1ª de la feria de San Mateo en Logroño. Morante y Perera triunfan con los dos únicos toros que embistieron

Logroño. Plaza de la Ribera. Sábado 20 de septiembre de 2013. Primera de feria. Tarde agradable en plaza cubierta con tres cuartos de entrada. Seis toros de El Vellosino, bien aunque desigualmente presentados y de vario juego. Blando, aparentemente manejable y enseguida rajado el primero. Muy a menos el noble segundo. Un poco más grato el tercero, pero también se rajó antes de la cuenta. El cuarto sacó incómodo genio en la muleta. Excelente por suave en la muleta el quinto. Bravo, encastado y muy noble el sexto. Enrique Ponce (celeste y oro): Cuatro pinchazos, casi entera trasera y cinco descabellos, silencio tras división de opiniones. Estocada caída y descabello, gran ovación. Morante de la Puebla (verde botella y oro): Dos pinchazos, estocada y tres descabellos, silencio tras leve división. Estoconazo caído, aviso y dos orejas. Miguel Ángel Perera (purísima y oro): Media trasera algo tendida y caída, palmas. Gran estocada, dos orejas.

Era el cartelazo de los programados este año para la Feria de San Mateo en Logroño. Como los de tiempos pasados…Cada vez que vengo a la capital de la Rioja, rememoro las corridas que se celebraron en mis años mozos cuando Manolo Chopera – hasta su muerte fue quien siempre las organizó – se esmeró en ofrecer lo mejor de lo mejor que había en el mercado del toro y del toreo. Fueron tardes realmente memorables con las estrellas de aquellos años, empezando por Antonio Ordóñez y siguiendo con Paco Camino, Diego Puerta, El Viti…y tantos otros de sus mismos tiempos. Los toros, de las divisas más prestigiosas, llegaban en el tipo característico de su encaste – parecidos a los que también entonces se lidiaban en Sevilla – y, en consecuencia, los resultados eran casi siempre triunfales. La plaza de Logroño siempre fue de segunda categoría de jure pero de primera de facto. A la bonanza taurina de entonces, además, se añadían las fiestas del lugar, el ambientazo por toda la ciudad y, cómo no, la maravillosa gastronomía riojana y sus sensacionales vinos. Esto sigue igual o mejor. Pero tras estos Sanmateos tan felices, llegaron otros mucho peores como consecuencia de la pretensión de algunos en convertir la llamada “Sevilla del Norte” en una Pamplona o en un Bilbao exagerados. Sucedió también en otras plazas. Pero en la de Logroño se cebaron. El toro-toro-toro, lo más feo y destartalado que había en los campos ganaderos, y la aplicación del Reglamento a rajatabla con los tres puyazos sistemáticamente exigidos fueran los toros como fuesen. Todo esto con el añadido de la intransigencia de un notable sector del público, encabezado por la antañona Peña 21. Y la plaza felizmente brillante se convirtió en la más amarga de España.

Pasados los años, el derribo de la antigua plaza La Manzanera y la construcción de la nueva junto a rio Ebro y, además, cubierta llamada de La Ribera, fue como mano de santo. La intransigencia del público se dulcificó y, aunque los toros continuaron presentándose por arriba de lo normal en plazas de segunda, se acabaron los mastodontes y los destartalados de cuerna. Y dos puyazos como máximo salvo las excepciones que se presentaran. De tal modo, la feria de San Mateo mejoró y, aunque no al nivel de los mejores años, sí a lo francamente aceptable cuando no inmejorable. Y en ello estamos aunque aún queden rescoldos del integrismo que tanto daño hizo. Ayer tuvo lugar la primera corrida con un cerrado cartelazo. Enrique Ponce, Morante de la Puebla y Miguel Ángel Perera con toros de El Vellosino. Como debería ser siempre en todas las ferias que se precien de selectas. Esperábamos que lo poco que aún quede en esta plaza de lo peor, no lograra privarnos de una tarde felizmente triunfal para todos. Lo consiguieron Morante Y Perera con los dos  únicos toros que embistieron.

La función empezó con un torazo colorao con 584 kilos de peso. Cómodo de cuerna y en principio noble en los lances de recibo de Ponce aunque se quedó un poquito corto por falto de fuerza. Le cuidaron en varas. Ponce se limitó a probarlo sin cuajar ningún quite. Suele hacerlo en estos casos para que el animal no pierda viajes. Fue bien banderilleado. La faena la inició por bajo con la derecha rematando con un preciso cambio de mano. Bien por redondos sin que faltaran sus eternos discrepantes ni que el toro se frenara en algunos pases. El animal se rajó en los primeros naturales y en los añadidos redondos y no hubo manera de que se quedara como tampoco que cesaran los protestones. Y menos aún al pinchar repetidamente el valenciano. La verdad es que Ponce no se encontró a gusto con este toro.

La corrida medió con la fe perdida por el pésimo juego que habían dado los tres primeros toros.  Más bonito sí que fue el cuarto. Y más noble en el capote. Pero, ay, también sin fuerza en las manos aunque cierto poder en varas porque romaneó. Le pegaron un tercer puyazo y eso no gustó a la gente. No sé, no sé… Por el momento, esperó en banderillas. Ponce brindó entre las manifestaciones de los que les gustó el gesto y los que no. Y, señores, con la derecha empezó por meter en la canasta al inesperado animal mientras la banda interpretaba el himno de Valencia. Pese a ser muy incómodo por el lado izquierdo, también logró algún buen natural. El toro, desde luego, no cesó de protestar y los pases de Ponce resultaron meritísimos pero no tan bellos ni tan limpios como quiso. Los antiponcistas de Logroño  se emplearon a fondo tratando de desmoralizar al matador. Pero no lo consiguieron. Un estoconazo caído dio fin al animal y algunos pidieron oreja pero no los necesarios para ser concedida.

También fue cómodo de cuerna el segundo. Morante se explayó a la verónica nada más salir el toro, desde luego noble. Galleó por chicuelinas y el animal tomó un puyazo con bravura y fijeza. Y lo mismo el segundo. ¿Había toro? Hubo quite que Morante no pudo completar por acusar el animal ostensible falta de fuerza. Veremos. Se banderilleó de trámite. La bien intencionada faena de Morante no pudo ser lo que tanto él como el público querían porque el toro se vino enseguida a menos. Morante inició bien algunos muletazos, pero no terminó de encontrar acomodo en casi ninguno. Y, cómo no, pinchó.

Al muy huidizo quinto, Morante no le pudo dar ni un solo lance lucido. Y mira que lo intentó el de la Puebla. Más manso que bravo en el caballo, sacó pies en banderillas y, menos mal que este sí, suficiente nobleza en la muleta, permitiendo estirarse y templarse al gran artista. Lo consiguió por los dos pitones. Y los riojanos lo agradecieron encantados aun antes de que el precioso trasteo culminara con un ramillete de naturales, los mejores redondos de la faena y variados adornos de su particular cosecha. Tardó en cuadrar buscando hacer bien la suerte El toro rodó de seguido y para Morante fueros las dos orejas del animal.

589 pesó el tercero. Demasiada carne. Perera se quedó tan quieto como suele en los primeros lances que el burél tomó sin ninguna codicia. Cumplió en varas como sus hermanos anteriores y resultó manso en el único puyazo que le pegaron. Imparablemente trotón y distraído en banderillas. Perera, muy fiel a sí mismo, muleteó con gran quietud y templanza al noble aunque ya rajado animal, incluso ligando las primeras rondas con la derecha. Aunque remolón, el toro obedeció a la segura muleta del extremeño hasta que se rajó por completo.

Muy bajo de agujas y bravo fue el sexto. Hechuras, tuvo. Pero poca fuerza también. Perera no quiso lucirse con el capote antes ni después de la bien administrada suerte de varas e hizo bien. Perera brindó e hizo el honor a la dedicatoria con una faena marca de la casa que arrancó con cambiados en los medios y continuó con la quietud, el temple y la largura muletera que le caracterizan en un trasteo que fue muy a más, sobredosis en forma de arrimón incluida. Gran estocada y otras dos orejas. Salió a hombros junto a Morante.

J.A. del Moral

J.A. del Moral

Escritor, periodista, comentarista, crítico taurino y conferenciante. Cubre la temporada entera cada año desde hace más de 40, con más de 8000 corridas vistas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

También puede interesarte: