan mandona y tan por abajo que en esa serie acabó con él. El toro no tenía más. El quinto era un toro precioso, de bonita lámina que tuvo además mucha calidad: El Juli le hizo una faena muy templada y muy torera. Destacó el toreo con la mano derecha y el final de la faena por circulares. Una faena de las suyas, rotunda, maciza, completa, con mucho temple y mucha cadencia. Toreó muy despacio. La cosa quedó en una oreja tras una estocada trasera. El sexto fue devuelto. Una lástima, porque tenía muchísima calidad. En su lugar salió otro de Jandilla, noble y alegre, pero con poquita raza, que salía normalmente con la cara por arriba de la muleta. Para que no se rajara, el Juli le dio mucho sitio, mucho espacio. Ayudó mucho al toro y compuso una faena de mucha alegría y torería. Destaco sobre todo una serie con la mano izquierda y un final muy torero con molinetes y pases del desdén. Otra vez pinchó con la espada, por lo que no hubo premio.

 

4.- El estoque. La gran laguna de la actuación del Juli de ayer fue el estoque.  Siempre pega un salto muy inoportuno a la hora de cruzar. Eso hace que pinche algunos toros y que otras muchas estocadas queden muy traseras. Mala costumbre que debería corregir porque es evidente que tiene valor más que de sobra para irse derecho detrás de los estoques y de hecho lo hace siempre. Fue ese salto inoportuno y no echar la muleta al hocico lo que hizo que pinchara a varios toros.

 

El Juli ha matado normalmente los toros por raza y por tirarse a la piscina, no por una ejecución depurada de la suerte. Si hubiera matado al tercero, le hubiera cortado una oreja. Si la estocada del quinto hubiera sido más perfecta y menos trasera, podría haber cortado hasta las dos. Y al sexo otra más. ¡Qué pena lo de la espada!

 

Resumen general. El Juli asumió su papel de figura, estuvo muy por encima de una corrida que no terminó de romper por la poca fuerza, y dio una lección de temple y torería. Mató la corrida sin despeinarse, sin esfuerzo aparente, con esa tranquilidad y aplomo que le caracterizan… Así es como se portan las auténticas figuras del toreo.

 

 

 

 

 

       

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

4 Resultados

  1. Carnicerito de Rekakoetxe dice:

    EL GESTO SE QUEDÓ EN MUECA: Todos nos dejamos las palmas aplaudiendo el gesto de el Juli de encerrarse en Bilbao con seis toros. ¿ Seis toros? Pues no. Fueron seis novillotes que con mucha suerte igual hubieran pasado el reconocimiento en San Sebastián, desde luego no en Vitoria. Así que todo lo que fue desarrollando el Juli fue observado con cierta lejanía. El madrileño estuvo muy por encima de la corrida, a la que además de trapío le faltó fuerza. Destaco un quite por ceñidísimas gaoneras al quinto con el capote, y con la franela una serie de derechazos al segundo, una serie desmayada por naturales al cuarto y los dos arrimones ojedistas con el quinto y el sexto, que resultaron brillantes y llenos de frescura.

  2. josem dice:

    El Juli es un maestro y su gesto es digno de alabar, así como la seriedad con la que afrontó la tarde de principio a fin. Pero la corrida no era para Bilbao, bajaba demasiado en presentación respecto a las anteriores. Y ¿es casualidad? cada vez que esto ocurre en una feria importante El Juli está por medio. Insisto en que debería cuidar este aspecto, tiene el ejemplo de Ponce que si que no tiene que demostrar nada y en tres día se enfrenta a dos corridones en Bilbao y otro de Samuel en Málaga. Y no vamos a machacar al Juli por ésto, es un figurón de época y posiblemente el torero mas importante del momento pero Domingo es bastante condescendiente con él cuando con otros toreros no deja pasar una y a veces injustamente.

  3. macandro dice:

    Don Domingo, aunque ya sé que usted no responde a los comentarios le voy a hacer una pregunta.
    ¿Qué encerrona pondría usted por delante en cuanto a resultado, la de JT en Barcelona o la de El Juli en Bilbao?
    Gracias.

  4. Miguel Calero dice:

    Lamento discrepar con Don Domingo. Pero los “toros” de Jandilla no eran, ni de lejos admisibles para una plaza de la categoría y que se jacta de ser “torista” como es la de Bilbao. Y es cierto y acertado el comentario de josem, que cuando el Juli está por medio, esto suele ser habitual. De echo, hubo un comentario en la plaza, por parte de un aficionado, que vino a decir “Llegó el Juli, se acabó el toro del Bilbao”. Yo he llegado a preguntarme quién habría elegido la corrida de ayer. Si la junta administrativa o Roberto Domínguez y Fernando Cepeda.

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